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Incesto familiar de 3 parejas en una casa de campo
Author: 
Amor filial
19-Oct-2019
431
Incesto familiar de 3 parejas en una casa de campo
3 parejas (lazos familiares) deciden alquiler un chalet vacacional en verano. El aburrimiento y el alcohol les llevan a hacer locuras que jamás pensarían hacer.
Este último verano ha sido una completamente locura. Hacía mucho tiempo que llevábamos planeándolo para que todo saliese bien, y Aún que no nos pudimos permitir una vacaciones de ensueño alrededor del mundo sí que pudimos disfrutar de un buen verano. Tres parejas decidimos alquilar durante 2 meses un chalet privado en la parte norte de la isla de Mallorca y así poder disfrutar de un verano de ensueño.

Lo hicimos así porque vivimos todos en Mallorca. Pero qué sentido tiene alquilar un chalet en una zona relativamente cerca de donde vives, la posibilidad de poder extender tus vacaciones mucho más tiempo. Nuestras vacaciones apenas son de 20 días y eso sacrificando muchas de las vacaciones de navidad a fin de aglomerarlas casi todas en un solo mes. Pero qué sentido tiene alquilarlo durante dos meses. Muy sencillo, el verano es largo, las vacaciones de todos no coinciden, y Aún que muchos días lso pasamos juntos no todos van a ser así. Tenemos nuestra casa y nuestro trabajo a un tiro de piedra, con lo que simplemente durante esos dos meses nos trasladamos al chalet y disfrutamos de un super verano largo de dos meses junto a nuestros mejores amigos.

El chalet era una preciosidad, algo caro pero mereció la pena. Contaba con cuatro habitaciones dobles, un montón de baños y un gran comedor-salón, cocina americana y al estilo “Tu casa a juicio” del canal Divinity. Esas casas que no te puedes permitir.

Pero lo que más destacaba es que tenía buen wifi y una piscina privada. Era un chalet difícil de encontrar, la primera vez que fuimos nos costó mucho encontrarlo, ya que se encontraba en medio de la nada, una zona muy tranquila, sin vecinos y rodeados de campo. El acceso era un camino de asfalto muy hecho polvo que podría considerarse gravilla y tierra.

Nos sorteamos las habitaciones nada más llegar, Aún que eran muy parecidas entre ellas, mi primo Daniel y su novia Elisa les tocó la más grande, la que se podría considerar de matrimonio. Andrea y David, mi hermana y su novio, la habitación con vistas a la piscina y mi novia Natalia, Nat para los amigos y yo en la más apartada de la casa, también la más tranquila.

Somos un grupo de amigos algo extraño pero que desde siempre hemos estado juntos. Hay alguna diferencia de edad pero nunca ha sido un problema para nosotros. Nat y yo somos los mayores con 23 ya casi para 24. Mi amigo David, fue compañero mío en el colegio y vecino desde niño antes que me fuera a vivir con mi novia. David siempre ha estado colado por mi hermana pequeña Andrea, es más joven que nosotros 19 años a punto de cumplir 20. Aún recuerdo el día que David me pidió permiso para “cortejar” a mi hermana. Lo consiguió, y desde que recuerde siempre han sino una pareja inseparable.

La última incorporación al grupo actual fue la novia de mi primo Daniel. Otro colega de infancia, vecino y casi criado como un hermano. Debido a la cercanía de la casa de mi tía con la mía nuestras familias siempre han estado juntas, de ahí que Daniel fuese considerado como un hermano para mí.

Nosotros no somos de palma capital sino de uno de los pueblos del interior donde la vida familiar se puede desarrollar mejor gracias a no existir el estrés característico de las grandes ciudades.

Después de desplegar nuestro arsenal de ropa, abrir maletas y colocarlo todo en su sitio decidimos ir a hacer una pequeña compra al supermercado a fin de llenar la despensa de la cocina para seis personas. Y tras volver de este nos dimos cuenta que nuestra alimentación era más bien poco saludable y muy alcohólica.

No sé qué concepto teníamos de vacaciones tranquilas pero alcohólicas sí que lo serian.

En poco tiempo la casa empezó a llenarse de artilugios electrónicos. Portátiles, altavoces para escuchar música, hasta Daniel trajo su TV de 45 pulgadas de Led a fin de sustituir la pantalla enorme que tenía el chalet. Si vamos a ver la tele que sea en condiciones, solía decir él.

No faltaron excusas para ir a estrenar la piscina privada. Lo gracioso de todo esto es que nos habían indicado que había una calita semi privada apenas a 15 min en coche de donde estábamos. Pero supongo que al ser medía tarde y por pereza decidimos pasar el resto del día en casa.

Yo, aun poniéndome crema me puse colorado y mi mujer tenía la gran suerte que a pocos segundos de darle cualquier rayo de sol cogía un color de piel muy bonito.

Esa es una de las razones por la que siempre ha hecho topless y en la piscina no iba a ser una excepción. Todas se pusieron con los pechos al aire para broncearse las tetas. No era la primera vez que le veía los pechos a estas. A decir verdad era algo habitual en ellas. Teniendo la playa tan cerca de casa siempre que podíamos nos escapábamos, si no era con uno era con otros, pero nuestras parejas siempre hacían topless. Y si, estaba cansado de verle las tetas a mi hermana.

Daniel, el más gracioso de todos nos deleitó con un mini tanga de chulo piscinas que se había comprado para la ocasión.

- Por favor, cámbiate eso, me está dando vergüenza ajena! – tuve que decirle un par de veces.

El tanga era tan pequeño que cada dos por tres se le salía un huevo por uno de los laterales. Él lo lucia con orgullo. Los huevos claro.

Pasaron unos cuantos días y esos días fabulosos de vacaciones empezaron a ser algo monótonos. Y aunque intentábamos ingeniárnoslas para mejorarlo era por la noche cuando nos pegaba el bajón de aburrimiento.

No somos un grupo de amigos que le encanta salir de fiesta a discotecas y bares hasta altas hora de la noche, somos más bien caseros, disfrutamos más con una buena cerveza, buena compañía, un buen ambiente, charla, contarnos historias y movidas y reír hasta que te duele la barriga.

Esa noche cenamos chino, David fue el encargado de ir a buscarlo ya que no repartían en esa dirección. Tras cenar tranquilamente viendo la televisión y disfrutar de un buen postre sacamos el monopoly para jugar una buena partida. De estas que sabes cuando empiezas pero no cuando terminas. Una partida interminable.

- Yo lo siento mucho pero es que yo estoy muy cansada, creo que abandono, si queréis seguir vosotros os repartís las propiedades y el dinero pero yo me voy a ir a la cama. – dijo mi hermana entre bostezos.

- Yo creo que también- dijo David- Te acompaño cariño – Terminó levantándose y dirigiéndose al cuarto.

Creo que fue una excusa para todos para seguir su ejemplo.

- Creo que será mejor dejar la partida por hoy, son las cuatro y media de la madrugada – le dije al grupo.

Daniel y Elisa siguieron a Mi hermana y David. Nosotros tardamos 5 min más porque recogimos el monopoly.

- Creo que cansados estaban poco, o han sacado fuerzas de donde no las tenían- Me dijo Nat al pasar cerca de la puerta de mi Andrea y David. Su puerta estaba abierta. En esa casa no había intimidad, ninguno de nosotros cerraba ninguna puerta, ni para ir al baño ni cuando uno se duchaba. Era tal la complicidad entre todos que el ambiente siempre ha sido así de cordial. Al pasar se les pudo ver claramente. Aúnque estaban a oscuras la luz del pasillo dejó ver la silueta de los dos. Mi hermana estaba a cuatro patas recibiendo unos buenos empujones de David.

Aun habiendo esa confianza, tuve que apartar la mirada, era mi hermana. El panorama de la habitación de los otros no era muy destino, solo que en vez de follar Elisa le estaba practicando una buena felación mi primo Daniel.

Me quité la ropa y al llegar al cuarto me tumbé en la cama. Nat hizo lo mismo pero se situó encima de mí. Las escenas del pasillo debieron encenderla tanto como a mí.

Nat es el amor de mi vida. Me enamoré de ella desde que la vi. Es la mujer perfecta para mí. Siempre lo ha sido. El cuerpo perfecto, la voz perfecta, la cara espectacular, hasta su olor llega a excitarme. Su sonrisa es cautivadora, capaz de levantarte el ánimo en tus días más tristes.

Pero en ese momento no había ternura en el ambiente, había deseo y sexo. Yo ya la notaba bien calentita y húmeda dentro de su coño. Se había sentado encima de mí y cabalgaba con presteza. Los dos jadeábamos, siempre hemos sido muy silenciosos. Al fondo se escuchaban los gritos de mi hermana la gritona. Era mi antítesis, yo el silencioso y ella la gritona.

Le di la vuelta a mi Nat y la puse a cuatro patas. La agarré por las nalgas y apunté con mi polla. Pocos segundos después la empujaba con agresividad. Pero los gemidos de mi hermana seguían ahí. Empecé a sincronizar sus gemidos con mis embestidas y empecé a imaginarme que mi mujer era mi hermana. El cuerpo de delante de mí se transformó en el de Andrea. La piel, el tacto, el color de pelo cambió. Mi polla se puso extra dura y mi agresividad aumentó. Me chupé el dedo pulgar y empecé a masajear el asterisco del culo que tenía en frente. Poco después ya lo tenía dentro.

Nunca me había pasado, me estaba poniendo cachondo pensando en otra mujer, estaba a punto de correrme al pensar que me follaba a mi hermana. Un par de embestidas más y lo descargué todo dentro del coño de mi novia.

No pude más, me tumbé en la cama y me dejé caer. Nat extasiada pegó su cuerpo al mío y me abrazó. Nos quedamos dormidos, ella satisfecha y yo con un sentimiento de culpabilidad y arrepentimiento que casi me producen insomnio.

Abrí los ojos y ya era de día, estaba solo en la cama y Nat no estaba. Hice el remolón un buen rato hasta que al final los gritos de la piscina me hicieron levantar. Miré el teléfono para comprobar la hora. Ya había pasado el mediodía y yo seguía en la cama.

Decidí ponerme cualquier cosa encima y bajar a ver como estaba el percal. Todos estaban levantados y en la piscina tomando el sol.

- Vaya con el dormilón, se te han pegado las sabanas – Dijo Nat

- ¿Por qué no me has despertado?

- Bueno, porque se te veía tan a gusto que me ha dado pena-

- ¿Habéis comido ya?-

- No, Aún no pero no tardaremos, David y Elisa están haciendo lo comida, creo que están haciendo Pitas.

- Buenos días tete. – Dijo mi hermana, siempre me ha llamado así, Tete. Se acercó a mí por detrás y me plantó un beso en la mejilla como siempre solía hacer al verme. Llevaba un buen rato en la piscina y pude notar el calor de su cuerpo calentado al sol al acercarse al mío, sus pechos al aire se aplastaron con mi cuerpo al besarme y no pude más que intentar no mirarle las tetas.

- ¿Te vienes a la piscina? – Dijo mientras pegaba un salto de cabeza y se zambullía en la piscina. No pude evitarlo y le miré el culo.

- Venga, yo voy- contestó Nat. Que se levantó de la tumbona y también se zambulló en la piscina.

He de decir que yo también me lancé a la piscina pero fue más para ocultar cierta erección de mi polla. No estaba dura del todo pero si en ese estado que sabes que cualquier pensamiento puede hacer que tu polla se levante. Si lo describiéramos de alguna manera seria “Morcillona”.

Tras comer tranquilamente algunos decidimos echarnos una siesta. Pero tanto David como Daniel se fueron con el coche a buscar provisiones. Yo me quedé dormido en el sofá junto con Elisa que también se quedó roque en la otra esquina mientras disfrutábamos de un precioso documental de animales en la televisión. Nat y Andrea en cambio lo hicieron en las tumbonas de la piscina.

Volví en mí tras disfrutar de una merecida siesta. Me costó abrir los ojos. Todo estaba en silencio, la televisión seguía encendida pero a un volumen tan bajo que podría estar perfectamente en silencio y solo se oía el sonido del ventilador de pie que estaba en el salón. Aunque había aire acondicionado no lo teníamos puesto ya que la factura de la luz de los dos meses se pagaba a parte.

