X
This website uses its own and third-party cookies to provide our services and display advertising related to your preferences. If you close this window by pressing the 'X' button, we consider that you do not want to see this message again
Password
Username
Sinfonía de ariana, cebo para una adolescente
Author: 
Interracial
12-Oct-2019
81
Sinfonía de ariana, cebo para una adolescente
...el negro empieza a bajar mi cuerpo hacia el suyo, su pene entra un poquito más, aún no he notado nada, todavía soy virgen...


Ariana, de colegiala virgen a amante adolescente del negro Humberto

Desvirgadas en Barcelona -11-

Este relato está basado en hechos completamente reales, en los recuerdos de la protagonista, que me ha hecho llegar un amigo común lector de mis relatos. Hay los suficientes cambios para impedir por completo la posible identificación de los personajes reales por parte de amigos o conocidos. El tema, por tanto, no es mío, pero sí su transformación en un relato novelado que respeta todo el fondo de los hechos reales. La protagonista de los hechos sabe que sus recuerdos han sido transformados por mí en un relato y espera leer este texto. Deseo que le guste.

Celia-Tatiana



1. La doncella del Sacrificio

Me llamo Ariana, tengo quince años cuando empieza esta historia y me corresponde hacer cuarto de secundaria, aunque tengo los estudios un poco abandonados. Pero ahora estoy matriculada en un colegio – he dejado el instituto después de los hechos que explico en este relato-, en el que no dan gran importancia a las faltas a clase, si hay justificación familiar. Y mami lo firma todo...

Vivo en un pequeño piso en la calle Occidente de Collblanc, un barrio de trabajadores en Hospitalet de Llobregat, ciudad que forma parte de la zona metropolitana de Barcelona. Es posible que pronto cambie de residencia, como veréis al final del relato.

Mi madre trabaja de cajera en el hipermercado de un centro comercial, y nunca he sabido quien era mi padre. Tal vez ni mi madre lo sepa, a veces me explica que hasta que yo nací tuvo una juventud muy loca. De hecho, como me tuvo a los dieciocho años, ella es todavía muy joven, tiene treinta y dos ahora, y a veces nos confunden como si fuésemos hermanas.

No sé porqué dice que tuvo una juventud muy loca, porque sigue igual. De hecho la veo muy poco, ya que el hipermercado está lejos, al otro extremo de Barcelona, y además, siempre tiene ligues e historias con tíos, a veces viene a dormir muy tarde o incluso no viene y encarga a nuestra vecina que controle un poco si yo estoy bien. La vecina pasa de mi, dice que si necesito algo la llame.

Mi madre gana lo justo para ir tirando, de forma que en casa no sobra ni un solo euro, todo lo contrario, cada curso tengo que sufrir para conseguir el material y libros que necesito para el instituto, para comprarme ropa –una hermana de mi madre me va pasando ropa usada de su hija, mi prima Juani, tres años mayor que yo-, o para pagar las excursiones y salidas que hacen en el instituto. El año pasado no pude ir al campamento de trabajo –el famoso crédito de síntesis, en el lenguaje de los profes de instis, los de los coles de primaria, más humildes, los llaman colonias- que hizo mi clase tres días en las marismas del Delta del río Ebro porque no tenía los cien euros que teníamos que pagar.

Oh, que envidia siento a veces, cuando veo a la mayoría de mis amigas, con una familia más o menos normal, su madre, su padre, una cierta tranquilidad económica, sus viajes de vacaciones… Todo lo que para ellas son detalles o calidad de vida, para mi es subsistencia.

Uno de los pocos consuelos que tengo es que mis amigas dicen que soy bastante guapa, que los chicos del instituto se fijan mucho en mí. Yo ya me he dado cuenta de que muchos intentan ligar conmigo, me piden salir a pasear, ir al cine, merendar… Yo nunca he estado sola con ninguno, siempre salgo cuando vamos un grupo de chavalas y chavales del instituto, y no muchas veces, porque casi nunca tengo dinero para pagar la entrada del cine o merendar. Y no puedo dejar que me inviten, en el instituto, cuando dejas que un chico te invite a algo, ya todos dicen que es tu novio.

Mido un poquito más de un metro setenta de estatura, cabellos entre rubitos y castaños, ojos de miel, unas pequitas en la mejilla que destacan en mi piel, muy blanca y suave de invierno y más morena y brillante de la playas de la Barceloneta y Badalona en verano, mi boca tiene labios carnosos y mi nariz dicen mis amigas que es respingona y graciosa. Mi cuerpo todavía se está desarrollando, pero ya tengo unos pechitos duros, con unos pezones bien marcados, piernas largas y delgadas, muslos bien formados, ancha cadera y breve cintura… y un culo elíptico y bien marcado, que yo me encargo de resaltar apurando los tejanos cuando ya casi no me caben y me quedan estrechísimos, como una segunda piel que marca todas mis formas.

Naturalmente, me encanta la moda de este año, disfruto llevando la camiseta top bien alta, dejando toda la cintura al aire. Llevo un pequeño piercing en el ombligo con la figura diminuta de un delfín, mi animal favorito, un falso tatuaje en la espalda con el dibujo de una mariposa, y otro con un pequeño ying-yang en un tobillo… En el otro tobillo llevo una cadenita de metal que simula ser de oro. Los tejanos, además de estrechos, los llevo bien bajos, dejando ver la parte de arriba de la braguita o el tanga, como todas las chavalas este verano. Me encanta ver como los chicos del insti y del barrio no dejan de mirar mi cuerpo, y me comparo con mis amigas. En esto, me encanta ser vanidosa y egoísta. Los chicos dicen que mi cara es de una niña, pero que mi cuerpo es ya de "tía buena", como dicen ellos…

Algún tiempo antes del final de curso me eligieron para hacer una obra de teatro con otros compañeros y compañeras y representar al Taller de Teatro de mi instituto en las Fiestas de Sant Joan, que celebran la llegada del verano. Teníamos que ir los cuatro grupos de teatro de los institutos de la zona a un polideportivo municipal, y allí cada grupo presentaba un espectáculo musical. Se trata de actuar, de cantar y bailar, cosa que a mi me encanta.

Nosotros hacíamos una especie de representación musical de Alicia en el País de las Maravillas, y yo estaba más contenta que nunca en mi vida, porque me habían dado el papel de Alicia. Y habían anunciado algo que nos tenía locas a todas. Un jurado elegiría el mejor actor y la mejor actriz, y tendrían el premio, si sus padres lo permitían, de participar en el rodaje de un video-clip de promoción de un grupo musical muy conocido y hacer un anuncio de moda juvenil. Yo me había presentado con algunas amigas a algunos castings antes, pero nunca me habían seleccionado, decían que sólo se fijaban en las que tenían recomendación, porque chicas lindas somos muchas.

Pero –yo aún no lo sabía-, aquí es donde empiezan mis problemas –bueno, tampoco creo que sean problemas, tal vez todo lo contrario…-, y esta historia.

Al preparar la obra, nos dijeron que cada uno se tenía que buscar el vestuario, que el Taller de Teatro no podía hacerse cargo de todo... Yo tenía muy claro cómo me iba a vestir de Alicia, como en la película de Disney, más o menos, pero cuando empecé a preparar la obra me di cuenta de que todos los materiales y vestidos que necesitaba eran muy caros, y la situación de mi casa hacía imposible que pudiese reunir un vestuario mínimamente decoroso.

Faltaban menos de diez días, y conforme pasaba el tiempo el nerviosismo y la angustia se iban apoderando de mí, porque además sabía perfectamente que a mi madre no podía pedirle el dinero que ganaba para algo tan superfluo…

Me fui haciendo a la idea de renunciar, no hacer el papel de Alicia, inventarme cualquier excusa para que le diesen el papel a otra sin tener que decir que no podía tener el material necesario. MI dolor era muy grande, porque yo sabía, yo estaba convencida que el papel era ideal para mi, que lo haría muy bien y estaría muy guapa. Como no destaco en los estudios ni en el deporte, me apenaba, frustraba y desesperaba tener que renunciar a esta ocasión de brillar delante de mis compañeros y de los chicos y chicas de los otros institutos de la zona. Sería una maravillosa Alicia si tuviera dinero para comprar lo que necesitaba, vestidos, maquillaje, zapatos (me pidieron cien euros por los zapatitos que me iban bien para el papel de Alicia), ir a la peluquería…

Y, la cosa se complicó aún más. En un momento de entusiasmo por lo bien que nos iba a quedar el espectáculo, la directora del mi Taller de Teatro decidió que en medio de la representación de Alicia incluiríamos piezas musicales modernas. En una de las secuencias que nos estaban quedando mejor, el Conejo se dirigía a mi interpretando una de las canciones más bonitas de los Beatles, la llamada "Lucy in the Sky with Diamonds", y yo tenía que responder cantando y bailando una canción que me enseñaron en un video y era muy chula, "Estas botas son para caminar", de una tal Nancy Sinatra, que al parecer es hija de un señor que fue un cantante muy famoso, Frank Sinatra.

Le comenté mis problemas a mi mejor amiga, Vicky, la única persona del instituto y del barrio en la que confío a ciegas y la que explico todas mis cosas.