Seguía medio tumbado con mis pensamientos en mente, con algo de hambre e hice el gesto de moverme para mirar que había a mí alrededor. En el otro sofá de salón estaba tumbada Elisa, la novia de mi primo Daniel. Llevaba puesta una camiseta ancha de tirantes y debajo llevaba la parte de arriba del bikini. En cambio abajo solo llevaba puestos unos pantalones anchotes, algo feos pero que tenían pinta de ser muy cómodos. Lo normal hubiese sido que llevara también la parte de abajo del bikini pero a primera visita no lo vi. No me percaté de ello. Tuve que volver a mirar para comprobarlo. Desde mi posición se veía claramente.

La postura que había adoptado Elisa tumbada con una pierna en el sofá y la otra apoyada en el suelo me facilitaba una vista digna de un rey. Literalmente no llevaba nada, por no llevar no llevaba ni pelos. A menos de un metro y medio de mi cabeza tenía el coño depilado de Elisa. Nunca se lo había visto y era precioso. Los labios superiores cubrían perfectamente los inferiores y parecía un coño de una niña. Me hice el dormido un buen rato para así poder disfrutar de las vistas.

Me empecé a excitar. No lo pude evitar, me moría de ganas por masturbarme y de sacarme la polla allí mismo, de coger ese coño y comérmelo pero tampoco quería hacer nada para no despertar sospechas. Así que aguardé, me aguanté las ganas y seguí allí disfrutando de la vista.

Entonces Elisa se movió, empezaba a despertarse y también con mucha pereza. Puso sus dos piernas encima del sofá, se giró hacia el respaldo y se puso en posición fetal, o por lo menos lo intentó. Su culo quedó expuesto. Aún que ahora no veía nada sabía que tras esa finísima capa de tela había un agujero del culo bien precioso.

He de confesar que mi vicio es el sexo anal. Lo adoro y me encanta. Es mi fetiche. Nat lo sabe y me deja hacer casi lo que quiero. Digo casi porque no hace de todo, pero si lo principal.

Yo veo porno, pero ella no lo sabe. Creo que como casi todos los maridos y novios del mundo ocultan este apartado a sus parejas. Yo adoro el porno y soy adicto a él. Me gusta mucho, sobre todo cuando es relacionado con el sexo anal. Llevo ya un tiempo obsesionado con un tema. Me pone verraco solo de pensarlo. En el porno abundan situaciones de estas pero en la vida real es algo que para mí es desconocido. Es el tema de las dilataciones anales. He visto multitud de videos de gente metiéndose enorme consoladores por el culo, fisting y esas cosas.

Alguna vez he intentado meterle algún que otro dedo de más por el culo Nat, pero no ha habido manera. No porque ella no quiera, sino porque el culo no se le abre tanto. He hablado con ella de esto y me dejó intentarlo un par de veces, pero en el momento que meto cuatro dedos me dice que tiene que parar que le duele mucho. Sé que es un proceso lento pero por suerte tengo a mi novia que es muy proactiva en el sexo. La adoro.

Elisa ya no aguantaba más dormida, se incorporó y se estiró con un fuerte bostezo, ajena al espectáculo que me había ofrecido. Se levantó y miró alrededor intentando ubicarse o simplemente buscando a la gente. Mi miró un rato, yo me hice el dormido, pero mantenía uno de los ojos medio abiertos. Ella no se percató. Noté como me miraba el paquete erecto. Si ella me alegró la vista seguro q mi polla dura se la alegró a ella. Volvió a mirar alrededor comprobando que no había nadie y se acercó a mí despacio. Se inclinó levemente hacia mi entrepierna. Me eximió comprobado si estaba dormido o no. Se ve que fingí bien. Se inclinó un poco más. Casi tocó mi polla con su cara. Entonces inhaló por la nariz y me olió la polla. Me olió la polla como cuando hueles el olor que sale de la olla cuando estas preparando tu plato favorito.

Cerró los ojos mientras intentaba recordar ese olor en su cerebro. Le gustó porque sonrió. Volvió a mirar para comprobar que nadie la observaba. Anduvo dubitativa unos segundos, alargó la mano y la puso justo encima del miembro, sin llegar a tocármelo. Yo tuve que cerrar los ojos completamente a fin de no levantar sospechas. No sé qué es lo que hacía, solo sentía su presencia. Pasados unos segundos más note un ligero movimiento en mi pantalón, algo empezaba a tocarme. Era su mano que comprobaba hasta qué punto podía tocar sin despertarme. Yo seguí fingiendo. Noté como su mano recorría toda la longitud de mi pene, comprobando mi tamaño, pero muy lentamente y suavemente. Lo hizo un par de veces. Luego dejé de notar nada. Aguardé unos momentos y escuché como se levantaba y se iba

- ¿Me acaba de oler la polla? – Pensé asombrado – Pero… que tía más rara, pero joder. Me ha puesto cachondo. – Yo seguía con la polla tiesa.

Me incorporé y me dirigí al baño a calmarme un poco antes de incorporarme al resto de la gente.

Pasó el resto del día y no podía quitarme la imagen dela cabeza. Cada vez que miraba a Elisa me volvía a imaginar ese coñito tan bonito que tenía sin ningún tipo de pelos y completamente depilado.

- Hemos traído un montón de vino, coca cola y JB para beber, además de unas cuantas cervezas. Para cenar haremos Pizza, así no tendremos que cocinar y también hemos traído….- David hizo una pausa mientras buscaba un objeto que había en una de las bolsas de la compra – Esto, que os parece?

Era un kit de esos que están tan de moda sobre el póker con fichas tapete y barajas.

- Y para que compráis eso?- Preguntó mi hermana

- Pues para no volver a jugar al monopoli, que se me hizo eterno. Sabéis jugar al póker?

- Casi la totalidad de la gente dijo que no. Y yo incluido. Sabía jugar algo a las cartas pero no a que modalidad jugaba. En mi casa las pocas veces que habíamos jugado se repartían 5 caras, pero también sabía que había gente que jugaba con3 cartas y dos en la mesa. Algo complicado para mí.

- Pues os enseño que es muy fácil – Insistió David.

Cenamos tranquilamente, pese a no hacer nada durante todos los días de vacaciones nuestro apetito aprecia siempre voraz. Hasta todos tomamos postre. Una vez recogido todo David preparó la mesa de juego, con su tapete verde y dispuso las fichas correspondientes a cada uno.

Nos explicó el funcionamiento de cómo se jugaba e intentamos acordarnos de todo. Hicimos unas cuantas manos de prueba hasta que más o menos quedó todo claro.

Estábamos todos sentados en la mesa rectangular del salón, Aunque lo hubiéramos hecho a propósito no o hubiéramos hecho mejor. Estábamos sentados por parejas uno al lado del otro e intercalando géneros. Hombre mujer, hombre..

En el asiento del rey como le llamo yo, la silla que preside la mesa estaba mi mujer, en su lado izquierdo estaba Daniel, luego Elisa, David, Andrea, y para cerrar el círculo estaba yo.

Todos íbamos vestidos como de andar por casa. Intentábamos estar lo más cómodos posibles. Ajunos iban en bañador, otras mantenían el bikini debajo de la camiseta pero nadie bestia de gala.

Empezamos el juego lentamente pero luego empezamos a cogerle el tranquillo y David, el que se suponía que era el maestro no lo era tanto ya que no solía ganar casi nunca. La que nos sorprendió a todo fue Nat, mi mujer.

- Es la suerte de la novata – Decía cada vez que ganaba. Aún que sospechaba que realmente sabia jugar pero se había hecho la loca.

- Yo creo que haces trampa Nat – Dijo Elisa en una ocasión tras perder apabullantemente.-

- De verdad que no hago trampas, es la suerte-

- Si ya claro, a ver levántate que te mire la silla a ver si tienes alguna carta escondida-

- Que no tengo nada lo juro.-

Elisa se levantó y se acercó dónde estaba Nat. Estaba claro que no estaba enfadada, simplemente lo hacía para aportar un poco de humor a un juego que ya empezaba a hacerse algo aburrido y largo.

- Pues no, no tienes nada en la silla. Seguro que lo escondes en algún lado

- No no, soy inocente. Que no hago trampas. – Replicó Nat

- Debajo de la camiseta – señaló Andrea desde su silla,- Seguro que lo esconde debajo de la camiseta

- Eso! – sin pensárselo dos veces, Elisa metió las manos por debajo de la camiseta y empezó a palparla entera en busca de unas cartas ficticias.- Mierda, está limpia esta vez te has librado.-

- Oye, y si jugamos a otra cosa – dijo Andrea en un todo algo subidito.

El problema de todo esto es la cantidad de alcohol que ibas ingiriendo. Habíamos preparado un montón de botellas de calimocho de coca cola y vino y lo habíamos aderezado con mucho JB para darle potencia y por eso todos nosotros íbamos contentos y achispados.

- Buena idea, esto ya empieza a cansar – Contestó Elisa contenta de que alguien expresara lo que todos pensábamos

Todos empezamos a soltar ideas de juegos o de cosas para hacer y casi todos eran juegos de beber que para eso están las vacaciones pero siempre está el típico gracioso que quiere elevar el nivel. En este caso fue la loca de mi hermana.

- ¿Os hace una partida de StipPoker o como se diga eso?-

- Ostras, por mi vale,- Contestó David

- Me parece buena idea –Replicó Elisa

- No estaría mal probar a ver qué tal – Dijo Nat

Eso hizo girarme hacia ella sorprendía, extrañada.

- Esperad un monto- Interrumpí – Pero que hacéis? ¿De verdad queréis jugar a eso?-

-Claro-

-Pero vosotros sabéis lo que significa-

- Si, que apuestas con prendas de vestir- Contestó mi hermana

- No si eso ya lo sé, pero acaso son ingenuos o que. Cuando se ha visto un juego de stip póker termina solo con las prendas? Y si te quedas sin ropa que, que vas a hacer? Te vas a retirar del juego o cómo vas a seguir apostando. A si ya se, con las típicas pruebecitas que todos conocemos. Empiezas con tonterías y acabas follando con todo.

- Bueno tampoco creo que sea para tanto, es solo un juego. Nos hemos visto desnudos creo eeeehhh, que casi todos los que estamos aquí presentes así que no creo que vaya a pasar nada porque nos quitemos la ropa.-

- Pero no es solo la ropa, como te digo que vas a hacer si te quedas sin ropa, vas a seguir jugando? ¿Cómo piensas apostar?-

- Pues nose, con lo típico que dices tú de las pruebas.-

- Ya pero siempre son sexuales estas pruebas Andrea -

- Bueno solo era una idea, tampoco te pongas así tete. – Dijo cabizbaja

Se hizo un pequeño silencio incomodo que fe roto por la persona que menos me esperaba.

- Pues a mí no me parece tan mal jugar a esto y si se hacen pequeñas apuestas con pruebas puede ser divertido dada la situación.-

- ¿Dada la situación? – Le repliqué a Nat

- Si, puede ser muy divertido. – Dijo Nat pero todos asintieron.

- Pero vamos a ver, parece que soy el único con sentido común aquí?-

-Es que no sé porque te escandalizas tanto -

- Coño, porque para empezar ella es mi hermana, el mi primo y tu mi mujer. Todos sabemos cómo empiezan las pruebas y como terminan, se empiezan con simples tonterías y se termina follando uno con otro. ¿Y si Andrea pierde una apuesta y le obligan hacer algo conmigo qué? ¿Es mi hermana lo sabias? -

- ¿Ya, y? ahí está la gracia –

- ¿La gracia? Pero estamos todos tontos. ¿Quién pone los límites de las apuestas? ¿Quien te dice que al perder te obliguen a hacer algo que no te gusta?-

- Pues se hace y punto cariño. Es juego es así, es lo divertido. -

- Lo divertido sí. – dijo mi hermana de repente. No te pongas tan tonto que no pasa nada. Estos juegos son para eso, sabemos lo que implican jugar a ellos. Creo que todos alguna vez hemos fantaseado con jugar a uno de estos no?-

Todos asintieron casi al unísono.

- Ves como no pasa nada, seguro que tú también has fantaseado con esto.-

- Claro, pero no había lazos familiares de por medio.-

- Pues más divertido así. – Terminó de decir Andrea.

- ¿Bueno jugamos o no?- Interrumpió Daniel.

- Venga reparte las cartas.-

- Cariño, ven un momento conmigo – Me dijo al oído Nat. - Ahora venimos, no empecéis sin nosotros.-

Acompañé a la cocina a Nat a ver que quería comentarme, seguramente convencerme aunque lo tendría difícil.

- ¿Qué te pasa?-

- Cómo que qué me pasa, creo que está claro lo que me pasa.-

- A ver cariño, tranquilízate, solo en un juego, vamos a divertirnos. –

- No sé porque tienes tantas ganas de jugar a esto, sabes que si pierdes prendas al final tundras que apostar con pruebas. ¿Y si te obligan a acostarte con otros que?-

- Bueno y qué problema hay, solo es un juego-

- ¿Tu estas bebida no?-

- Anda calla, míralo por el otro lado, tú también podrás acostarte con otras.

- ¿Con otras? Pero si una de ellas es mi hermana.-

- ¿Bueno y? pues te acuestas con ella y ya está.-

- Tú estás tonta o que te pasa.-

- Vale ya está bien – dijo muy cortante. No te hagas el “Don Moralitis”, ahora conmigo, que bien que te has pasado las vacaciones devorando con la mirada a todas, estas deseando jugar y perder, te conozco eres un morboso y un vicioso, y por alguna razón te haces el ofendido. He visto tu historial de navegación de internet y se cuál es tu Nick en todas esas páginas porno, así que no me vengas con chorradas ahora de moralidad.-

Me puse blanco de repente, me entró un nerviosismo terrible por el cuerpo y empecé a balbucear como un niño pequeño. Apenas salían palabras de mi boca.

- Pero… pero …es .. Pero es que es mi hermana-

- Tú hermana, ya está bien ehh… Pero si ayer mientras lo hacíamos al correrte se te escapó su nombre, no sé a qué viene esto ahora.-

Tierra trágame, no supe que decir.

- Si quieres que pase por alto todo esto, ponte a jugar conmigo, se participe en todo, disfruta y déjate la moralidad a un lado. Dame una buena noche hoy y te lo recompensaré. Me apetece jugar a esto, me apetece hacer locuras hoy, es un buen día, estamos con una buena compañía así que no lo fastidies. Se proactivo ¿entendido?-

- Seré el más proactivo de todos, logré decir al final-

- Muy bien, ahora vamos dentro y pasémoslo bien te parece-

- Me parece- Llegué a decir antes de que sus labios sellaran los míos con un besito de agradecimiento.

Fue llegar a la mesa de vuelta y todos me mantenían la mirada firme, con alguna risita esperando que contara lo ocurrido.

- ¿Al final vas a jugar o no?- Preguntó Daniel.

- Si-

- Vaya con la niñita, has estado un par de minutos fuera y te ha convencido a la primera. ¿Qué te ha prometido?-

- No me ha prometido nada – Contesté- Pero me ha amenazado con cortarme la picha si no juego.-

Hubo risas generalizadas a mi costa y el ambiente se tranquilizó un poco.

- Visto que al final vamos a jugar todos a esto creo que debiéramos antes de nada establecer algunas normas básica no creéis?- Todos asintieron. – Creo que lo mejor es huir del póker.

- ¿Porque? Ya sabemos jugar así no tendremos que aprendernos un juego nuevo – Contestó Andrea.

- Yo creo que no es el mejor juego para apostar este tipo de cosas. A ver, creo que todos alguna vez hemos fantaseado con jugar a algo así, pero de ahí a llevarlo a la práctica es un paso bastante grande. Yo que soy un aburrido ya había caído en algunos fallos que encontré ilógicos en mis fantasías al aplicar el póker al strip póker.

- ¿Tú tienes mucho tiempo libre no?- Dijo Elisa riéndose a carcajadas

- Mucho tiempo libre e imaginación – Respondió por mi Nat.

- A ver, os cuento, a ver si se me explicar. El póker es un juego de apuestas bueno, donde está todo mascadito para que funcione con las apuestas individuales, sería perfecto para la etapa de quitarnos las prendas y quedarnos en bolas, pero a la hora de apostar con “apuestas o castigos” ya no lo es tanto. Pongo un ejemplo para aclararlo. Imagina Elisa que juegas contra mí y somos los últimos dos en la mesa apostando y al final pierdes tú. Y te digo que como has perdido tienes que meterte un dedo en el culo.

- Uno y mil dedos – Dijo Elisa negando con la cabeza. Todos rieron.

- El primer fallo que yo le veo es que antes de apostar tendrías que saber por qué apuestas, ya que apuestas a ciegas, podría mandarte a hacer la mayor cerdada que tendrías que hacerla. Si ya sabes la apuesta de antemano, puedes retírate como en el póker. Segundo fallo, si te digo de meterte el dedo en el culo no está mal ya que el castigo lo cumples tú, has perdido tú lo pagas tú. Pero y si te digo que le metas el dedo en el culo a David?-

- Uno y mil dedos – dijo David con aspavientos repitiendo la misma frase de Elisa.

- En este caso, Aun habiendo perdido el que estaría siendo castigado es David, no tú. No puedes involucrar a una tercera persona si anteriormente se ha retirado ya que se consideraba que no quería jugar la mano.

- En eso tienes razón- Llegaron a la conclusión todo.

- Otro fallo que veo es, porque el segundo es el perdedor? Es el segundo, no el último, los perdedores serían los que se han retirado o no han aguantado hasta el final. Eso me parece ilógico y es por culpa de no saber la apuesta antes de jugar. Por eso creo que el póker no es una buena opción para este tipo de juegos.-

- Joder tete, pues nos acabas de joder un poco la noche. ¿Qué vamos a hacer ahora?-

- Bueno, siempre podemos inventarnos un juego sencillo, con normas sencillas y que cubran todas las posibilidades de este tipo de juego. Si Aún queréis jugar, y que conste que yo me apunto, podríamos empezar por establecer algunas normas básicas. ¿Os parece?-

El acuerdo fue unísono. Así que Elisa sacó su portátil, lo puso encima de la mesa y empezó a escribir según íbamos debatiendo y acordando las normas. Luego nos dimos cuenta que no teníamos impresora para fírmalo, así simplemente quedó en una idea escrita en un ordenador.

- Primera norma - dijo Daniel- Todo lo que pase en el juego se queda en el juego. ¿Sencilla no? Mejor que dejemos claro esto, lo que pase aquí es solo del juego, no habrá venganzas externas ni malos rollos, ni resentimientos, ni arrepentimientos, es un juego y lo tomamos como tal. ¿Estáis de acuerdo? – Todos aceptamos- Escríbelo Elisa-

- Que os parece ésta, siguió Andrea, - Si se pierde la apuesta hay que cumplirla, siempre. No nos podemos echar atrás, para eso se apuesta.-

- Me parece perfecto, pero la apuesta la sabemos antes o después de empezar la ronda? – Hubo mucho debate respecto al asunto, pero al final se decidió por saber la apuesta antes de terminar la ronda.- Creo que deberíamos abrir un apartado nuevo en las normas, que diga NORMAS DE JUEGO. – Elisa creó un sub apartado en el ordenador para crear las sub secciones de las normas de cómo se jugaba.

Fue un debate más largo de lo esperado, pero al final conseguimos un buen juego, digno de los mejores juegos eróticos de mesa.

Normas generales:

1- Todo lo que pase en el juego se queda en el juego

2- Si se pierde la apuesta debe pagarse siempre.

3- Las apuestas tienen que ser acordes e igualitarias al resto de apuestas de la ronda

4- Las apuestas sólo pueden implicar a los participantes incluidos en la segunda ronda.

5- Las normas solo pueden ser modificadas si son aprobabas por el 80% de los integrantes.

6- Las prendas iniciales son sólo de cuatro unidades. Para las mujeres: Braguitas, sujetador, pantalón y camisetas y para los hombres, calzoncillos, pantalón, camiseta y calcetines. Al empezar el juego solo se deberán portar estas prendas encima.

7- La duración de cada apuesta será de dos minutos.

Normas y funcionamiento del juego:

1- Se utilizará una baraja de cartas normal, se retirarán todas las cartas excepto los números del 1 al 10. El AS cuenta como 1.

2- Ganará el que obtenga el resultado mayor de la suma de los números de sus dos cartas

3- Constará de tres rondas, en la primera ronda se repartirán dos cartas a cada participante, que tras examinarlas tendrá la opción de descartar solamente una carta. Se sustituirán todas las cartas descartadas por nuevas del mazo general.

En la primera fase de la segunda ronda la gente que no quiera seguir podrá retirarse de esta mano. Pagando un coste 2 chupitos de calimocho.

En la segunda fase de la segunda ronda, en el caso de tener prendas esa será la apuesta a pagar. En el caso de no tener prendas los contrincantes y el participante negociaran el pago hasta estar de acuerdo. En el caso de desacuerdo lo fijará La Mano. (La mano es la persona que ha repartido las cartas esa ronda).

Tercera ronda, se enseñarán las cartas y se decidirá quién es el ganador y quienes son los perdedores. Los perdedores a parte de su apuesta estarán obligados a beber un chupito de calimocho.

Todos firmamos un papel en blanco, representando que firmábamos el contrato donde ponía el juego. Después simplemente nos dimos un plazo de 10 min para arreglarnos, ponernos las prendas adecuadas y de desconexión.

Yo me dirigí al dormitorio con Nat a fin de ponernos las prendas que nos correspondían.

- ¿Estas nerviosa?, yo lo estoy-

- Si lo estoy, es normal, creo. Creo que es por la adrenalina del cuerpo-

- Puede ser. Que te iba a decir, si esto se pone duro al final jugamos un buen rato sabes que tarde o temprano y si se me da la ocasión me pediré tu culo. No sé si sería buena idea que…

- si si, ya había caído en eso, voy un momento a decirles a las otras que se preparen para la bueno y se limpien como toca.-

Nat era y es muy escrupulosa en estos asuntos. Al principio desaparecía un buen rato antes de hacer el amor sin yo saber porque hasta que un día, ya con mayor confianza me contó lo que hacía. Utilizaba una pera o desenroscaba la alcachofa de la ducha para limpiarse el recto. Nosotros somos practicantes del sexo anal y las veces que no se ha limpiado siempre, por muy pequeño se sea siempre ha aparecido algo, por eso Nat se hizo asidua a las limpiezas anales. Y pasó a ser algo común entre nosotros. Si queréis meterle la polla en la boca a tu pareja después de follarle el culo y no quieres que se niegue asegúrate que se haya limpiado antes.

- Elisa no había caído en eso y tu hermana ya estaba metida en el baño haciéndolo así que, creo que me toca a mí.

Se metió en el baño de la suite de nuestro dormitorio. Se desnudó y se metió directamente en la ducha. Cogió el aceite de almendras que usaba ella y se untó un poco en el culo, lo lubricó bien metiendo un dedo y se acuclilló dentó de la bañera. Cogió la manguera de la ducha y desenroscó la alcachofa, lubrico un poco la punta con el aceite de los dedos y esperó a que se templara el agua.

Yo la contemplaba apoyado en la puerta del baño que había dejado abierta. No me cansaba de verla hacer esto. Se enchufó la manguera una vez comprobada la temperatura. Vació directamente un montón de agua en la misma bañera. Salió algo marroncilla con algunos gránulos sueltos, no había mucho más. Repitió la operación hasta que estuvo segura de estar completamente limpia. Limpió la bañera y aprovechó para limpiarse bien las manos.

Se terminó de vestir con las cuatro prendas que exigía el juego. Ella no se puso braguitas. Se puso un tanga de hilo minúsculo que se ponía en las ocasiones especiales para ponerme cachondo. Se puso un sujetador a juego con este. Luego se cubrió con un pantalón corto y una camiseta ancha.

- Listos. ¿Preparado para una noche loca? – Dijo mientras me cogía de la mano y me arrastraba al comedor.

Fuimos los últimos en llegar. Allí estaba ellos. Sentados en la mesa del comedor en el mismo sitio donde antes estaban sentados.

- Bueno, Aún estáis a tiempo de arrepentiros- Dijo Nat – ¿Seguimos adelante?-

- Si-

- Claro-

- Claro que si-

Fuimos contestando todos. Nos aseguramos que todos teníamos un vaso de chupito y preparamos unos cuantos litros de calimocho con buena dosis de JB. Llenamos los vasos y brindamos por una noche loca. Volvimos a llenar los vasos.

Tras mucho decidir elegimos al azar a la primera mano, simplemente sacamos una carta del mazo y la más alta era la ganadora. Ganó Elisa.