Es muy buena compañera, y somos muy colegas, aunque algunas imbéciles del insti me critican por ser amiga de ella porque dicen que Vicky, que es tan guapa o más que yo, ha comentado en alguna ocasión que a ella le van las tías y los tíos –su novio es un chaval muy bestia-, que es bisexual, y también dicen que le hace la pelota a la profe de gimnasia y deporte, Rosa, que es una tía pija de unos treinta años, muy guapa y delgada, que vive en el barrio rico de Barcelona, Pedralbes y viene cada día al insti a dar clases en su auto deportivo Audi negro. También hay otras chicas que no aguantan a Rosa y para criticarla dicen que es lesbi, que siempre entra en los vestuarios cuando nos estamos duchando después de su clase. A mi me es igual lo que digan, sólo sé que Vicky es mi mejor amiga. Además las demás chavalas le tienen envidia porque es la única de nosotras que ha hecho publicidad y ha salido ya actuando en una serie de la Televisión de Catalunya.

Al día siguiente, Vicky me dijo que había hablado con la profe de deportes, Rosa, de mí y de mis problemas para conseguir el material requerido para hacer el papel de Alicia. Le había explicado que yo pensaba en renunciar y dejar que le dieran el papel a otra chica del instituto. Vicky añadió que por la noche, Rosa la había llamado a su teléfono móvil, y le había dicho que quería verme fuera del instituto, que había pensado en mi problema y tenía una propuesta que hacerme.

Yo nunca había tenido trato personal con Rosa, sólo la relación de alumna normal en sus clases de deporte y educación física, teníamos buen rollo y simpatía, pero nada más, por eso me sorprendió este súbito interés en hablar de mis problemas.

El hecho es que cuando aquel viernes acabaron las clases, la fuimos a buscar a un bar que estaba cerca del instituto. Allí estaba Rosa esperándonos, y nos invitó a almorzar en algún lugar fuera del barrio. Vicky dijo que no podía, que su abuela estaba enferma y tenía que cuidarla. Entonces nos fuimos solas, subí al Audi – ¡que coche más chulo!- de Rosa y empezó a conducir con gran agilidad. Otros conductores nos miraban, supongo que les atraía ver dos mujeres guapas en un coche también lindo…

En el camino –iba hacia el centro de Barcelona-, me habló de que sabía las cosas que yo necesitaba imperiosamente, que no debía pensar en renunciar al papel, que para mi era muy importante aquel éxito, y que ella pensaba que lo haría muy bien, que quería verme haciendo de Alicia. Yo la escuchaba y a veces la miraba.

El automóvil se dirigía ahora hacia la zona portuaria de Barcelona.

Rosa me decía que yo soy una chica muy bonita, que debo saberlo y hacerlo servir siempre que sea necesario, que tengo que utilizar mi belleza, que siempre sería una ventaja adicional para conseguir lo que yo quisiera en todo orden de cosas. También sabía que no salía con chicos, y que, evidentemente, era virgen. Seguro que todo eso se lo había explicado Vicky. Noté un punto de inquietud. Recordé los rumores de que Rosa era lesbi… Y Vicky se reconocía como bisexual… ¡Oh, sospecha!... Tal vez Rosa y Vicky… ¿Y si ahora Rosa estaba ahora intentando ligar conmigo? Pero pronto sabría que las cosas no iban por aquí…

Rosa estacionó el vehículo en el interior del Puerto Olímpico de Barcelona, y entramos en uno de los restaurantes del lugar, el llamado La Fonda del Port. Una mesa con aire fresquito del mar, con los yates del puerto deportivo delante de nosotras. Un camarero muy servicial y atractivo la atendió saludándola con simpatía, se notaba que ella era habitual del local. Pidió un pica-pica de mejillones al vapor, ensalada y calamares de entrantes, y una parrillada de marisco –langosta incluida…-, como plato fuerte para las dos. De beber, pidió agua y una botella de un vino blanco de aguja de la zona de Alella, en el Maresme.

Mientras comíamos, no aguanté más mi curiosidad y expectación, y le pregunté directamente que qué era todo ese rollo, que no entendía cual era su interés por ayudarme.

Allí fue cuando se reveló toda la trama… Me dijo que ella me podía ayudar mucho, que de hecho me habían dado el papel de Alicia porque ella lo había decidido, como profesora de educación física formaba parte también del grupo de teatro del instituto, cosa que yo ya sabía, claro… Y entró directamente, sonriendo y mirándome a la cara en el tema…Me dijo que hacía ya algún tiempo, un día que iban a una conferencia política, el socio de su hermano, un hombre muy importante, la fue a recoger al instituto, me había visto a la salida hablando con ella un momento, y le había gustado enormemente… Le había preguntado quien era yo, y se moría por conocerme y "salir" conmigo…

Y que, ahora, ella le había puesto al corriente de la situación, y le había explicado bien mi difícil situación económica familiar, y él estaba muy dispuesto a ayudarme en todo lo que fuera necesario y más aún…

Yo sentí como si me estuvieran dando golpes en la cabeza… Me contuve para no salir corriendo de allí, pero la verdad es que no tenía ni un euro para coger el metro o el autobús y regresar a casa…

La miré fijamente y le dije si me estaba proponiendo que saliera con el amigo de su hermano a cambio de dinero… Si insinuaba que tal vez me tendría que acostar con él… Si no se daba cuenta que me estaba diciendo que hiciese de puta…

No tenía que haberle dicho nada de eso… Se indignó y casi me habló a gritos, creo que sólo se contuvo porque estábamos en medio del restaurante…

Pero es una mujer muy bien educada, y al final supo hablarme enfadada, pero sin dar espectáculo en medio de la gente… Y le oí decir:

-Ariana, ya veo que me equivoqué contigo… Creía que eras una chica inteligente y moderna, como me dice Vicky… Pensaba que mirabas más allá en tu futuro… Me parecía que tenías aspiraciones y sueños de acuerdo con tu belleza… No tengo pelos en la lengua, no me gusta perder el tiempo, y te hablaré claro, si eres una beata o una estrecha, peor para ti… Yo te enseño un futuro diferente… Tú te has mirado en un espejo, sabes que eres muy guapa… Demasiado para amargarte y envejecer en penurias y miserias… Hay un hombre te ha visto y le has gustado al instante, aunque tienes la edad de la menor de sus hijas… Es socio de mi hermano, se llama Humberto… Y si, la verdad, tienes razón, sí, cierto, él seguramente quiere acostarse contigo, no te lo voy a negar, las cosas claras, pero, ¿qué tiene eso de malo?... Mira, si dices que sí, tendrás todo lo que se te antoje, y un buen trabajo cuando te canses de estudiar… Tranquila, si dices que no, esta conversación nunca ha existido, ya te he dicho que no puedo perder el tiempo, nos vamos cuando acabemos de almorzar y punto… Y todo seguiría entonces igual que hasta hoy, los problemas que hacen que no puedas hacer el papel de Alicia en la obra de teatro, y, desengáñate, dentro de algún tiempo tendrás algún amiguete en tu barrio, cualquier impresentable al que le darás tu cuerpo por nada, y que será seguramente un chulo que después presumirá con sus amigos de haberte desvirgado… Hazme caso, confía en mí... déjame ayudarte... Conoce a mi amigo, salgamos mañana y mira a ver que tal te notas después... No olvides que falta demasiado poco para el festival de teatro… y realmente lo puedes ganar... Seguro que lo ganas si me haces caso… ¿OK?"

La miré fijamente, le pregunté que como sabía que lo podía ganar seguro.

Rosa me miró enigmáticamente. Y continuó, lentamente…

-No seas tonta, niña… ¿No te lo imaginas? En el jurado que elegirá la mejor actriz hay gente que trabaja para Humberto. ¿Sabes? también es socio de varias agencias de publicidad y de productoras de películas… Si el dice que ganas, ganas, y de todas formas podrás hacer anuncios…

Vi el cielo abierto… Aquello que decían en voz baja de que en la mayoría de los castings solo te seleccionaban si tenías recomendación y "padrinos"… No sé, no pensé en nada más, podría hacer la obra y podría ganar… Miré a Rosa y…

-Además, -continuó Rosa-, ¿sabes? Humberto tiene muchas empresas, seguro que le podrá buscar a tu madre un trabajo tranquilo, que le guste y que cobre mucho más que ahora… ¿Qué te parece?

¡¡Acepté!!. Ni sé porqué me precipité tanto, en realidad ni pensé en irme a la cama con el tal Humberto, solo pensé en que se acabarían mis problemas… así que dije que estaba de acuerdo, mientras Rosa sonreía, y me decía todas las cosas que yo podría tener si me portaba bien con Humberto…

Una hora después me dejo Rosa en mi casa y, pensé en todo lo que había pasado, y entonces, ahora sí que me invadió un miedo casi incontrolable... pensaba en la propuesta y lo que significaría encontrarme con alguien que ni conozco, alguien que quiere acostarse conmigo, e imaginaba las cosas que tal vez me haría ese hombre... Me asustaba, pero al mismo tiempo... No sé como explicarlo, en realidad no lo entiendo ni yo misma...