Se notaba el nerviosismo en la habitación. A la más mínima cualquiera saltaba con una risita bobalicona. Nos volvimos todos torpes y malos contadores de chistes. Intentábamos que esto excepcional no nos afectara mucho. Para mí era algo diferente, alocado y completamente irreal. Hice caso a mi novia y empecé a disfrutar de todo lo que rodeaba este juego. Cabía la posibilidad de que la gente por el puro morbo a mi hermana y a mí nos hiciese hacer algo juntos, pero acepté que era un juego y cumpliría las normas a raja tabla. Fueran cuales fueran.

La primera ronda fue casi de prueba, Aún con las normas recién sacadas del horno alguno preguntó alguna y tuvo que repasar el ordenador portátil. Se notaba que estábamos ansiosos por llegar a la fase esa en que la gente empieza a quedarse sin ropa, pero a la vez nerviosos por que llegara. Nadie se retiró y todos perdimos una prenda salvo la propia mano Elisa que ganó la ronda.

La segunda la repartió David y otra vez nadie se retiró ganando esta vez Nat. La tercera ronda la repartió Andrea, que estaba mi lado sentada solo con un tanga y un sujetador. Esta Ronda la gané yo y Andrea fue la primera chica en mostrar las tetas. Perdió con una mano extremadamente ridícula, un cinco entre las dos cartas. Demostrando así querer llegar a la zona de apuestas cuanto antes.

Cuando llevas ya unos cuantos chupitos y medía noche bebiendo alegremente y tienes la oportunidad de ver un cuerpo joven de diecinueve años al desnudo solo tienes que sentarte y disfrutar del espectáculo. Eso hice yo y todos los presentes. Hacía unas horas ya le había visto las tetas a mi hermana, pero ahora me excitaba verlas. Se levantó de la silla con mucha tranquilidad, a la espera de que todos la miraran, se desabrochó el sujetador por detrás y se quitó el sujetador tapándose con un brazo los pechos para que no se le vieran.

- Noooooo, aquí las tenéis – Dijo pegando un chillido de jubilo

Levantó los brazos y empezó a menear las tetas d un lado al otro. Que bien formadas estaban esas tetas, con una buena proporción y sin síntoma de caída alguno, todo en su sitio. Tuve que hacer un esfuerzo para no empalmarme allí mismo y en ese mismo momento.

Me tocaba a mí así que tuve una buena excusa para continuar el juego. Daniel, que estaba sentado frente de mí, no lo quitaba ojos de los pezones de mi hermana. Incluso al repartirle las cartas solo apartó la mirada para fijarse en los números un solo momento.

Esta ronda, tanto Daniel, David y Andrea pasaron, no querían arriesgarse a ser los primeros en quedarse desnudos. La ronda la ganó Elisa. Yo cumplí y me quité la camiseta, quedando solo con los calzoncillos. Nat por su parte en vez de quitarse el sujetador se quitó el tanga.

- Ya que estoy sentada no podéis verme casi nada. – La mesa lo tapaba todo, simplemente se agachó un poco se quitó el mini tanga de hilo y lo dejó encima de la mesa a la vez que volvía a sentase.

Repartió las cartas esta vez yo me retiré, pero el resto no. Ganó Daniel. Elisa se quitó muy despacio el sujetador dejando libres sus grandes perolas. Daniel fue el primero en desprenderse de la última prenda de vestir. Al quitarse los calzoncillos una buna polla ya dura nos dio una buena dosis de humor a todos. Se volvió a sentar en la silla más rojo que un tomate. Andrea le enseño a Nat como quitarse correctamente la parte de abajo. Se dio la vuelta dándonos la espalda a todos, poniendo sus pulgares entre la cintura y la gomita fue bajando las manos deslizando por las piernas lentamente el tanguita. Simplemente inclinándose hacia delante hasta llegar al suelo, sin doblar las rodillas, ofreciendo así una espectacular vista a su trasero y a su coño.

Me quedé embelesado al verle los pliegues de su chocho. Los labios superiores estaban ligeramente rojizos y por la zona del clítoris asomaban algunos pelos que, posteriormente pude comprobar que tenía una rayita de pelos en la parte de arriba del cocho.

- Esta cachonda como una perra>>- Pensé

- Vaya culo tienes nena!- Dijo Elisa que estaba junto en frente de ella lo pudo ver con mayor claridad.

Nat por su parte, se quitó el sujetador con mayor modestia. Estaba rodeados de mujeres desnudas. Solo quedaba Elisa con una prenda y tanto Daniel como yo lucíamos Aún nuestros calzoncillos.

En infinidad de ocasiones nos hemos vito desnudos o casi desnudos, en la playa en la piscina, incluso en esa misma casa cada dos por tres, pero era la situación en la que estábamos enfrascados que lo volvía todo más morboso. Tenía a mi derecha a mi hermana desnuda, y a mi izquierda a mi mujer tal y como la trajeron al mundo pero era muy descarado girar la cabeza para mirarlas constantemente, en cambio tenía en frente a Elisa. Las tetas de Elisa me llamaban constantemente “Míranoooossss, MÍÍÍÍRRRAAAANNNOOOSSS” como los sonidos ululantes que hacen los fantasmas en las películas. Me quedé embelesado por el movimiento pendular de los pechos de Elisa. No es que tuviera las tetas grandes o enormes, es que no dejaba de reírse por todo y sus tetas reaccionaban con majestuosidad a las risas.

Daniel, el siguiente en repartir cogió las caras y las sostuvo un buen rato en sus manos, barajándolas y mezclándolas como un croupier amateur.

- He estado pensando que las normas del juego le quintan cierta gracia al juego en sí. Que os parece si hacemos una modificación a este?- Dijo Daniel sin siguiera repartir.

Todos preguntamos intrigados.

- Creo que el hecho de saber que apostar, o negociar lo apostado le quita esa gracia innata de apostar a ciegas. Creo que deberíamos modificar esa norma. ¿No os parece?-

- ¿Apostar a ciegas, es un poco arriesgado no? – Insistí.

- Si, pero esa es la gracia del juego, si ganas dictas lo que quieres, si pierdes te jodes. Qué esperas, mira a lo que estas junado! Es normal que te hagan hacer cosas. Creo que ahí radica la originalidad del juego.-

Al final, tras un duro debate decidimos modificar ese apartado de la norma.

Al final cambiamos

En la segunda fase de la segunda ronda, en el caso de tener prendas esa será la apuesta a pagar. En el caso de no tener prendas los contrincantes y el participante negociaran el pago hasta estar de acuerdo. En el caso de desacuerdo lo fijará La Mano. (La mano es la persona que ha repartido las cartas esa ronda).

Tercera ronda, se enseñarán las cartas y se decidirá quién es el ganador y quienes son los perdedores. Los perdedores a parte de su apuesta estarán obligados a beber un chupito de calimocho.

Por “En la segunda fase de la segunda ronda se enseñarán las cartas y se decidirá quién es el ganador y quien o quienes los perdedores. Los perdedores en el caso de tener prendas esas serán la apuesta a pagar, en el caso de no tener prendas los perdedores pagarán con la apuesta o prueba que dicte el ganador.

- Incluso creo que deberíamos modificado y añadir un anexo a las normas antes de que sigamos con todo esto - concretó Nat.

Nat la participativa. No había nada más sexy que eso. También influía la desnudez de ésta.

- Creo que se podría involucrar a alguien que no sea un perdedor, una tercera persona-

- Ya pro si se ha retirado en la primera fase es porque no quería perder o no quería seguir.-

- sí, pero tú lo planteas como si esa tercera persona también pagara una apuesta, yo incluiría la excepción de que se pueden añadir una o varias personas externas siempre y cuando salgan beneficiadas.-

- Eso no lo entiendo – Contestó Andrea.

- Mira, Imagínate que yo pierdo una apuesta y ganas tu – Le dijo Nat señalando a Andrea- Solo estamos tu y yo, pero si añadiéramos esta norma podrías hacerme hacerle una mamada a tu hermano aquí en medio. Añadimos una tercera persona que es beneficiada por mi apuesta, ya que no creo que a tu hermano le moleste que se la chupen. En cambio no podría por ejemplo darle guantazos durante dos minutos porque no saldría beneficiado. No sé si me explico. Usamos el sentido común y si la persona externa involucrada está de acuerdo podría incluirse en el pago de la apuesta.

- Vaya lio, me parece bien pero ya me iréis corrigiendo si me voy equivocando. – contestó Andrea.

Excepción y anexo de la norma: Se podrá incluir a una o varias personas externas en el pago de la apuesta siempre y cuando estas salgan beneficiadas de dicho pago.

Y tras una votación unánime se procedió a la modificación del Texto de las normas del juego.

- Venga, a jugar que hay gente ya que está a puntito de caramelo- Rió Daniel mientas repartía las cartas.

Era una ronda tensa ya que muchos estaban ya en pelotas y algunos quedábamos con una sola prenda. Era hora de la verdad , la hora de empezar a hacer aquello a lo que habíamos venido, aquello que todos soñamos pero que rara vez se presenta la oportunidad de hacer. Hacer guarradas sin consecuencias y sin explicaciones.

Quien no ha soñado alguna vez en tirarse a la novia de una amigo o a sóbrale las tetas a una tía en cuestión pues lo que íbamos a hacer era eso y además consentido.

Alcé las cartas mientras miraba alrededor para que nadie me las viera a mí e intentando a la vez buscar algún despiste para ver las cartas de los demás. La primera carta era un siete y la segunda un 3. Esperé al resto de gente antes de hacer ningún movimiento, Elisa era la primera, cambió una carta. David descarto la mano. Andrea descartó la mano, yo cambié la carta del tres. Nat también pasó, junto con Daniel. Solo continuamos Elisa y yo un mano a mano. Daniel repartió las cartas, y me salió un seis. Mejor eso que nada, algo por encima de la mitad de la tabla así que tenía posibilidades. Si ella ganaba yo me quedaba en pelotas, si ganaba yo podría volver a ver ese chocho de niña depilada que tenía Elisa. Le tenía muchas ganas a ese coño.

- Venga va levanta las cartas.- Dije

Elisa las giró y mostro un nueve y un dos. Bien! Pensé ha sacado un once, gano yo. Gire mis cartas y mostré orgulloso mi trece frente a su once rácano.

- Mira que he tenido mala suerte, he cambiado un cuatro por un dos.- Se levantó y discretamente se desprendió de su última prenda. Se le podía apreciar ligeramente la marca del bikini. Allí donde el sol no había tostado la piel. No había rastro alguno de pelos, un pubis limpio e infantil. Todos apreciamos como se ponía colorada por las miradas que todos le hacíamos.

- Ya está bien venga, dejad de mirarme así. Me toca a mí venga- recogió las cartas lo más rápido que pudo, las mezcló un par de veces y repartió.

Esta ronda pasaron sólo tres. David, Andrea y Nat. Ganó David con un apabullante diecinueve.

- UUUUUUUHHH empieza lo buenooo – Empezamos a chinchar a las perdedoras.

- A ver que se te ocurre lumbreras – Le increpó su novia Andrea.

- Callad perdedoras – Dijo en un tono autoritario imitando la voz de un capitán de ejército en plan cachondeo. – quiero que… mmmm.. Las perdedoras se den un buen morreo entre las dos. YYYYY que dure el morreo dos minutos como dicen las normas.-

Todos celebramos con risas la sabia decisión de David de emparejar a estas dos perdedoras.

Andrea era más lanzada que Nat, apenas tenía vergüenza de nada así que fue ella la que se acercó a Nat, Desplazo la silla hacia atrás para poder sentarse encima de la otra perdedora. El simple espectáculo de ver dos mujeres desnudas, una encima de otra ya me puso muy cachondo. Daba igual que llevara calzoncillos, la polla se me marcaba en todo su esplendor. Mi novia y mi hermana, cuñadas entre si empezaron a acercarse mutuamente, Nat rodeó el cuerpo de Andrea con las manos y esta la abrazó por el cuello. Sus labios empezaron a rozarse tímidamente, pequeños besitos de cortesía dieron paso a besos ya algo más apasionados, juntaban sus labios los separaban se miraban y volvían a besarse. Andrea empezó a sacar la lengua y a jugar con la boca de mi novia que sin cortarse un pelo correspondido con su lengua también.

Daniel a su lado no les quitaba la vista de encima, su mano derecha la tenía puesta en su paquete encima de los pantalones. Elisa contemplaba excitada y jadeante ese panorama y pude apreciar sus pezones erectos. Lo que hubiese dado yo ahora para morderlos. David estaba como yo, aguantándose las ganas de tocarse la polla pero sin perderse ni un detalle de estas. Yo por mi parte me imaginaba estando allí en medio.

- DINDINDINDINDIND – Dijo Daniel – ya han pasado dos minutos, separaos o os separamos nosotros.

Aguantaron unos segundos más, estaba pegadas la una a la otra y disfrutaban. Al final Andrea se levantó y se dirigió a su silla. Se veía a las dos claramente sofocadas y cachondas.

- Como sabes que han pasado dos minutos si apenas ha estado unos segundos –le reprochó Nat por haberlas cortado.

- He puesto el cronometro del móvil.-

- Pues podrías haberte olvidado – Replicó riéndose.

- Creo que si todas las pruebas son así perderé a propósito – informó Andrea.

- Tú con tal de ponerte cachonda haces lo que haga falta – contestó su novio

- Tú cállate, que mira como tiene la polla- Acercó su mano y se la cogió – Más dura que una piedra.

- va, va, va, va, va, ya.. Suelta venga. – Le quitó la mano de la picha- - Que tengo que repartir.

Esta ronda quedamos Daniel y yo. Los únicos con prendas en el juego. Perdí por dos puntos y tuve que deshacerme del calzoncillo. Ahora me tocaría empezar las pruebas, y no sé porque estaba desenado hacerlas. Mi miembro erecto asomó. Y todas y todos lo contemplaron.

-Vaya con el campeón pero si calzas una buena tranca – Dijo Daniel – Me da vergüenza enseñarla a mi ahora. – Empezó a reírse.

Mi hermana no dijo nada, pero no le quitaba ojo de encima. La miraba mucho, a la mínima la descubría a ella con sus ojos clavados en mí. Me daba un poco de vergüenza pero ahora el único que desentonaba era Daniel.

El torno era para Andrea que repartió las cartas. Me salieron buenas cartas y decidí seguir, igual que Elisa y Nat.

Aun teniendo buenas cartas la ganadora fue Nat. A ver qué sorpresas me deparaba mi novia.

- Vaya tesitura ehh? Que le hago hacer a mi novio – recalcó mucho eso de MI NOVIO – Bueno, a ver… Quiero que…pero no te pases ehh que te conozco, quiero que le sobres las tetas con las manos, SÓLO con las manos y SÓLO las tetas a Elisa y de mientras Elisa y SÓLO con las manos le magreará los huevos a mi novio. Creo que nunca en la vida había pensado que le diría a una tía que le sobara los huevos a mi novio – se echó a reír de una manera algo nerviosa – Pero solo los huevos, la polla y eso no. Puedes usar sólo las manos. Tú las tetas – Me señalo a mí- y tú los huevos – señaló a Elisa.

- ¿Bueno, como nos ponemos, de píe, sentados..? – Pregunté

- Como estéis más cómodos, el tiempo empieza cuando empecéis a tocaros.

Elisa se levantó y se dirigió hacia mí. Se la veía nerviosa. Igual que lo estaba yo. Me hubiesen temblado las piernas si no las tuviera medio agarrotadas por el alcohol. Me levanté y me puso frente a ella

- Separa un poco las piernas – Me dijo con una voy flojita y extremadamente tímida. No me miraba a los ojos, estaba súper vergonzosa. – Así te los podré tocar mejor.

Separé las piernas y extendió su mano. Puso sus dedos en forma de cuchara y los acercó desde abajo hacia arriba hasta palparme los huevos. Tenía la mano caliente, muy caliente y noté el más mínimo roce. Empezó a usar sus dedos y a jugar lentamente con los huevos. Seguía sin mirarme. Yo por mi parte le miré los pechos, los tenía tan cerca que pude apreciar perfectamente la aureola y el pezón erecto. Hacía calor en la sala y además el alcohol hacia estragos ya en nuestros cuerpos y pude apreciar algunas gotitas diminutas de sudor brillar por todo su cuerpo. Alcé las manos para acariciarle las tetas. Unas tetas diferentes a las de mi mujer

- Venga que es para hoy – Dijo mi mujer

Y se las toqué. Calentitas, algo duras, cabían en mi mano, no era muy grandes ni muy pequeñas. Unas tetas muy bonitas estaban en mis manos. Empecé a palparlas y comprobar lo agradable que eran. Noté sus pezones en mis manos y deslicé mis dedos sobre ellos. Los pellizqué ligeramente, ya estaban duros como guisantes congelados.

Mi polla descansaba en su brazo mientras me palpaba los huevos, nuestros movimientos empezaron a sincronizarse mientras ella los movía de una forma y yo le seguía el ritmo, yo le pellizcaba más fuerte y ella me devolvía el pellizco.

Todo desapareció, solo estábamos ella y yo. Mie miro a la cara, no había sonrisa alguna pero si había sofoco, vergüenza, y deseo. Mucho deseo en su mirada. Empezó a arrimarse lentamente hacia mí, se inclinaba involuntariamente. Note como sus labios se separaban ligeramente y que no apartaba su vista de mi boca. Yo me había perdido en el contorno de sus labios carnosos. ¿Cómo sabrían esos labios? Creo que desea besarme, yo quiero besarla, quiero comerle esa boca…

- VENGAA que parecéis un par de putos maniquís- Explayó Andrea. - Pero si apenas os movéis.

La capilla de mi hermana rompió el hechizo mágico. Volví en mí, todo regresó a su lugar la mano en mis huevos y mis manos en sus tetas, la gente mirando alrededor y mi mujer preguntándose que había sido esa conexión entre los dos, o eso creía por la forma de mirarme.

- DIN DIN DIN DIN, - dijo Daniel- Se terminó el tiempo de que los maniquís se toquen, reafirmando la idea de que apenas hicimos nada.

Separé con desgana las manos de sus pechos y ella en vez de hacer lo mismo, levantó ligeramente la mano y me agarró el tronco de la polla y se alegó como si no pasara nada, su mano se alejó con ella sin antes recorrer con sus dedos todo el largo de mi polla. Como si anduviera cogida a una barandilla.

- Esta tía me la tengo que follar. Está muy buena y me pone a cien. No sé si lo sabe mi novia pero, si puedo la reventaré a pollazos – Solo podía pensar en una cosa con Elisa. Ella sabía cómo provocarme.

Repartí las cartas ya que me tocaba a mí, y decidí pasar esta ronda, estaba sofocado, súper excitado y no le podía quitar ojo a Elisa y ella no me quitaba ojo de encima. Se creó una conexión especial. Supe que ella forzaría, igual que yo, perder siempre que apostáramos juntos.

Esta vez Ganó otra vez Daniel, el portador de los calzoncillos inamovibles y perdió Andrea, mi hermana.

- Ante la perspectiva de que vuela a pasar lo mismo que con estos dos maniquíes– Dijo señalándonos a Elisa a y mi, - Creo que lo mejor es que subamos algo de nivel no? Creo que va siendo hora de que la niña del grupo saque sus encantos infantiles y se marque un bailecito sexy. Y se lo vas a hacer a tu hermanito del alma-

Que carbón, yo necesitaba un descanso, no más excitación.

- Tú te tienes que quedar quieto en la silla sentado, no la puedes tocar con las manos. Las manos las pones a la espalda o al lado, pero no las puedes mover. Ella te tiene que hacer un baile sexy de lo que ella quiera y puede tocarte lo que quiera siempre que no lo haga con las manos.-

Apartamos un poco las sillas y dejamos un hueco para el baile. Andrea eligió una canción del YouTube en el portátil y le dijo a Elisa que le diera al play cuando estuviera lista.

Pusimos la silla en medio y sin nada más ella se puso en frente de mí completamente desnuda. Qué buena está la hija de puta. Andrea le hizo una señal con la cabeza y empezó a sonar la música. Era musía electrónica y según me enteré después de estas que se usan para twerking. Andrea empezó a moverse al ritmo de la música, Movía los brazos, la cintura y el pecho, empezó a girar su cuerpo con movimientos riticos, se puso de lado con la cara mirando a la pared y el culo mirando al público y entonces empezó a mover el culo como lo mueven las negras. Quien no ha visto un video de estos de twerking en internet, pues ella lo hacía igual, con las piernas separadas y el culo rebotando empezó a bajar y a subir el cuerpo. Mi polla parecia una puta antena de coche mirando hacia el techo. Andrea se percató y dejó de darle el espectáculo al público y empezó a dármelo a mí. Se giró, se acercó y me puso el culo delante de mi cara. Empezó a moverlo otra vez. A mover las nalgas de esa manera tan típica del baile. Las nalgas se abrían y se cerraban a escasos tres palmos de mi cara. Podía verle el coño y el agujero del culo perfectamente durante unas milésimas de segundo antes de que se cerrara otra vez.- Por dios Andrea, no me hagas esto, eres mi hermana y lo que más desea ahora mismo es ponerte a cuatro patas follarte como una puta perra salvaje.>>- Aparté la mirada un solo segundo para mirar al resto de espectadores. Elisa y Daniel tenían la boca abierta ante tal espectáculo. David el novio, una sonrisa de oreja a oreja. Una sonrisa de complicidad, se ve que él si sabía que su novia hacia este tipo de baile y por seguro que estaba recordando los bailes que le hacía Andrea en privado. En cambio Nat estaba seria. Pero se la veía muy cachonda. Entonces me fijé en su brazo. Al estar más apartada nadie se daba cuenta, pero su mano la tenía en su entrepierna y se estaba dando placer ante tal espectáculo.

Volví a préstale atención a mi hermana al notar que ella se ponía en una nueva postura. Puso sus manos en el suelo y se aguantaba únicamente con las manos y las puntas de los pies, su culo se alzaba al cielo, y por supuesto seguía con sus movimientos. Se ponía de rodillas, luego a cuatro patas y parecía tener baile para rato, pero dio un paso más, empezó a hacer algo más que baile. Se levantó y dándome la espalda fue acercándose al ritmo de la música y acercando su culo cada vez más hasta que estuvo encima de mí y empezó a bajar, y su cuerpo chocó contra el mío. Se sentó encima de mí, encima de mi polla, que ahora en vez de estar apuntado al cielo apuntaba a mi barriga debido a su culo que se posaba encima. Empezó a mover su culo en círculos sin despegarse, su cintura se retorcía ondulante buscando algo hasta que lo encontró y sé que lo encontró porque se paró. No sé si los demás se percataron pero yo sí. Mi polla había quedado encajada entre los labios del coño de mi hermana. Esta vez los movimientos fueron diferentes, en vez de ser movimientos circulares fueron movimientos suaves y rectos. Empezó a mover su cadera de adelante hacia atrás, restregando sus fluidos de coño húmedo a lo largo de toda mi polla. La recorría en toda su longitud y yo no hacía más que aguantar como un campeón las ganas horribles de estrujarle el culo y de penetrarla.

Mis manos fueron a cogerle las nalgas.

- Ehh no se toca – Dijo Daniel- No se toca, las manos atrás.-

Mierda ya no me acordaba.

Andrea se levantó y se giró. Puso su cuerpo pegado al mío y volvió a sentarse encima, aplastando con su coño contra mi polla, volvió a hacer los mismos movimientos, pero ahora sí que lo veía claro. Veía como sus labios recubrían el tronco de mi polla y como se deslizaban hasta el capullo para volver a bajar. Puso sus manos en mis rodillas y se echó para atrás sin dejar de moverme. Sus tetas se levantaron y me apuntaron a la cara, su cabeza se reclinó hacia atrás dejando patente el cuerpazo de mi hermana ya post-adolescente, donde todo tiene que estar en su lugar y sin que la gravedad hubiese afectado a nada. La oía gemir, la oía jadear o por el esfuerzo o porque estaba cachona.

En una de esas que movía su coño se pasó de largo y al volver a bajar mi polla se levantó ligeramente y pude notar que la punta se colocaba en el sitio perfecto para que con un simple movimiento le entrara. Ella lo notó y paró de moverse. Se inclinó hacia adelante. Puso sus manos en mis hombros y acercó sus tetas a mi cara. Su pelo suelto, inclinarse hacia adelante tapó nuestros rostros. Era consciente de la situación si no hubiese nadie más solo tendría que hacer un movimiento de pelvis y empezaríamos a follar. Notaba que ella también se resistía a no hacerlo. Porque seguramente estaría tan cachonda como yo. Noté como ligeramente se dejaba caer encima. La punta se adentraba. La punta del capullo la notaba dentro, dentro de un coño húmedo, caliente y extra lubricado.