Vicky me cuenta lo que hace con su novio... él se llama Robert y también esta en nuestro instituto; pero un año más adelante... casi todos los sábados se van a la cama y ella me dice que se lo pasan muy bien... que él tiene una polla grandota y lo que más le gusta a mi amiga es que la penetre estando ella encima de él, que se pone loca cuando le chupa su vagina y luego cuando se la mete... o cuando ella le chupa el pene y él la agarra de los pelos y no permite que saque su boca sino hasta que se corre y suelta todo el semen ... ufff... y a ella eso le gusta, ¡¡¡qué asco!!! Imagino ahora si ese hombre, Humberto, me dice que se la chupe... No podía dejar de pensar en eso... ya me veía en una cama con él y haciendo lo que él diga o quiera...Y yo ni besar sé, no he salido con ningún chico en plan serio...

Pero también pienso en todo lo que me dijo Rosa... en eso de tener cosas, de ponerme ropa nueva y de moda, bonita y de marca, me compraría unos tejanos Samblancat de los que llevan todas las pijas, de oler a perfume caro, una tele en mi cuarto, ¡¡¡un móvil de los que hacen fotos y te bajas música!!!... ¡Ufffff!... ¡¡¡Sería lo máximo!!! Y mi madre un buen trabajo… No dormí en toda la noche con todo esto dándome vueltas en la cabeza…

Al día siguiente le conté todo a Vicky nada más verla en el insti... ella ya sabía de que se trataba y me dijo que de verdad tenía muchísima suerte, que ya sabía que don Humberto era un tío que se moría por mi y que además estaba muy dispuesto a darme todo lo que necesitara, que no sea boba y que haga todo como me había dicho Rosa, que le conozca y vea que pasa... que si el tío me gustaba ya era hora de dejar tocar mi cuerpecito a alguien y que encima de divertirme tendría regalos buenísimos... al final agregó que comerse la banana de un hombre no mataba, sino todo lo contrario, era muy chulo!!... Además, me dijo mirándome fijamente, ¿Cómo crees que me seleccionaron para hacer publicidad y salir en la peli de la tele?

Me quedé parada, en silencio, abrí los ojos, pasmada…

-Si, hija, sí –me dijo Vicky-, Rosa me presentó a Humberto hace tiempo, es un buen amigo, bueno, ya imaginas, mucho más que un amigo… a veces salgo a navegar con él y algunos de sus amigotes en el yate que tiene en Port Balis, me recoge en la estación del tren cuando sale del club de golf de Llavaneres… La mayoría tienen la polla gorda, pero muchos la barriga también, y cuando los tienes encima… ni te digo… Joder, un día, no te lo creerás, un amigo suyo medio anciano, Abdullah, un árabe muy rico pero ya bastante viejo, se durmió debajo de mi cuando yo estaba encima de él mientras me acababa de follar, no veas… Se corrió y automáticamente se puso a roncar… Se le puso blanda de golpe y se me corrió el semen por los muslos... Puagggg...!

La miré muy, pero que muy sorprendida, nos reímos y nos fuimos a clase... Nunca hubiera imaginado que Vicky... Iba de sorpresa en sorpresa...

Rosa también se acercó apenas pudo y me dijo que había hablado la noche anterior con Humberto y que le había pedido para vernos ese mismo día a las siete de la tarde en un hotel... que no me asustará que solo era para conocernos, que antes ella me quería llevar a los grandes almacenes, al Corte Ingles de la Diagonal para comprar cosas a fin de que me ponga muy guapa...


Se gastó en mí como quinientos euros o más. (Después supe que él le había entregado una tarjeta de crédito para que me fuese comprando lo que hiciese falta).

Rosa me iba diciendo que era como un préstamo... compramos un par de jeans, de los que yo quería, pero también los que marcan mejor la figura, los más sexis, según ella, unos Levis de etiqueta roja muy estrechos, unos tops muy lindos, blusas de varios colores, una campera y zapatos deportivos, un perfume CK Summer de chica... Y un juego de ropa interior blanca y otro negra, chiquita y muy fina... jamás había usado ese tipo de minitangas transparentes...... luego me llevo a un centro de estética y me hicieron un completísimo tratamiento de pelo, la manicura y facial... estaba realmente embobada; pero dentro de mí había una intima satisfacción... Me decía a mi misma que esos eran mis sitios... mi mundo: quería eso y más.


Se había acabado ser una pringada en la vida, esta era mi oportunidad de empezar a chulear como mis amigas, de salir de los problemas de dinero, incluso de favorecer a mi madre... Mi madre… Yo sabía que se la follaban muchos tíos, pero porque le gustaban, sin sacar nada nunca, solo disgustos y miserias…

Yo iba a ser diferente, yo obtendría cosas si dejaba que un tío se me follase, o tal vez no, a lo mejor sólo quería salir conmigo... No, yo ya sé lo que quieren los chicos del insti, y ese hombre no sería diferente, seguro que quería follarme como si él tuviese quince años, los tíos sólo piensan en lo mismo hasta que se mueren…

Tenía al mismo tiempo fuertes remordimientos, sabía también que esto posiblemente estaba mal, que en realidad yo tal vez me disponía a hacer de puta, pero, bueno, Vicky también lo hacía por dinero con Humberto y sus amigotes y bien contenta que estaba…

Bueno, me estaba dejando llevar a una situación que tal vez no podría controlar; pero también era irrefrenable el deseo que sentía por el disfrute de las cosas agradables, del halago de sentirme más linda que nunca... y al fondo la atracción por vivir algo con un hombre, de sentirme deseada por un personaje que según dicen es muy acosado por las tías, a pesar de su edad, y que estaba mostrando tal interés por mí.

Era el atardecer...

-Mi madre debe preguntarse dónde estoy...– exclamé cuando estuvimos otra vez en el auto de Rosa

-Debemos conseguir un permiso de tu madre, es necesario que esté de acuerdo, aunque, supongo que estarás de acuerdo, no hace falta que sepa toda la verdad... ¿no?_ dijo Rosa reflexionando, y fuimos a mi casa a que ella misma hablase con mi madre.

Fue relativamente fácil a pesar de la sorpresa de mi mamá, porque Rosa le explico que ella estaba encargada de preparar la obra de teatro, que yo podría ganar el título de mejor actriz, que tenía que hablar con gente que patrocinase los gastos, habíamos de encontrar un patrocinador para mi vestuario y en adelante tendríamos una serie de entrevistas con posibles candidatos a colaborar...

Además, Rosa le dijo a mi madre que conocía un posible interesado en el patrocinio que podría influir en el jurado para que yo ganase el premio, y que tal vez aquel señor le podría encontrar un buen trabajo, porque tenía varias empresas muy importantes, todas relacionadas con el ocio, los espectáculos, la publicidad y los hoteles. Mi madre se quedó muy animada e ilusionada, y le dio permiso total a Rosa para encargarse de todo, como si fuese a partir de ahora mi representante…


De allí nos marchamos a su casa, un apartamento cerca del hotel en el que Humberto me estaba esperando para conocerme...

Me quedé con la boca abierta y con una gran sorpresa….

Rosa vivía en un apartamento lujosísimo y con tantas comodidades... tal sería mi expresión de asombro que ella me explicó satisfecha...

_ Ves Ariana??... esto es fruto de solo ver la vida de forma práctica, teniendo en cuenta a cada momento lo que podemos aprovechar del mundo y que a las buenas oportunidades no hay que dejarlas pasar en vano... Ya sabes…

Luego ya más relajadas me invito a un baño a fondo en su increíble cuarto de baño… No era una bañera, era casi una piscina, con unos chorritos de agua que te daban un masaje delicioso... ¡¡¡duró horas!!!... Nunca en mi vida había estado en un baño lleno de sales y olores maravillosos... no quería salir… Allí estaba desnuda de ropas y llena de pensamientos... no podía dejar de pensar en como seria si llegaba a acostarme con ese señor que conocería esa tarde, de hecho no sería tan pronto; pero en mi mente ya muy sutilmente se desarrollaba la entrega, no sé porque razón pero tenía como una idea fija imaginarme el tamaño de su verga... ¿Me haría daño?

Tengo amigas que dicen que cuando las desvirgaron tuvieron mucho dolor y sangraron, pero otras dicen que ni se enteraron, no les dolió nada y prácticamente no hubo nada de sangre y gozaron desde el primer día… Incluso una chica de la clase, Gloria, dice que la primera vez ni se enteró, que ni le dolió ni sangró… ¿Cómo sería yo?

Hasta que escuche los gritos de Rosa recordándome que ya estábamos con la hora encima!

- Vale, Rosa _ repliqué divertida viéndola entrar al baño_ solo es la hora la que esta encima de mí por ahora no??

Soltando la carcajada ambas empezamos a soldar un grado de complicidad que para el caso resultó fundamental. Teniendo la certeza que entre nosotras podía haber total apertura, me aventure...

- Oye Rosa – interrogué- y en caso de que pasara algo con Humberto... Sólo en ese caso... qué hago si por ejemplo me pide que se la chupe y cosas así... Imagino que debe tener una polla grandota no??