- DIN DIN DIN DIN DIN –Ya han pasado dos minutos.

Andrea, se levantó como si nada hubiese pasado, riendo y bromeando.

- No sabía que bailaras así – Preguntó Elisa con la cara desencajada de asombro

- Hace tiempo que doy clases de baile y últimamente estamos dando el twerking y a mi novio le encanta ¿A qué si? – David afirmo con la cabeza-

Yo me miré el miembro y lo tenía mojado. Ahí estaban los fluidos vaginales de mi hermana. Mi polla brillaba. Me incorporé como pude. Recogimos un poco y volvimos la mesa a jugar.

- ¿Te ha gustado? – Me preguntó Nat mientras los otros seguían hablando tranquilamente

- No sabía que Andrea bailara así-

- Yo tampoco, pero no te he preguntado eso. Tienes la polla que arde. Y estas sudando.

- Si, me ha gustado ¿Algún problema?-

- Ninguno, a mí también me ha gustado- Me dio un beso de complicidad en la mejilla.

Repartió Nat, yo pasé, por supuesto. Siguieron Nat, Daniel y Elisa. Ganó Elisa. Por fin Daniel se quitó el calzoncillo y nos enseñó un buen chorizo a todo el mundo. Iba muy buen cargado. De larga era normal, pero era gordísima, pensé que si se la metía por el culo a Elisa a esta la reventaba.

-Quiero que a partir de ahora, cada vez que alguien vaya a mear avise a Nat, que le acompañará y tendrá que sujetarle la polla durante toda la meada-

- UUUUUHHH, una sujetameadas!!!! – Exclamó David,

-¿Y si UNA tiene que mear? – Preguntó intrigada Andrea

- Pues, no sé, pues…. Yo que sé, aaahh bueno.. Si la que tiene que mear es una tía pues Nat tendrá que ponerle los dedos en el coño en forma de V y hasta que termine de mear. –

- Pues y yo que pensaba que me tocaría algo más, ¿Repartimos otra vez? – dijo Nat

- Creo que, si os parece bien, dejemos los chupitos y el alcoholo apartados unas cuantas manos que yo estoy supero tocado y creo que no voy a poder beber más a este ritmo. Iré bebiendo pero poco a poco- Insinuó Daniel. Y todos secundamos la idea. Dejaríamos de beber por obligación hasta nueva orden y solo beberíamos por placer.

Daniel repartió las cartas, pasaron todos menos Andrea y Nat. Ganó Andrea la mano.

- Con vuestro permiso voy a darle esta vez un poco de vidilla a la partida. Nat, tu que estas allí apartada y crees que no nos damos cuenta de que estás allí quiero que durante dos minutos le hagas una cubana a David.-

Nat saltó de su silla contentísima. Estaba claro que el alcohol le afectaba mucho al equilibro. Se arrodilló frente a David y sin pensárselo dos veces, puso su polla en medio de sus tetas. Al no ser muy grandes tuvo que presionárselas por los lados con las manos. Poniendo las manos a la altura de los pezones y cerrando un círculo con los dedos empezó a moverlas arriba y abajo en un constante meneo.

- Ostia puta tío. ¿Colega, esto es lo que te hace a ti tu novia?- Dijo David disfrutando de una buena cubana.

- No, mi mujer lo hacer mejor si además te la va chupando con la boca.

- Mira así- Dijo Nat A la vez que se dejaba caer y se metía el capullo en la boca-

- EHHHHh eso no vale, sólo la cubana pervertida- Dijo Andrea mientras la apartaba de la polla de su novio. – Sólo con las tetas ansiosa.

- Déjala, que no molesta, si lo hace muy bien- contestó David con una sonrisa de oreja a oreja.

- No, las normas son las normas, ya habrá ocasión más adelante.

- Venga termina ya que tengo que mear.-

- Si es que vuestras pollas me necesitan- Contestó sin dejar de moverse con la polla entre las tetas.

- DIN DIN DINDIN- Ya ha pasado el tiempo comentó Elisa.

- Yo también tengo bastantes ganas de mear. – Dijo David el afortunado sentado en su silla.

- Y yo – Replicó Andrea. - Creo que casi todos o todos, con lo que hemos bebido tenemos que mear.-

Y así fue. Todos soltamos una buena meada. Hicimos cola en el baño y Nat cumplió con su deber. Le sujetó la polla a Daniel y este soltó un buen chorro. Nat tuvo que corregir la dirección de la meada para que no se saliera fuera. Tras terminar cogió un poco de papel y le secó la punta.

- Espera, que te falta algo.-

- ¿Que Falta?- Contestó Daniel

Nat se inclinó y sin soltar su polla le lamió el capullo de un lengüetazo.

- Ahora si está limpia. El siguiente!-

Pasó David e hizo lo mismo, meó tranquilamente un buen rato, estaba bien cargado de líquido. Y Nat repitió la operación. Esperó a que terminara, le sacudió la polla y le limpió la punta con un papel.

- Tú también.- Volvió a inclinarse, pero en vez de lamerle la polla simplemente se la comió. Abrió la boca y se la metió todo lo que pudo en la boca.

- ehh ehh, para tragaldabas, que los demás tenemos que mear – dijo Andrea a la vez que tiraba de sus hombros para que dejara de comérsela.

- Es que no me dejar ni un segundo eh.- Replicó angustiada Nat.

- Me toca a mí, venga dejadme sitio - Dijo a la vez que se sentaba en el váter Andrea.

Nat le metió la mano entre las piernas y se la puso en el coño. Apenas podía ver nada desde donde estaba pero si escuché el sonido del pipi al caer sobre agua. Una vez terminado hizo lo mismo que los demás, con un poquito de papel le limpió el coño.

- ¿A mí no me haces nada?-

- Claro que sí, es que no me has dado tiempo. Es difícil con tanta gente aquí.- Se Arrodilló frente a mi hermana y le pegó un lametón en toda la raja.

- También estas limpia. ¿Elisa, también quieres mear? -

- Si, ya que estamos mearé.-

Se sentó en el váter, Nat repitió la operación y le puso la mano entre las piernas, una vez terminado le limpió el coño con papel y sin pensárselo dos veces le pasó la lengua un par de veces para asegurarse que estaba limpio.

- Ahora te toca a ti cariño-

Me guió hasta el váter, me cogió la polla y esperó que empezara a mear. Corrigió el chorro en una ocasión. Nunca me la habían cogido para mear y me gustaba. Era algo diferente y nuevo. Y encima todos mirando. Pero lo mejor era el desahogo. Que tranquilidad el estar mesándose y descargar. Solté todo lo que pude y más hasta quedarme seco.

Nat me sacudió la polla, me limpió el capullo con delicadeza y me lamió con dulzura el capullo de mi miembro.

- Tanta polla disponible y yo sin poder catarlas, en fin, continuemos con el juego.-

Elisa reanudó la partida repartiendo las cartas. Esta ronda la ganó ampliamente Daniel frente a Elisa y Andrea que no se retiraron.

- Bueno bueno bueno. A ver que les hago hacer a estas dos-

- Venga, sube el tonito y hazles hacer cosas venga- Dijo con efusividad Nat.- Hazles comer pollas que les gusta mucho a las dos.-

- Será que a ti no te gustan- Replicó Andrea

-Vengaaaaa, chicas a callarse, que tengo que explicaros que vais a tener que hacer. A petición popular os voy a hacer comer pollas. El público lo pide y tenéis que hacerlo. Vamos a vendaros los ojos a las dos y os pondréis allí de rodillas – Señalando un huevo al lado del sofá- Nat decidirá el orden. Uno a uno os meteremos la polla en la boca y tendréis que adivinar quién es el dueño. No vale tocar, no vale decir nada, ni hacer nada. Solo abrir la boca y ya. Nosotros os meteremos la polla en la boca. Sólo podéis usar la boca para saber que polla es y solo podéis comer polla. Nada de tonterías. Si adivináis a quien pertenece cada polla tenéis premio. Os podréis comer una polla, la que queráis, aquí en medio, repito la que queráis durante 1 minuto.-

- ¿Un minuto? ¿Sólo un minuto?, pero si las pruebas son de dos minutos, esto es injusto. -

-Si lo sé, las pruebas son de dos, pero esto es el premio, la prueba es de adivinar que polla pertenece a quien.-

- Es injusto- Murmuró Andrea.

Al final cedió. Se pusieron de rodillas en el suelo junto al sofá, una al lado de la otra, le vendamos los ojos a Andrea con un trapo de cocina y a Elisa con una camiseta. Nos aseguramos que no veían nada.

- Bueno, que empiece el espectáculo. Empezaremos por ti Elisa, abre la boca. – Y Elisa Obedeció.- ahora tocaré en el hombro a alguien y este te meterá la polla en la boca, uno a uno hasta que terminemos con los tres. Luego dirás cuál ha sido el orden.-

Le tocó el hombro a Daniel

-SHHHH, en silencio, no digáis nada- Dijo Nat al escuchar ruido

Daniel con la polla dura como una rama de un árbol se acercó a Elisa. Se sujetó la polla por la base y apuntó a la boca. Le metió poco a poco el capullo en la boca. Todos estábamos al lado mirando. Si mi polla no estaba dura ahora lo estaba realmente. Me ponía muy cachondo Elisa y verla engullir polla era como ver una porno en directo de una actriz que te gusta mucho. Elisa aguantó la postura y Daniel fue metiéndole cada vez más la polla. Hizo movimientos de metesaca y la polla se la incrustaba hasta la mitad. Elisa tenía la boca desencajada y rellena de polla.

Nat toco el hombro a David y avisó a Daniel para que se apartara. Este mostraba la misma excitación que yo. Arrimó la polla y se la metió. Era más delgada que la de Daniel con lo que Elisa no tuvo que forzar tanto la boca.

Ahora el turno era mío. Nat avisó a David que me dejara. Se apartó y yo enfilé la polla. La sujeté por la base para apuntar bien. Mi polla en la boca de Elisa. Llevaba todo el día queriéndolo hacer. Desde la siesta que descubrí su deseo por mi polla.

Elisa seguía con la boca abierta, la había cerrado momentáneamente cuando la sacó David pero ahora estaba abierta. Mi polla estaba a apenas un par de centímetros de la entrada. No me lo pensé más, con un movimiento de cadera mi polla se adelantó, entró el capullo en su boca y pude notar la humedad de esta. Los labios apretaban por todo el diámetro de mi miembro y según iba entrando más y más estos se arrastraban al unísono.

La hubiese cogido por la cabeza y se la hubiera metido entera en la boca pero no podía hacerlo. Moví las caderas y mi polla empezó a entrar y a salir de la boca húmeda. Brillaba allí donde la saliva la había mojado y tomando de referencia esa marca intenté penetrarla un poco más la siguiente vez. Medía polla estaba ya dentro cuando noté que se echaba par atrás. Este es su límite pensé. Empecé a meterla y a sacarla con algo más de celeridad, como si de un coño abierto se tratara.

Que daría yo por soltarle toda la leche ahora en toda la boca. Pero Nat me interrumpió. Me obligó a apartarme.

Elisa se quedó con la boca abierta unos segundo más hasta que comprendió que se le había acabado el chollo.

- Bueno ¿Dime de quien en cada polla? – Le preguntó Nat a Elisa.

- Bueno- se lo pensó un rato.- La primera de… David, la segunda de mi novio y la tercera de tu hermano.

- NOOOO fallassssstee!!!!, Qué pena – Elisa se quitó la venda de los ojos.

- El orden fue, éste, éste y luego éste- dijo Nat al señalarnos a los tres.-

- Venga que me toca a mí- advirtió Andrea en el suelo toda ansiosa.

- Venga abre la boca- Le tocó el hombro a David.

Este se acercó y sin miramientos le metió la polla en la boca a mi hermana como seguramente hacia constantemente, luego me tocó el turno a mí.

Me dejó paso y me acerqué. Allí estaba mi hermana, la sexy de mi hermana, con los ojos vendados, desnuda y de rodillas. Con la boca abierta a punto de cometer un acto incestuoso. Uno más en esa locura de noche y yo deseaba hacerlo. Si me hubiesen dicho algo hace un par de días acerca de esto lo hubiese negado todo pero ahora todo era posible. Mi polla quería boca, quería boca joven y familiar e iba a ser culpable mi hermana.

Me producía un morbo tremendo todo esto. No lo pensé. Me cogí la polla por la base para apuntar bien y se la acerqué a la boca. Ésta al más mínimo contacto empezó a engullir. No se quedó parada como Elisa sino que tomo la iniciativa. Empezó a mover la cabeza y a chupármela. Yo no tuve que hacer nada. Mi polla en la boca de mi hermana y joder que bien lo hacía sin usar las manos.

Nat volvió a interrumpirme. Joder… déjame un poquito más le dije con la mirada. Pero ella me lo negó. Cedí el pasó a Daniel.

Yo me retiré a atrás de todo el grupo. Acababa de meterle la polla en la boca de mi hermana y me había gustado mucho. Demasiado. Entre Elisa y Andrea había olvidado a mi novia a la que no hacía apenas caso. Era una noche loca y no prestaba atención a lo que ocurría más adelante. Elisa estaba detrás conmigo, a mi lado. Tampoco prestaba atención a Andrea sino a mí. Me miró la polla y luego me sonrió. Yo la miré de abajo a arriba un par de veces. Disfrutando de sus curvas y de su cuerpo. Llegados a este punto no iba a cortarme con las miradas. Me acerqué a ella un poco como intentando mirar al grupito, pero lo que hice fue pegar mi cuerpo al suyo. Pasé mi mano por detrás y se la puse en la cintura. Ella mantenía la mirada hacia delante pero pude ver que se le hacia una sonrisa en la cara. Bajé mi mano y le palpé el culo. Se lo apreté. Disfruté de su textura, de su piel caliente bajo mi mano. Jugué con su culo. Noté que con disimulo sacaba el culo ligeramente. Bajé un poco más la mano y con mis dedos empecé a tocar su coño. Elisa separó algo las piernas. Jugué con sus pliegues labiales y le introduje un dedo. Su coño irradiaba sexualidad.

- Bueno ¿Dime de quien en cada polla?-

Yo liberé mis dedos de su cuerpo y me aparté ligeramente de ella par que nadie se percatara de nada. Ella me miró, se mordía el labio inferior y sus ojos estaban medio caídos. Me llevé la mano a la boca y me chupe los dedos que habían estado dentro de ella. Estaban salados y sabían a su coño. Estaban deliciosos.

- Está clarísimo. La primera polla es la de mi novio. La segunda la del Tete y la tercera la de Daniel.

- UUOOOO- hubo un explanación generalizada de júbilo- la experta en pollas a adivinado.

Se quitó el trapo que le vendaba los ojos y sin incorporarse le hizo señales con el dedo a Daniel, el hombre que tenía más cerca para que se acercara.

- Tú me servirás para mi premio.- Y eso hizo. Apenas había llegado Daniel cuando Andrea se abalanzó sobre su polla como una leona cazando gacelas.

Su boca engulló sin miramientos el miembro de Daniel y todos miramos asombrados una felación en directo. Daniel presa de esa situación extraña se le veía tremendamente excitado pero a la vez se moría de vergüenza. No sabía dónde mirar así que decidió no levantar la vista de la cabeza de mi hermana.

- alguien ha puesto el cronómetro?

- Si yo, contestó Nat, quedan 35 segundos-

- Pues no sé si Daniel aguantará esos treinta y cinco segundos tal como se la está chupando, yo no aguantaría. - Dije

- Lo dices porque sería tu hermana la que te la chuparía o por la forma en que se la está chupando.

Simplemente me reí y me sonrojé pero no contesté a esa pregunta, sabía perfectamente que si fuera mi hermana la que me la chupara el puto morbo del incesto seria el que haría que me corriera.

- Venga ya! Ha terminado el tiempo-

Andrea hizo caso omiso y Daniel también.

- Venngaaa- dijo a la vez que se acercaba a mi hermana para separarla.

Andrea movió el brazo en el aire intentando evitar que la interrumpirán sin sacársela de la boca. Pero Nat pudo por fin liberar a Daniel de las garras felinas de Andrea y tras mucho protestar conseguimos proseguir el juego por donde lo habíamos dejado.

David repartió la mano. Pero por primera vez nadie se retiró y todos continuamos la partida. Elisa fue la campeona arrasando a todos y dejándonos en la cuneta.

- Creo que, que os parece el asunto, ya que esta vez todos hemos participado y en vez de hacer una prueba grupal que os parece la idea de continuar la partida incluso cuando nos vayamos a dormir. Propongo que esta noche y las siguientes mientras que estemos aquí vayamos cambiando de pareja a la hora de dormir. Un día con uno, otro día con otro y así sucesivamente. Ir cambiando de parejas.

También ya que he ganado la mano, propongo el primer intercambio. Ya que Andrea se a encariñado con la polla de Daniel creo que lo mejor es que esta noche duerman ellos juntos, Nat tu dormirás con David y tú dormirás conmigo- Dijo señalándome con el dedo mientras me miraba directamente a los ojos.-

Al principio nos quedamos impactados con lo que acababa de exponer Elisa. Intercambio de parejas a tres y con consentimiento. Pero la idea caló rápidamente en todos y empezó a hacerse largo el juego de golpe. A todos se nos mostró claramente signos de sueño a propósito para irnos a la cama con alguien que no fuese nuestra pareja.

Andrea repartió las cartas rápido antes de que se nos pasara por la cabeza cambiar de idea. Esta ronda solo seguimos Nat, Elisa y yo. Tube la gran suerte de tener una buena mano y las gané a las dos. Tras la mamada de Andrea a Daniel el listón había subido bastante y ahora era el turno de estas dos.

- Algo muy sencillo y clásico. Os dejo poneros en el orden que queráis pero tenéis que hacer un sesenta y nueve las dos. Podéis elegir quien va arriba y quien va abajo.-

A todos les pareció muy buena prueba y sorprendentemente era a Nat quien más contenta estaba. Ella fue la que se tumbó en el suelo del salón abriendo las piernas y dejándonos a la vista la raja del coño.

- Venga Elisa, no te cortes, móntate- Le dijo Nat desde el suelo.

Elisa no la defraudó, Se puso encima de esta a cuatro patas y como no llegaba bien a comerse el chocho decidió apoyar su cuerpo entero encima al de Nat

- Me podéis acerar un cojín par la cabeza? – Pidió Nat

David le acercó un cojín y no pudo resistirse a mírale el coño y el culo a Elisa, que en esa posición se le veía todo perfectamente.

- ehhh ehhhh esperad, dejad de comer, Empezar cuando cuente hasta tres, un segundo que pongo el cronometro en marcha y… uno, dos, tres… A merendar! –

Nat levantó la cabeza y empezó a lamerle el coño a Elisa como cuando los perritos beben agua en los cuencos. Elisa no pudo retener el escalofrió de sentir una lengua en su coño antes de bajar la cabeza y empezar a devorar la raja húmeda de Nat.

Yo me puse justo en la zona de la cabeza de Nat. Es algo que siempre había querido verla hacer. Una de mis muchas fantasías sexuales. La escuchaba respirar con fuerza. Jadeaba y aguantaba los gemidos producidos por la boca de Elisa. La lengua de Nat se fundía con los labios húmedos de Elisa. Jugaba con sus pliegues, los succionaba y alternaba su lengua con besos. Jugaba con el clítoris y metía la lengua dentro de su coño mientras separaba con las manos las nalgas para facilitarle la tarea. Pude verle el ojo del culo a Elisa y vi claramente como Nat intentaba lamerle todo el cerete alargando lo que podía la lengua y levantando la cabeza pero con poco éxito debido a su posición.

Mi polla quería meterse allí en medio. En ese coño chorreante y córreme dentro de ésta sin que mi mujer apartara la cara o que le rebotaran los huevos en su cara. Me daba igual. Yo quería hacer muchas cosas y sólo podía ser un mero espectador de un espectáculo delicioso.

Me levanté para ver la otra parte. Pude apreciar los dos cuerpos pegados el uno al otro y como las tetas estaba aplastadas. Elisa no pudo reprimirse y encorvó la espalda hacia arriba seguido de un fuerte gemido que le salió desde dentro. Nat había aprovechado un descuido y le había metido unos dedos en el coño.

Cuando Elisa pudo continuar con el ágape fue interrumpida por Andrea que puso fin a la prueba alegando que había terminado el tiempo.

- Oh venga ya, un poquito más,

- Os jodéis, yo también he tenido que parar por vuestra culpa así que ajo y agua.

Me vi obligado a repartir las cartas rápidamente a fin de obligar a la gente a ponerse en su lugar.

Fue David, el novio de Andrea que ganó la mano esta vez. Nat al otro lado de la mesa esperaba que David le digiera que prueba tenía que superar al haber perdido frente a él.

- Me da permiso para que tu novia me la coma durante dos minutos?- Me preguntó David-

Me iré a mirar a Nat y pude contemplar que estaba deseando hacerlo. Quien era yo para decir nada negativo.

- Es toda tuya-

Nat se arrodilló frente a David que ya se había acomodado en una de las sillas y puesto en medio del salón para que todos viéramos lo putilla que era Nat. Esta no desperdició ni un solo centímetro de polla. Se la engullía toda y más. A veces usaba las manos, otras veces sólo usaba la boca, algunas veces se comía los huevos pero siempre lo hacía con ganas.

Si alguna vez habéis visto en directo a vuestra mujer disfrutar de la polla de otro sabréis de lo que hablo. Yo estaba sentado viendo como Nat gozaba con lo que hacía. Siempre se le había dado bien comer pollas y ahora meterse otra en la boca que no fuera la mía le hacía llegar al éxtasis.

Esa noche e habían formado otras parejas, Andrea y Daniel, Nat y David y Elisa y yo y a nadie le importaba. Esa conexión que había surgido de la nada hacía que todo fuera mucho más emocionante.

Le costó desprenderse de esa polla cuando sonó la alarma de los dos minutos. Se auto obligó a parar a sabiendas que esa misma noche podría disfrutarla al cien por cien sin ningún tope de tiempo.

Tras relamerse y pasar sus dedos por la comisura de su boca para eliminar los restos de saliva que habían quedado cogió las cartas para repartir ya que era su turno. Tras repartir la mano del juego ella misma se adjudicó la victoria al derrotar a Daniel con aplastante dieciséis sobre once.

- Bueno creo que vamos a calmarnos un poco todo ya que estamos que nos devoramos los unos a los otros, Aunque algunos mucho más que otros – Miró a Andrea y a Daniel que le devolvieron la mirada con una sonrisa juguetona.

Como solo has perdido tú esta vez, lo mejor es que nos cuentes el secreto sexual más secreto de todos. Ese que solo sabes tú y nadie más, a lo mejor Elisa lo sabe. Esa es tu prueba, tienes que confesar el mayor secreto.

- Bueno, es un secreto y me da vergüenza. Elisa lo sabe porque desde un principio se lo comenté y ella podrá dar fe de esto. Jamás en la vida me había pensado que os lo contaría ya que puede afectar a nuestra relación de amistad, Aún que visto lo que ha ocurrido hoy creo que poco puede afectar. No se cómo contarlo pero… bueno… si no fuese por el alcohol seguramente no lo contaría pero…

- Venga dilo ya!- Increpó David

- Soy… soy bisexual-

- ¿Queeé?- conseguí articular con la boca abierta- ¿Tu bisexual? No me lo creo

- Si lo es- Afirmó Elisa

- Que Guay, tengo un amigo Gay, bueno Bi- Exclamó de júbilo Andrea a la vez que Nat ratificaba se entusiasmó – ¿Pero eres las de tíos o de tías?

- Bueno,.. En fin… al final tendré que contarlo todo. Soy normal, a mi lo que me va son las tías, las mujeres me ponen a cien, el cuerpo de una mujer es lo más bonito que podrás en contar pero me da mucho morbazo el sexo con hombres.

- Eres el pasivo o el activo- Preguntó Nat intrigada

- Es importante?

- No, pero ya que estás puedes contarlo.

- Bueno, cuando estoy con hombres son el pasivo.