-¡Joder...! Bueno, nena... esto prueba que tampoco es que estés muerta de miedo y que te parezca que vas a la guillotina... te diré algo muy importante...la primera vez puede ser el cielo como también el infierno, mucho tiene que ver con quién lo haces y también como estas predispuesta a entregar tu virginidad... en tu caso, él es un tío muy experto, como la mayoría de hombres de color, no sé si te había dicho que Humberto es negro… Te tratará como a una princesita y según sé es un amante de puta madre, te lo digo por experiencia… Y pregúntale también a Vicky si lo dudas... Con una verga que te hará ver las estrellas si eres algo estrecha; pero que la disfrutarás después como no te puedes imaginar... Si te relajas y haces lo que él quiera y lo que a ti se te antoje, lo pasaras muy bien... Solo tienes que dejarle hacer, que te enseñe y listo... ¡Eh! Pero por como veo esa carita sonrosada, ya te imagino enganchada a esa verga y chupándola hasta que se corra...

Yo había enrojecido y le contesté:

-Noooooo... no seas así, no digas eso que me cortas, tía!!

Ni le había conocido todavía y todos los esquemas ya se estaban derrumbando. MI desvirgue mental ya estaba en pleno proceso...

Y ahora notaba una nueva sensación, algo especial… una excitación nerviosa… No, no me había dicho anteriormente que Humberto es negro… Oh…. Me iba a desvirgar un negro… Cerré los ojos y me imaginé unos brazos negros recorriendo la piel blanquísima de mis pechitos… Ohhh…. Un gran pene negro entrando en mi vientre… Tal vez sí, tal vez de golpe me había excitado con aquella noticia, en lugar de aterrorizarme, puede que me notase algo húmeda, Dios mío, tal vez sea que he nacido para ser puta… ¡Y qué más da, después de todo, se trata de sobrevivir y pasárselo bien, ¿no?!

Me imaginé cómo podía ser Humberto... Un hombre negro, maduro, amante del sexo, acostumbrado a conseguir follarse las muchachas que le gustaban... Y aquella preocupante excitación me atraía, me obsesionaba, me angustiaba...

Me vestí todo lo más excitante que pude... cada cosa estaba en la justa medida para resaltar toda mi belleza adolescente...

Y nos fuimos en busca de mi futuro protector… de mi destino…

2. La doncella y el Hechicero Negro del Sacrificio

Humberto sonrió al ver llegar a Ariana. Ya la conocía. Vio ante sí a una jovencita de unos quince o dieciséis años, no más, alta, con cara infantil, rubita, con una camiseta cortita, unos pantalones jeans estrechos y caídos a la moda, un gorrito marinero, un piercing pequeño en el ombligo y, por la espalda, un tatuaje, seguramente falso, por encima del tanga… Una auténtica delicia de niña, un bombón… Y aquel bombón iba a ser pronto suyo…

Cuando nos presentaron, yo estaba muy nerviosa, creo que hasta temblaba...

Me pareció un hombre de color maduro, mayor, casi viejo, pero muy atractivo, elegante, fuerte… Lo que se suele decir un auténtico seductor… Era tal como me lo había imaginado...

Me miraba sonriente, era como si sus ojos me desnudasen, como si su cerebro ya me estuviese desvirgando… No podía evitarlo, yo estaba nerviosa, pero creo que excitada al conocer al que iba pronto a transformarse en mi violador… No tenía miedo, noté que al imaginármelo encima de mí me sonrojé y él se dio cuenta… Nuestras miradas se cruzaban, la suya continuaba devorándome y yo no apartaba los ojos y le sonreía...

Rosa me ayudo mucho para serenarme y él para entrar en confianza...en ningún momento se hablo de un pacto o contraprestación de servicios ni nada que pudiera hacerme sentir que me estaban comprando...y yo de verdad no lo sentía así... desde que estuve al lado del negro el hombre me gustó un montón...su porte de señor educado, su ropa, sus ojos, su perfume, sus manos y mil cosas más.

Él me hablaba como si me conociera de hace mil años, me dijo que al día siguiente debía empezar a preparar el vestuario y demás aditamentos para la obra, que me ayudaría en todo lo que fuera necesario y que ganaría y sobretodo verme tan guapa le había sorprendido... Y que ya estaba imaginando que tipo de anuncio podría hacer yo… Y que tenía un buen trabajo para mi madre en uno de sus hoteles…

Yo estaba roja como un tomate y con un hilo de voz le agradecí todo lo que me decía...

Después de un buen rato, él se dirigió a un despacho y trajo un sobre, me lo dio, acompañado de un móvil...

- Quiero que no dejes de llamarme apenas necesites algo, pequeña, si lo que hay en ese sobre te queda corto, no haces más que avisarme; pero también cuando tengas ganas de simplemente hablarme... yo esperare tu llamada con muchas ganas siempre...


Luego nos fuimos a tomar una copa a uno de los bares del hotel...yo me sentía simplemente en las nubes, casi nunca había tomado nada con alcohol...

Estuvimos como hasta las 11 de la noche y hablamos de todo, hicimos muchos planes y al final nos invito a alojarnos en el hotel balneario al que iba a ir a descansar todo el fin de semana después del festival de teatro. Ó sea que después del festival me iría con Rosa hacía ese hotel estupendo de la costa...

Se despidió tomándome de los hombros y dándome un beso muy juntito a mis labios... Su boca olía a tabaco y alcohol, pero me resultó un contacto muy agradable... Deseé sentir sus labios más hacia el centro… en mis labios… Y fui valiente, muy valiente… Me acerqué a él, me puse un poco de puntillas para llegar, y rocé mis labios con los suyos, sin atreverme a apretar… El me miró muy sorprendido y sonriente, y se volvió a despedir besando sus dedos y poniéndolos luego en mis labios… Fui hacia el coche, y Humberto se quedó un momento hablando con Rosa, muy sonriente. Ella vino muy contenta, me felicitó…

-Lo has hecho muy bien, le has caído perfecta… ¿Sabes? Me ha dicho que nada más verte se ha enamorado de ti…

Y arrancó el coche para dejarme en casa.

Y un pequeño secreto… Aquella noche me toqué el sexo pensando que eran los dedos o… aquello de Humberto… Y coloqué la almohada sobre mi cuerpo, desnudo del todo, pensando que era el cuerpo del negro… Y apreté la almohada contra mi sexo, como si… Y al tiempo que apretaba la almohada contra mis pechos y mi vientre, jugaba con la colita de Tete, mi tigrecito de peluche, como había hecho otras veces, haciendo que aquella colita entrase un poquito en mi vagina, cada vez más húmeda hasta que...

Oh, me da vergüenza recordarlo ahora, ya os lo imagináis, llegué al orgasmo imaginando que mi almohada era don Humberto, pero seguro que su pene sería muchísimo más grande, ancho y largo que aquella amada colita de Tete, mi silencioso compañero de tantas noches...

Le llamé desde mi cama la mañana siguiente... Mi madre ya estaba hace horas en su trabajo, y había marchado muy contenta porque yo le había confirmado que muy pronto tendría un nuevo trabajo que estaría mucho mejor pagado y sería más tranquilo que el actual... Ahora yo estando sola en casa podía utilizar el teléfono que el negro me había regalado...

- Te llamó como quedamos, para agradecerte que hayas sido tan bueno conmigo y decirte que estoy feliz de haberte conocido...

_ Yo también estoy feliz pequeña... sólo que no sé si podré esperar tantos días para volverte a ver... ¿que te parece si mañana después de que hagáis las compras, te recojo y tomamos algo por ahí?

Hablamos como un cuarto de hora y yo me hacía ya la fantasía de cosas de sexo con mi "novio"… para decirlo de alguna manera...

En cuanto amaneció el día siguiente yo ya estaba otra vez con toda la ansiedad por todo lo que haríamos ese día con Rosa y también Vicky que esta vez si nos acompañaría... Llegó mi madre, había pasado la noche con uno de sus amigos y hoy tenía fiesta, y apenas si tuve tiempo para darle un beso cuando ya ellas estaban en la puerta llamándome para marcharnos.


Pasé una mañana loca de compras: vestidos, zapatos, carteras , ropa interior de la mejor calidad... además de cosas de maquillaje y perfumería... también ropa deportiva y al final un par de tangas para usarlas en la piscina del hotel al siguiente domingo... la verdad que estaba muy feliz y disfrutaba enormemente lo que estaba haciendo... también con las cosas que hablaban mis amigas; evidentemente todo era risa por los comentarios... como cuando Vicky dijo:

_ Tanta ropa, tanto adorno para terminar bien desnudita y gritando como loca cuando sientas la verga de Humbertito, mi querido negrazo salido, ya verás cuando te penetre hasta dejarte sin respiración y goces como nunca en tu vida siquiera puedes imaginar... pero así es la vida… ¡¡Quién te viste, te desviste!! ¿No lo habías oído nunca, tía?

No, Vicky no dejaba lugar a dudas, era bien explícita sobre lo que me esperaba. Pero yo no sentía preocupación, solo curiosidad y excitación por ver llegar el momento de estar con él y ver qué pasaba... Yo ya había tomado una decisión, y no iba a volverme atrás...