La confesión nos pilló por sorpresa a todos. Y Aun confirmándolo con Elisa jamás me habría imaginado que Daniel fuera bisexual. Nos contó un par de relatos y encuentros que había tenido con otros tíos y pude comprobar como a todos dejaba embelesados con sus acontecimientos sexuales.

Pero fue Andrea que después de abrazar a su nuevo bisex la que insistió en continuar con el juego debido a que le empezaba a picar el coño. Así que le puso las cartas en la mano a su amigo para que repartiera.

Justo cuando iba a repartir hizo un alto y preguntó a tofos

- Que os parece si lo dejamos por hoy y mañana seguimos por donde lo hemos dejado? Estoy algo cansado y podríamos irnos a dormir.

A decir verdad no se le veía cansado, se le veía excitado. Y la alusión de Andrea a que le picaba el coño no le pasó desapercibido y se dijo el mismo que él sería el que se lo rascase esa noche.

No recogimos nada, ni los vamos, ni la ropa ni la bebida, nada. El ofrecimiento de irnos a la cama fue aprobado por todos rápidamente y en un santiamén nos dirigimos a nuestras habitaciones.

- Pasa una buena noche cariño- Dijo Nat al despedirse de mi con un pico y dirigirse a la habitación donde ya le esperaba David.

- Lo mismo digo –contesté yo.

Elisa entró primero en la habitación donde dormíamos Nat y yo. Se me hacía extremadamente extraño todo esto. La habitación olía a Nat pero mis ojos veían otro cuerpo diferente.

- Dame un minuto- Me dijo a la vez que se adentraba en el baño privado del cuarto y cerraba la puerta.

Cerré la puerta de la habitación. La primera vez desde que nos fuimos a pasar las vacaciones las tres parejas. El resto de las habitaciones también tenían las puertas cerradas. No pude sentirme extrañado al pensar que en la habitación de al lado estaba mi novia comiéndose otra polla y conociéndola seguro que haría mil locuras.

Me tumbé en la cama completamente desnudo contemplando el techo blanco y absorto en mis pensamientos. Giré la cabeza y miré el hueco donde se suponía que debería estar Nat y solo vi un matojo de sábanas revueltas. Pero me daba mucho morbo saber que Nat me dejaba acostarme con otra.

Entonces entre cerré los ojos, estaba algo cansado y empecé a imaginarme a Elisa. Aún tenía fresco en mi mente el cuerpo desnudo de Elisa, el tacto de su piel y la humedad de su coño. ¿Se dejará hacer de todo?>> pensé. No lo sabía bien, pero yo quería hacerle de todo. Me vino a la cabeza la imagen del sesenta y nueve con mi mujer y me empalme al momento. Una noche muy particular y yo sin correrme.

Abrí los ojos con esfuerzo al oír la puerta del baño abrirse. Di gracias al acordarme de dejar la luz encendida, así pude ver el cuerpazo de Elisa salir desnuda del baño. La miré de arriba abajo, desde el pelo hasta los pies pasando por sus tetas, la raja de su coño y sus piernas largas.

- Estoy algo nerviosa- Confesó de repente.

-yo también-

Se sentó a mi lado en la cama y se terminó por acostar a mi lado. Apoyó su cabeza en mi brazo extendido y me miró fijamente a los ojos. Sus pechos se desplazaron hacia la cama por efecto de la gravedad y su pecho mostraba una respiración marcada y profunda.

- Dicen que la primera vez que te acuestas con alguien no suele ser buena, ya que no hay sintonía el uno con el otro y que suelen ser las siguientes veces en las que los polvos son mejores, pero yo noto que entre tú y yo hay conexión, ¿no crees?

- Si, yo también reo lo mismo- contestó ella

-Pero yo estoy acostumbrado a hacerlo con Nat y hace mucho tiempo que no lo hago con otra persona, y bueno, se las cosas que le gusta a ella y las que no y no sé qué cosas te gustan a ti y cuáles no.

- si te digo la verdad ya somos dos, no sé qué te gusta a ti, pero hoy creo haberte demostrado que no me quedo atrás, porque no probamos las cosas y si vemos que no nos gusta simplemente lo decimos y ya?-

Una sonrisa acompañó la frase de Elisa a la vez que se arrimaba a mí. Su cuerpo se pegó al mío, su cara estaba apenas a unos pocos centímetros y podía notar su respiración y el olor de su piel. Pasó una de sus piernas por encima de mi cintura y eso hizo que mi polla dura como una piedra quedara a la altura de su coño.

- Quiero besarte- dije a la vez que me quedaba hechizado por sus labios.

-Yo también- consiguió articular justo antes de que su boca carnosa se juntara con la mía. Sus besos no eran dulces. Eran apasionados y calientes. Me devoraba con sus besos. Su lengua empezó a abrirse paso en mi boca y yo la invité a entrar. Intercambiamos saliva con gusto. Mi lengua empezó a tomar la iniciativa y a entrar en su boca.

-Saca la lengua- Dijo a la vez que se separaba un poco y entre abría los ojos.

Yo saqué la lengua como ella me había pedido y entonces me la succionó como su fuera una polla. Empezó a mamarme la lengua.

Apenas unos segundos más tarde se incorporó, me empujó un poco para que me colocara boca arriba y se dirigió al mango saliente al cual se había aferrado con una mano.

Se metió mi polla en su boca y empezó a chuparla con ganas. Por segunda vez esta noche mi polla se había medio en su boca. Y no veas que boca. Su manera de chuparla y con esmero y ganas hacía de Elisa una buena feladora. Sólo se la sacó apenas unos segundo para acomodarse bien entre mis piernas.

Sus labios rojos rodeaban mi miembro por completo mientras su boca engullía mi polla un buen trozo sobrepasando el ecuador del miembro. Al levantar la cabeza sus labios se arrastraban hacia afuera debido a la presión ejercida. Yo sin poder controlarme del gusto simplemente dejé reposar la cabeza en el colchón para disfrutar de esa maravillosa mamada.

Sus manos, la saliva y su boca jugaban con mi polla y mis huevos. La considerable cantidad de saliva que había depositado en mí lubricaba toda la zona y sus manos, sus dedos, su lengua y sus labios hacían de este juego una gozada orgásmica. Deseaba correrme en ese preciso momento pero antes quería probar ese chocho que tenía entre sus piernas y casi al unísono nos pusimos los dos de acuerdo para que así fuera. Se puso a cuatro patas mientras yo me acomodaba detrás de ella. Apoyó los codos en el colchón y separó ligeramente las piernas. Debido a su figura espectacular sus nalgas se separaron ligeramente dejándome a la vista la raja rosada de su coño y de un agujero ligeramente oscuro del culo. Esa visión terminó de desatar mi lado salvaje. Cogí mi polla y apunté directamente a su chocho. Con la punta del capullo empecé a mover arriba y abajo entre los labios húmedos de Elisa a fin de humedecer algo la punta de la polla como solía hacer con mi novia. Elisa empezó a mover su culo impaciente.

- Vega follarme, llevo toda la noche esperando esto, fóllame.-

Metí sin dilación todo el capullo que se abrió paso sin problemas y una vez asegurado que se enfilaba como toca la agarré por la cintura con las dos manos y de un buen pollazo la penetré.

- Ohh si, - Gimió Elisa- Otra vez, hazlo otra vez-

Saqué casi por completo la polla y seguí sus instrucciones. Volví a penetrarla con agresividad hasta que mis huevos tocaron su clítoris. Esta vez la dejé dentro unos segundos mientras movía mi pelvis lateramente.

No me lo pensé mucho y con movimientos duros y constantes empecé a perforarla. A cada embestida ella me correspondía con una voz ahogada de gozo y de súplica para que no cesara en mi intento de atravesarla con mi polla. Los movimientos no cesaban y ella se derretía cada vez más hasta que su cabeza por fin se dejó caer encima del colchón para así morder las sabanas.

Las manos de Elisa aferraban con fuerza las sabanas y el colchón mientras yo la atraía hacia mí con cada embestida. En la piel de su espalda se empezaban a formar gotitas de sudor que hacían brillar su piel con cada movimiento, su pelo empezó a despeinarse ya quedársele pegó en su cara y cuello y su boca nunca se cerraba, necesitaba aire para gemir y gritar para expresar su gozo.

Yo necesitaba más, mis embestidas sádicas querían más de ese cuerpo que me daba todo lo que quería, mi mano derecha dejo de sujetarla por la cintura y me la llevé a la boca para chuparme el dedo pulgar. Lo ensalivé a conciencia y lo dirigí a esa diana que no hacía más que llamarme. Posé medio encima de su agujero del culo y por cada embestida que le propinaba a Elisa mi dedo se abría paso a través de su trasero poco a poco.

No puso ningún momento nigua resistencia así que cuando ya quedaban milímetros para perder de vista la parte superior de la uña del pulgar y aprovechando un buen pollazo le metí por completo el dedo en su culo.

-Tú, lo que quieras, tú, lo que quieras- conseguí entender entre balbuceos.

Su culo no ofrecía resistencia así que pasé a sodomizarla. Saqué mi polla de su coño ardiente y antes de metérsela me incliné sólo para lamerle de una pasada desde el clítoris hasta su ano, pasando por ese coño abierto y caliente que emanaba sexo por todos lados.

Apunté con esmero mi polla directamente a su culo. El lubricante de su coño que había en mi fue suficiente de momento para penetrarla. Ese culo estaba entregadísimo, no era la primera vez que e abría para ser follado y engulló con mucha facilidad mi polla que en un par de estocadas ya se había perdido por completo dentro de ella.

-Tú, lo que quieras- Volvía a repetir a la vez que pasaba una de sus manos entre sus piernas para masturbase

-¿Yo lo que quiera?

- ¿Ehh? Si.. si.. Tú puedes hacerme lo que quieras. –respondió

Eso fue la gota que colmó el vaso, la volví a coger por la cintura empecé a embestirá con ganas, con agresividad, nunca había follado a mi mujer así de duro y Elisa me lo pedía a gritos. Mis huevos rebotaban en su mano mientras esta se tocaba, en ocasiones ponía sus dedos en V y rodeaba mi polla para comprobar la cantidad de miembro que era capaz de meterse por el culo.

No pude controlarme y me salió del alma pero descargue un sonoro cachete en su nalga derecha. Ella me correspondió con un sonoro gruñido de aprobación, así que volví a repetir el cachete.

Cuando ya no podía aguantar más, cuando mi polla entraba y salía del culo de Elisa a buen ritmo y la visión de la sonorización Elisa se corrió. Empezó a masturbarse muy rápido, a frotar su clítoris con enero a la vez que empezó a chillar agudamente pero desde el interior. Su respiración se cortó, su cara se puso roja al aguantar la respiración y de golpe jadeó aliviada. Dejo de masturbase y entonces fue cuando yo no pude más. La agarré por la cintura e incruste por completo mi polla dentro de ella. La atraje hacia a mí y no la solté. No dejé que se moviera. Mi polla empezó a soltar toda mi leche en el recto de Elisa. Aun así, no pude evitar un par de embestidas más imbo0lutarias a la vez que con cada penetración extra mi miembro rebosaba leche calentita. Me acababa de correr dentro del culo de Elisa.

Aguanté unos segundos en esa posición pero me entró una flojera y tuve que tumbarme a su lado. Pero Aun así me las apañé para no sacarla de dentro de ella. Nos quedamos los dos tumbados y abrazados. Ella me daba la espalda y mis brazos pasaban a su lado. Su cabeza descansaba en mi brazo derecho mientras que mi brazo izquierdo rodeaba su cuerpo y se terminaba juntado con una de sus manos. Nuestra respiración jadeante y acelerada fue recobrando la normalidad. No recuerdo el momento exacto que me quedé dormido ya que no dijimos nada ni ella ni yo, tampoco recuerdo cuando la saqué de su culo pero sí que recuerdo el olor de Elisa al tenerla tan cerca, el sudor de su espalda como hacía que su piel se pegara a la mía y del pedazo de polvazo que acabábamos de tener.

Pasaron las horas y me desperté. Mis ganas de mear eran insoportables y me obligaron a levantarme. No habíamos dormido con la luz encendida pero en ese momento no me había dado cuenta. Fue al salir de baño cuando ya algo más despejado pude ver el panorama. Miré el reloj y eran sólo las 9 y medía de la mañana y yo me moría de sueño pero el cuerpo de Elisa seguía allí. Me entraron muchas ganas de volver a repetir lo de la noche anterior.
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