Esa tarde nos encontramos con mi protector en el Corte Inglés de la plaza Francesc Macià, una de las zonas más pijas y elegantes de Barcelona y ya sentí un cierto cambio respecto al día anterior... sus miradas eran más intensas y tenía una actitud marcadamente deferente hacía mí, Humberto buscaba ya el contacto físico, sus manos sujetaban mi cintura desnuda y a veces se deslizaban hacia las nalgas introduciéndose en los jeans, o hacia arriba llegando a rozar suavemente mis pechitos mientras yo me estremecía y le dejaba hacer, nadie se fijaba, nadie reparaba en nosotros, Barcelona presume de ser como Nueva York y Paris, una ciudad en la que cada uno puede vivir a su aire y hacer lo que le de la gana hasta límites difíciles de imaginar... Vive y deja vivir, que tal vez en Barcelona quiera decir folla y deja follar…

Estuvimos hasta tardísimo juntos, primero viendo – él estaba invitado-, en una de las plantas de los almacenes un desfile de moda juvenil de la escuela de modelos Barcelon@-Flower’s -los ojos de Humberto se iban detrás de cada una de las jovencísimas modelos, alguna de mi edad, más o menos, especialmente cuando hicieron bailando el pase de moda de ropa de baño, ya sabéis, bañadores ajustados y mini bikinis con tangas-, y después cenamos en un cercano local de comida rápida, un Mc Donalds’s, a mi me encantan las burgers con queso y ketchup, Humberto sonreía al ver con qué ganas devoraba una doble, mientras él hacía lo mismo con la suya... Pasábamos desapercibidos, el público del local era de todas las procedencias y todas las razas, y predominaban gente joven con las típicas gorras de algunos clanes latinos y turistas de todo el mundo, incluso japoneses.

Pasamos luego una hora y media en una cercana discoteca de ambiente latinoamericano, la llamada Perfomance, en el cruce de las calles Provenza y Rocafort. Humberto estuvo hablando con unos hombres que parecían ser amigos suyos, acompañados por unas muchachas guapísimas que hablaban el español con acento claramente americano. Oír la música te transportaba al ambiente de cualquier país caribeño… Me di cuenta de que aquellas muchachas me trataban con el tono cómplice de pensar que yo era "la nueva amiguita" de mi acompañante. Bueno, seguramente pronto estarían en lo cierto...

Luego él me dejo en la puerta de mi casa donde me dio un besito muy chiquito... Noté su perfume – un aroma intenso- impregnado en mi ropa y yo "volaba" con mi imaginación, y de nuevo en la madrugada la almohada era mi esperado amante...

Los siguientes días pasaron muy rápidos, los recuerdo como un sueño, como una película que va desfilando por mi cerebro…


Lunes: Me quede en el gimnasio del insti a ensayar... hablamos por teléfono.


Martes: ¡Le vi!... fue nuestra primera salida solos. Almorzamos y luego me compro un anillito y unos aretes de oro... luego nos fuimos al hotel y mientras él atendía sus asuntos yo estuve en una piscina climatizada... no paso nada más, parecía tener un día muy ocupado y con mucho trabajo.


Por la noche estuve con Vicky y hablamos de cosas de sexo... Mi amiga era tan directa como siempre.

Oye tú... ya te mueres por probarlo no?? El negro te esta calentando, ¿no?... un chico de nuestra edad ya te hubiera metido algo más que la mano... pero mejor pues, así te deseará más... tienes idea de cómo se chupa un pene??

_ Oyeeeeee, no jodas, tía...

Y arrastrándonos de risa me llevo a la cocina... entonces, buscando entre la fruta, escogió el plátano más grande, lo tomo en sus manos y sacando la piel dijo...

_ Mírame bien... imagina que esta es la verga de Humberto... tú haces lo que yo te enseñe y lo pasaras bomba!!

Empezó dándole pequeños besitos, saco su lengua y la pasó de un lado a otro... con los ojos cerrados!!... después abriendo la boca se lo introdujo despacito...para continuar en un mete y saca de ritmos cambiantes...

Yo estaba súper impresionada... miraba con los ojos abiertos!!! Y ciertamente pensaba que eso era un pene... me puse como extraña... muy excitada... mis pechos tomaron estado de alerta y mi vagina la sentía húmeda; pero puse cara de tonta...

Vicky introdujo la mano en mi braguita y con los dedos empezó a acariciarme el sexo… Yo me sentí morir de excitación, mi respiración se acababa… En eso oímos la puerta, mi madre acababa de llegar. Disimulamos, pero antes Vicky me dio un besito en los labios y me dijo que un día tendríamos que continuar… Sí, Vicky no debía mentir cuando decía que era bisex, que también le iban las tías... Y había conseguido excitarme...

Miércoles: Fui a probarme los dos trajes que usaría el sábado en la representación...... con esto ya lo tengo todo.

Le vi de nuevo... Me recogió en mi calle, en Hospitalet, y nos fuimos a comer a Les Corts, a un restaurante chino muy acogedor y discreto, con un personal muy amable, el Asiático Hua Yuan, situado en la zona alta de la calle Comtes de Bell-Lloc. Luego fuimos a ver una obra de teatro musical en el Paralelo. Me imaginé a mí misma como actriz y cantante, triunfando en el escenario... Humberto me volvió a explicar que después de que pase todo esto de mi obra de teatro, quería irse a Caldes d’Estrac (una población de la costa donde hay un nuevo gran hotel termal que combina aguas dulces y aguas de mar al que suele ir a relajarse y descansar) a pasar un fin de semana solitos... y en la puerta de mi casa me tomo la cara y acercando la suya me dio un beso muy dulce... y me dijo "hasta mañana mi amor…" Y me sonrió de forma muy divertida...

Las sensaciones que tengo son muy contradictorias, no las puedo casi pensar...por un lado siento un gran alegría por lo que estoy viviendo, por los regalos, las cosas lindas que me dice Humberto, por la seguridad de que ahora si haré la obra de teatro con todas las posibilidades y; por otra parte lo que se me viene encima… el fin de semana en el hotel-balneario de Caldes d’Estrac con mi protector… es como un vértigo… A veces dudo, ¿¿¿¿qué hago!!!??????

Jueves: Solo hablamos por teléfono. Me quede en el insti con la rutina de los ensayos... estuve con Rosa y le conté lo de Caldes d’Estrac... ella dijo

- ¡OK! Pero eso es fantástico, es un hotel muy chulo, ya verás que bien lo pasarás, nenita.

Sí, tenía que pasármelo bien, después de todo esto era un intercambio de "favores"... simplemente decidí no pensar en eso, me costaba a veces aceptar que yo también estaba deseando llegar al final, saber qué iba a pasar, saber si realmente iba a estar en la cama con el negro, imaginar las escenas que él y yo podíamos protagonizar...

Viernes: ¡¡¡Falta un día!!!... ya tengo el permiso de mi mamá para irme a pasar el fin de semana con Rosa y Vicky -en realidad también, o, mejor, principalmente con Humberto...-, después del festival de teatro. Hoy se encargó de eso Rosa... y luego fuimos a recoger la ropa que usaría al día siguiente...



3. Y llegó el Día del Sacrificio

Me veía y sentía fabulosa con mi cabello suelto hasta los hombros, mis pechos formaban una hermosa curva en la que destacaban mis pezones, mi pequeña cintura hacía que se notara aún más mis formas de mujer, mis nalgas levantadas bajo el pequeño vestido se veían deliciosas y mis piernas, largas y bien torneadas hacían que mi figura resalte como nunca... estaba preparada allí, delante de más de tres mil personas en aquél polideportivo y rodeada de otras chicas que hacían sus personajes tan bien como yo... pero yo sabía que estaba sola, ellas no existían para mí... era una evidencia indudable que yo era la mejor, pensaba, , todas las mirabas eran para mi, en cada una de mis actuaciones oía -o creía oír- los gritos y los aplausos del público…

Pero había otras niñas que también lo hacían muy bien y eran guapas… No sé, empecé a dudar…

Luego de pasar más de una hora del final de las representaciones, al final de la fiesta de despedida que hacíamos entre todos, el jurado anunció por fin el resultado.

A pesar de mis dudas, la mano de Humberto se dejó sentir… Yo fui designada la mejor actriz, y un chico de otro instituto el mejor actor. Oí los aplausos de todo el mundo, mientras me daban una rosa y saludaba desde el escenario…En un asiento de las gradas laterales del polideportivo vi aplaudir a mi madre... y en la parte de adelante, en una especie de tribuna, estaba Humberto... me sonreía y aplaudía, tal vez ya pensando en el premio que iba a recibir él y que yo iba a concederle en pocas horas...

Una multitud de felicitaciones, de abrazos y de besos... la gente de mi insti y del barrio que fue al teatro me mostraba sus emoción por lo que pasaba... mi mamá se acerco, me apretó entre sus brazos y ambas lloramos de alegría... luego se fue a casa en compañía de mis tíos que también habían ido a verme. Mami me dijo que me portase bien con Rosa y Vicky el fin de semana…


La hora había llegado... Rosa y Vicky y yo nos fuimos a casa de Rosa a cambiarnos y recoger varias cosas. A los pocos minutos llegó Humberto... Me besó ya sin rubor, apretando sus labios en los míos, pasando un poco su lengua al interior de mi boca..., olía a tabaco y alcohol, sentí una mezcla de asco y excitación, era la primera vez que un hombre me besaba en serio, mientras ellas dos, Rosa y Vicky, sonreían.


De allí nos dirigimos en su auto al hotel que él había elegido en Caldes d’Estrac, Rosa iba a su lado, y Vicky y yo detrás, y veía como frecuentemente que el negro me miraba por el retrovisor...

Y por fin llegamos. El Hotel Termal Colón-Resort es un nuevo establecimiento balneario junto al mar en la comarca del Maresme, en la zona norte de Barcelona. Se pueden recibir tratamientos relajantes, curativos y de belleza tanto de aguas dulces termales que salen de las rocas que ya conocían los romanos, como de las aguas saladas del mar. Es un lugar ideal para pasar unos días de tranquilidad, descanso y reposo con total discreción e intimidad.

Humberto no podía haber elegido mejor escenario para acabar de seducirme y hacer que mi cuerpo por fin le perteneciera. Yo misma he ido por mi cuenta otras veces a ese lugar, me encanta, y me trae todos los recuerdos de aquel día…

Fuimos las tres chicas a una habitación, con dos camas y un gran sofá, en la que cabíamos las tres. Yo me puse cómoda, una camiseta muy cortita y unos tejanos bajos y ajustados dejando ver la braguita, y me puse un toque del perfume que él me había regalado porque decía que le excitaba ese olor...

Luego Humberto entró en la habitación, y nos pusimos a brindar con champaña por el éxito de mi actuación... él no paraba de hacerme cariñitos y darme besitos, mientras Rosa y Vicky hacía broma y sonreían, creo que irónicamente, como si se estuviesen burlando de mí...

Estuvimos así un ratito, hasta que de pronto se quedó quieto y serio, y se despidió de las dos diciéndoles que tal vez nos veríamos más tarde en el bar del hotel. Entonces Humberto me tomó de la mano y salimos de la habitación, caminando por el pasillo alejándonos hacia su suite, como él llamaba a su habitación. Mi corazón se aceleró a tope...

Tal vez estaba llegando el momento, deseado y temido... Aún podía salir corriendo...

Pero no lo iba a hacer, él estaba cumpliendo su parte del trato... Y, aunque no lo podía reconocer entonces, yo quería estar con él, quería saber que se sentía desnuda con un hombre también desnudo encima de ti...

Humberto me tenía sujeta por la cintura, su mano apretaba mi piel, y yo sentía la mano del negro fuerte, recia y cálida. Humberto me hablaba y mimaba de forma tan cariñosa que me parecía una especie de padre y amante que me inspiraba seguridad.

Llegamos entonces a su suite, yo me sentía tranquila, con confianza, pero también creo que estaba un poco mareada, al brindar había tomado dos copas de champaña, y no estoy acostumbrada a beber. Estaba muy buena y fresquita, yo no pensaba en los posibles efectos, pero ahora apoyaba en el brazo de Humberto para caminar.

Llegamos, entramos, era una habitación muy guapa, era la primera vez que entraba a un lugar así, yo miraba para todos lados, y me reía, él me abrazaba, me besaba con dulzura, me decía que estuviese tranquila.

La habitación era amplia, el aire acondicionado estaba desconectado y el balcón abierto, el mar más allá, muy cerca, algo de calor y bochorno…

En una pared, un cuadro representaba una maravillosa joven mulata que parecía ser la señora de una isla. En el cuadro había escrito el nombre de "Ochún", que debía ser como se llamaba la joven y bella señora.

El día se agotaba, el crepúsculo dibujó un volcán en el horizonte, rojo encendido…

Ya estamos solos, tiemblo de emoción y deseo... sé lo que vendrá ahora... la noche se llevará mi virginidad y con ella lo desconocido... estoy en sus manos… Ha llegado el momento que esperaba, deseaba y temía…

Humberto le da a un mando y una suave música empieza a invadir lentamente la estancia… La reconocí en el acto, era el Bolero de Ravel, que yo recordaba haber oído precisamente en la escena de sexo de una antigua película, creo que protagonizada por una tal Bo Derek, pero de la que no recuerdo el título…

Me desviste lentamente, mirándome a la cara, yo soy una mezcla de desconcierto y deseo, tiemblo, sus manos acarician mi piel, manos calientes, dedos juguetones...

Su aliento, muy cerca del mío… Su cuerpo, el calor de su cuerpo, casi pecho contra pecho, vientre contra vientre, todavía no… Noto que él está desnudo… No me he dado cuenta, él se ha desnudado como el relámpago en la lejanía del horizonte…

Sus brazos en mi espalda… Sus labios rozan mi cuello… Ohhhh, ahora mis labios, me da un beso cariñoso, tranquilizador…

Mi ropa rueda por el piso y luego saca muy despacio mi sostén, ahora tiene en su poder mis pechos desnudos, solo cubiertos por sus manos que los aprietan y, al hacerlo siento un suave gemido que se me escapa de los labios... estoy excitada, es increíble, todo empieza a ir muy rápido...

Luego es su boca que se encarga de ellos, mis pechos adolescentes en cuerpo de mujer... le miro y un sudor frío me aborda... no puedo más, me lanzo adelante,... le beso con desesperación, con hambre, con voracidad... me asombro de mí misma, nunca pensé que yo… ahora su labios recorren mis pechos, muerden mis pezones... mi respiración cambia al ritmo de sus caricias, es incontrolable, el deseo de echarme en sus brazos, de apretarme contra él, su cuerpo es ya una realidad que puedo tocar, la piel, el cuerpo del negro... mi cuerpo se arquea sin control y se pega al de él, siento su pene durísimo contra mi vientre cuando une su cuerpo al mío aplastándome contra la pared de la habitación... no hay palabras... no hacen faltan, nuestras bocas están unidas... su lengua en mi lengua…la pasión de los cuerpos se libera.

Me acaricia por encima del micro tanga que parece dibujado en mi piel y apenas cubre mi monte de Venus y por atrás se mete entre mis glúteos dejando al descubierto mis nalgas. Acaricia mi vagina intacta, con unos pelitos aún incipientes, suave y carnosa, súper atractiva para él, preparada para el placer sin limites, para la lujuria más enfebrecida y luego conocer la gloria que creo que me espera...

Me baja lentamente el tanguita, rueda por mis piernas hasta que se queda inerte a mis pies...entonces él, me levanta a sus brazos y me lleva hacia el centro de la habitación... No hay retorno…

Hay una amplia cama de matrimonio... y es allí donde me deja caer con suavidad, él está ya completamente desnudo, su cuerpo negro tirando a chocolate, de hombre maduro pero aún fuerte y atractivo, veo su pene… Ohhhhh… su pene…. Miedo, Terror…. ¿Aquello se ha de meter en mi vientre?.... Me hará mucho daño, no entrará…

Sí, es grande, grande y muy negro, como me dijo Vicky… Unos enormes testículos, una selva de pelos ensortijados a su alrededor... Centra su atención de nuevo en mi boca, iniciando una nueva danza de labios y muslos enredados, respiraciones convulsionadas...

Yo me atreví a acariciar su oreja con mi lengua, lo que lo sobresalta y superexcita visiblemente pero él rápidamente responde descendiendo su mano hasta donde nuestros muslos se encuentran, acariciando mi vagina... una caricia plena, intensa, deliciosa... su mirada se pasea constantemente entre mis muslos y mis ojos, dándose cuenta del placer que yo estaba sintiendo, y ahora yo veía en sus ojos la excitación furiosa y sin límites que le iba dominando segundo a segundo disfrutando de mi piel, de mi cuerpo.


Mientras tanto yo acaricio suavemente sus mejillas, sus labios, su pelo, sus orejas y me atrevo a mordisquearlo levemente.


Todo era nuevo. Todo era muy distinto a lo que pensé, yo era mucho más valiente de lo que me había imaginado… No era una tontita miedosa dejando que aquel negro me violase… Yo participaba, disfrutaba, le provocaba, no tenía miedo, al contrario, aquello era superguay y divertido...

Creo que ni en el mejor sueño hubiera podido pasar lo que estoy viviendo... mi primera vez, el nacer en el sexo sintiéndome una verdadera hembra iniciándome con el hombre más pervertido y extremadamente pasional y lujurioso de la tierra, un auténtico violador cínico… si no fuese porque yo me dejaba, porque yo le abrazaba, le besaba, me apretaba contra él, le provocaba… ...


Yo solo podía tener en mis manos su negra cabeza y acariciar su piel y sus hombros. Mi respiración se aceleró aún más al sentir que dejando mis pezones su boca empezó a resbalarse por mi cuerpo hacia abajo, muy despacio, lentamente, por toda mi piel ... mi estómago se crispaba y relajaba rápidamente sin que yo tuviera el mínimo de control... mi corazón latía vigorosamente y mi cuerpo estaba en llamas... Yo no sabía exactamente que era lo que sentía; pero no quería que estos momentos pasaran nunca y seguir en este remolino de sensaciones que me volvían loca de alegría.


El eternizó sus caricias por todo mi cuerpo y sus besos se reproducían por todos lados y mi cuerpo respondía sin que yo pudiera evadirlo... llego a mis piernas que intentaba por todos los medios mantener cerradas por un extraño reflejo instintivo, pero con la suavidad y decisión de sus manos, de sus besos, de su lengua regando de saliva mi piel logró entreabrirlas solo por mi deseo de tenerlo dentro de mí... la perseverancia de su lengua lamiendo mis muslos logran que solitos se abran y dejen ante él mi vagina brillando por una humedad relumbrante... toda resistencia y restos de vergüenza que sentía al principio dejaron de existir, ya nada me importaba y sólo me concentraba en la nueva sensación que me daba el cuerpo del enorme negro que tenía encima de mí.

Levanté mi cabeza y por un segundo vi su pene, aún más enorme, erguido, fuerte, apuntando a mi sexo…


Fue entonces cuando sentí que sus labios tocaban mi vagina y me quedé sin respiración... y el metió su lengua en mi sexo. En ese momento me sentí suya. Estaba rendida a su voluntad, a sus deseos, a sus manos, a sus besos... toda yo era de él, de ese cuerpo al que abrazaba con todas mis fuerzas... casi doy un salto al sentir su lengua lamer mis labios vaginales, mis espaldas se arquearon ante la invasión de esa lengua; pero sin quejas, sin resistencia, sólo un aluvión de placer y deseo... mi flujo sale sin medida a poco que siento esa lengua ardiente en medio de mi, estoy gozando estos instantes eternos y cortísimos a más no poder...

Un estremecimiento recorre todo mi cuerpo y ya no era dueña de mí. Quería y no quería. Me parecía inaudito lo que estaba sintiendo, pero me daba toda a cada caricia, beso y sensación nueva que Humberto incitaba en mi. Temblaba como una hoja sin lograr aguantarme... Me sentía desnuda y libre, aprisionada entre sus musculosos y cálidos brazos... ya no había forma de medir nada, menos el tiempo... no tengo la más mínima idea de cuanto pasaría...


Me abre los labios vaginales suavemente con sus dedos. Mi clítoris esta hinchado de la excitación.... Entonces, su lengua parece que no resiste esta vista y se decide a darme el alivio lamiéndolo suavemente... dejo escapar gemidos cada vez mas fuertes... quiero más...


Me daba cuenta de que él también estaba muy caliente... con mis manos, con mi boca, mis pechos, mis muslos, con la idea de todo lo que le esperaba en mi, mi sexo de virgen esperando su pene...

Me nublo... esta sensación de paroxismo, de apenas atisbos de conciencia, de saber que lo que estoy haciendo estaría mal para casi todo el mundo; de estar con un hombre que me lleva más de cuarenta años... todo eso se borra al mirarle la cara, nariz achatada, labios ansiosos gruesos, ojos inyectados en sangre por la excitación sin límites, tan llenos de deseo por mi... sí, su mirada llena de lujuria, su pene cada vez más grande y duro ... deseo con todas las fuerzas de mi corazón que me posea... la idea de todo lo que vendrá me lleva a instantes de locura…

Uno de sus dedos me penetra... me estremezco y me abro, lo dejo hacer... sus dedos comienzan a romperme... a dejarme así, abierta, mojada, ansiosa por tener dentro mío su verga de verdadero macho... de mi negrazo.

No puedo controlarme... mis gemidos son intensos, no sé como, pero con un hilo de voz le pedí más... ya no son suficientes los dedos, quería de una vez sentir su verga dentro mío... pero evidentemente él sabe lo que hace... no tiene prisas, dispone de todo el tiempo del mundo... recorre mi cuerpo con su espada maravillosa, henchida de placer, caliente, de macho excitado.

Yo aprendo por primera vez a distinguir la delicadeza de un gran pene viajando por mi cara, mis pechos, mis pezones, mis piernas... mientras moja mi boca con sus dedos llenos de la humedad de mi sexo sediento... ya no sé cual es la razón de tanta excitación, si su sexo o el sabor del mío!!

Pasó entonces sus piernas por debajo de las mías, de manera que quedé a sentada a horcajadas sobre él, literalmente montándolo, frente a frente... me abrazó por la cintura y me atrajo hacia él, besándome nuevamente.. Esto me relajo y respondí a sus besos, fascinada con la situación, rozando su sexo con el mío… nuestra piel quemaba…

Disfrutaba del roce de su verga contra mi sexo, moviendo sus caderas adelante y atrás muy suavemente, mi respiración se había convertido en un franco jadeo agónico de deseo... Sus manos apretando mis nalgas...de donde empezaban a dispararse oleadas de sensaciones hacia todo mi cuerpo. Tenía yo el rostro enterrado en su cuello, al cual besaba, chupaba, mordía suavemente...

Coloca muy despacio la cabeza de su verga en mi vagina y amarrándome por las nalgas me aprieta ligeramente y la punta de esa inmensidad me invade lentamente, es una conmoción, oh, siento como una presión, muy leve dolor al abrirse la vagina y abundancia de placer... Tengo los ojos muy cerrados, lo tomo de la nuca y me disuelvo en sus brazos... mi vagina a pesar de estar tan mojada es apretada, la presión se hace intensa por momentos al sentirme penetrada por semejante delicia, soy consciente, me ahogo, casi no puedo respirar, es ahora, es el momento, es ya mismo… aún puedo salir corriendo… pero no, claro, nunca lo haría…

La punta del pene empieza a penetrar, lo noto perfectamente, si ahora me dejo caer, me clavo su pene en el vientre yo misma… pero estoy quieta, le dejo hacer…

La cabeza de la verga acaba de entrar, la noto dentro, estoy muy húmeda, excitada, aterrorizada, él, debajo de mí, sonríe con unos ojos furiosos, está haciéndolo poco a poco, se nota que le encanta el momento de desvirgar muchachas como yo, no se apresura, disfruta de cada segundo, de cada instante, aprieta mis pechos con sus manos, pellizca mis pezones, acaricia mi cara, introduce los dedos en mi boca, agarra mi culo, me besa, chupa los pezones, el negro empieza a bajar mi cuerpo hacia el suyo, su pene entra un poquito más, ya debe ser el momento, creo que ya está bastante adentro, no he notado nada, aún soy virgen…

La cabeza de su verga ya no se veía y ahora era el tronco el que se intentaba esconderse. Se detuvo un poco en lo que supongo sería la telita de la virginidad, pero empujó y siguió su camino...

Sí, era ya el momento, entró un poquito más y entonces sentí como un leve pinchazo, dejé ir un pequeño grito, como un gemido más alto, como un corte, me dolió un poquito, mucho menos de lo que esperaba; prácticamente nada…La verga del negro siguió entrando… Humberto se dio cuenta de que me acababa de desvirgar, pero como estaba tan lubricada, fue todo muy placentero para mí; casi no recuerdo nada de dolor, no sé porqué se quejan tanto otras chicas, fue un momento dulce y sensacional, me pidió entre susurros que me relajara y volvió a la carga contra mi vagina ya desvirgada.

Estaba ardiendo y ya no aguantaba, gritaba y me caía saliva de la boca bien abierta que tenía y las lágrimas brotaban de placer de mis ojos. Él seguía metiendo la verga despacio pero sin pausa y un buen pedazo de ella ya estaba dentro... continuó así hasta donde seguramente encontró el tope, se quedó ahí, mientras me acomodaba el pelo de la cara que de tanto mover la cabeza no se me veían los ojos, y me empezó a besar.

Me besaba y despacio empezó a mover la parte de abajo sacando el pene y volviéndome a ensartar... y me decía cosas dulces que no acababa de entender, me pasaba la lengua por los labios y las mejillas de la cara y aumentaba despacio el ritmo. Sentía yo unas sensaciones increíbles, me encantaba tener aquella enorme verga dentro de mi vientre, según cómo, cuando apretaba hacia dentro y ensanchaba a la fuerza mi vagina me dolía un poco, pero ese mismo dolor me daba más placer, cada vez que la sacaba y la metía yo creía morir gozando, me apretaba a él, le mordía, lamía, besaba, tocaba…

Me giró, y yo quedé entonces debajo de él. Me agarró con sus fuertes brazos e introdujo su pene en mi vientre aún todo lo más profundamente que pudo. Yo gemía y se me acababa el aire, me costaba respirar…


Ya estaba meneándose a un ritmo fenomenal y la verga se veía algo ensangrentada cuando salía, aumentaba el movimiento al encontrar mi sexo húmedo y suave y yo disfrutaba y gritaba como nunca...

Y yo grité, gemí, grité, supliqué… Oh, no me dejes nunca, sigue, sigue… Y él negro comenzó a moverse aún con más velocidad y fuerza, con una energía que no parecía humana, como una bestia salvaje, rugía de placer como un león anunciando la cópula a toda la selva, y yo fui quedando ahogada, fuera de mí, maltratada por sus bestiales movimientos, enloquecida… Humberto no paraba de follarme, follarme y follarme, y yo, entre jadeos, espasmos de placer y dolor, le decía mientras le besaba, abrazaba, mordía, acariciaba…:

Más, por favor, dame más fuerte –y él lo intentaba al oírme-, más, no pares, no pares, sigue, sigue más, plis…

Pasó mucho tiempo así, yo sentía ahora el dolor del maltrato que sufría mi cuerpo transformado en más excitación mezclada con el inmenso placer que llegaba al máximo cada vez que notaba sus bruscos empujones para adentro con el pene hasta casi reventarme, él se había vuelto ya como loco y había abandonado la suavidad con la que me trataba hasta entonces, su verga estaba enorme y tremendamente dura; pero ya empezaba a ser tolerada por mi vagina sin sentir casi dolor cuando la clavaba hasta el fondo de todo...

Él gemía y gritaba como poseso por mil demonios y no parecía que fuera a acabar, seguía moviéndose a gran ritmo y yo intenté inclinar mis rodillas para arriba hasta apoyar mis pies y abrir más mis de piernas para recibirlo mejor.

Movía mis caderas para abajo en cada irrupción de él... la metía con fuerza y velocidad hasta el fondo y yo lo recibía con mis caderas que iban a su encuentro; ya solo gozaba con esa verga inmensa dentro de mi cuerpo... así estuvimos una eternidad, hasta que de pronto, él se tensó, se puso rígido, tembló y dio un grito horrible que parecía el relinchar de un caballo a la vez que se empezó a derramarse dentro de mí, sus movimientos ahora eran terribles, hacía saltar mi cuerpo con la fuerza de su pene y sus caderas, notaba una fuente de lava caliente que inundaba el interior de mi vientre… hasta que el negro acabó, y entonces yo…. Yo…

Yo también grité y grité al recibir por primera vez el río de su semen caliente en mi interior... y tuve un interminable orgasmo que me hizo perder todo el mundo de vista... Salté, grité, lloré, supliqué, necesitaba respirar, aire, nosé cuanto tiempo estuve así… Él me sonreía mientras me sujetaba y se iba quedando quieto, iba dejando de moverse de aquella manera inhumana… También él intentaba respirar mejor…

Se giró y quedé de nuevo encima de él… Nos inundaban ríos de sudor… Su pene empezó a volver al estado de reposo, todavía dentro de mí… Al ponerse fláccido, dejaba de hacer de tapón de mi sexo, y un mar de semen y otros flujos salió de mi vagina impregnando mis muslos y su vientre…

Y poco a poco fuimos quedando en reposo y recuperando la respiración… El sudor, el semen, la sangre, la saliva, el olor a mar que entraba por el balcón abierto, el cuerpo del negro… todo se mezclaba en una sensación que nunca podré olvidar…

Estuvimos abrazados y muy juntos... me besaba y decía que era suya... solo de él…

Después, cuando pudimos recuperarnos y movernos un poco, nos abrazamos nos quedamos como dormidos un tiempo, hasta que él suavemente me despertó…

Nos pusimos un albornoz de baño, y lentamente fuimos a un baño termal que había cerca de la zona de habitaciones.... fue muy dulce y muy relajante el contacto con el agua calentita... yo le besaba interminablemente y él me sonreía...brindamos nuevamente con champaña bien helado que nos traía un monitor de los baños termales impecablemente profesional y discreto...

Luego nos fuimos de nuevo a la cama, nos quitamos el albornoz... nos miramos, desnudos y libres... yo me sentía ahora si una reina... hace horas había recibido la corona de mejor actriz, ahora era la esclava de mi amo negro…

Tenerlo así, verle acostado de espaldas a la cama es maravilloso... tiene los ojos cerrados, entregado completamente a mi, su piel es fuerte, huele a sudor y a un fuerte perfume y, al tenerlo tan cerca, comienzo a sentir como está empezando a ponerse dura otra vez su verga al contacto de nuestros cuerpos... entonces, deslizo suavemente mi mano hasta apoyarla sobre su instrumento y luego le doy ligeros apretoncitos moviéndola arriba y abajo como masturbándolo. Su verga parecía hierro hirviendo y yo me sabía ya una mujer…

La muchachita inocente había desaparecido, tal vez nunca había existido, y daba paso a una mujer inmensamente ardiente, golosa, deseosa de nuevas experiencias, de conocer nuevas formas de placer, de tener esa verga inmensa nuevamente dentro de mi y poder saborearla intensamente en esta mi noche de iniciación...

Me junte mucho más a él y le di un beso, en los labios, primero despacito y luego busque su lengua y la enredé con la mía, metí lo más que pude y la empecé a mover dentro, le daba suaves mordiscos en los labios y mientras hacía eso seguí con el movimiento de arriba y abajo de la verga... entonces mis labios resbalaron suavemente desde su boca hasta su pene... y cerrando los ojos los acerque y le di unos besitos chiquitos a la cabeza... y luego sacando la lengüita le pase por todo el tronco agarrando su pene con las dos manos ...él me tomó la cabeza y me daba besitos, soltando gemidos cada ves más fuertes... esto a mi me gustaba enormemente, provocaba aún mas excitación y mi vagina chorreaba de la humedad...

Luego me dedique simplemente a chupar esa verga maravillosa, tal como me había explicado Vicky. Poco a poco me la fui metiendo y sacando con cambios en el ritmo que seguramente le estaban provocando infinidad de sensaciones que lo llevarían nuevamente al orgasmo... Yo quería hacerlo, necesitaba introducir su pene en mi boca, como me había explicado Vicky, para hacerle ver que yo ya no me impresionaba por nada…

Acerqué la cabeza a su miembro, abrí los labios, y los cerré en torno de la verga del negro, después de metérmela en la boca todo lo que podía… Humberto exhalaba gemidos de placer y me dejaba hacer, mientras su pene iba creciendo y creciendo, haciéndose enorme de nuevo con las succiones de mi boca… A pesar del baño, su verga tenía un extraño gusto salado y un poco amargo, me pareció sentir un leve rastro de olor a orina… pero no importaba, todo excitaba en aquel momento…

Y, cuando él no dejaba de gemir con más rabia cada vez, casi ya gritando de nuevo, sacó su verga de mi boca, me volteó en la cama y se echó encima de mi con violencia, me agarró de nuevo con fuerza, me colocó encima de sus rodillas e introdujo de nuevo su enorme pene en mi vientre, apretando a fondo, entrando y saliendo a una velocidad tremenda y con una violencia que me sorprendió, hasta que de nuevo pegó un grito inhumano y sentí un nuevo torrente de semen inundar mi sexo…

Y aquello duró casi dos días… No vi a Rosa ni Vicky, habían marchado del balneario. Ni puta falta que hacían, yo sólo necesitaba a Humberto, y él a mi… Me folló mil veces, llegó un momento en el que yo sólo veía un gran pene negro penetrándome una y otra vez… Y ríos de semen, un líquido denso y pringoso, resbalando por mi sexo y mis muslos... O saliendo de mi boca, tenía aquel regusto salado que dije antes...Y mis orgasmos siempre contestaban a los suyos…

Después...



4. Tocata y Fuga

Después de aquel fin de semana Humberto me trataba de forma diferente a antes de desvirgarme... Era como si fuese mi dueño, era yo como una propiedad suya, me ordenaba lo que tenía que hacer, si poder decir yo nada... Era mi amo, ya sé, había cumplido su parte, y yo estaba pagando el precio, que era yo misma, mi cuerpo, y, ahora me daba cuenta, mi alma y mi mente, yo entera era uno más de sus objetos, seguramente el más bello en aquellos días, hasta que encontrase otro mejor...

Fueron unas semanas de mucha pasión. El negro estaba encoñado conmigo, y me follaba cada día, incluso varias veces. Parecía no cansarse de poseer mi cuerpo constantemente, de penetrarme minuto sí y minuto no...

Cuando se cumplió el primer mes desde que me desvirgó, me llevó en avión a un lejano hotel de lujo en el Caribe, al oeste de La Romana, en la Dominicana. Fueron unos días de ensueño, de sol, luna y sexo a todas horas... Adoro aquellas lejanas islas, allí donde el mar es caliente, las bebidas frías y los cuerpos arden... Paseábamos en solitario, desnudos él y yo, por las playas... A veces nos cruzábamos con otras parejas como nosotros... Hombres maduros de diferentes razas y culturas, y muchachas muy jóvenes y guapísimas... Allí, una noche, en la playa, a la luz de la luna, sobre la arena blanca, con palmeras muy cerca y el mar quieto como una piscina, Humberto me desvirgó de nuevo, me hizo conocer el sexo anal por primera vez, me hizo más daño que cuando desvirgó mi vagina, pero terminé aficionándome también a estos juegos...

Estuvimos tres semanas en el Caribe, de la Dominicana pasamos en un pequeño correo a Cuba, por la zona al sur de Guantánamo y Santiago de Cuba, hasta llegar finalmente a La Habana, iniciando el regreso a casa. En Habana nos alojamos en el hotel Cuba Libre, me llevó a conocer el Malecón, y, la última noche, antes de que me follase por última vez en el Caribe, me llevó a cenar al cabaret Tropicana. Nunca olvidaré su maravilloso espectáculo. Era todo como un sueño, como si fuese a despertar en cualquier momento... Pero la verga de Humberto era bien real, aprovechaba cualquier momento, cualquier rincón para follarme una y otra vez de mil y una maneras, algunas que nunca había podido imaginar...

Al regreso a Barcelona, en una conversación en la cama de su apartamento, Humberto me dejó muy clara la situación a partir de aquel momento... Sería su amante, me acostaría con él siempre que quisiera, él me ayudaría económicamente e introduciéndome en las agencias de publicidad y modelos, le buscaría un buen trabajo a mi madre, que cobrase bastante y se cansase poco, y eso sería todo... Ninguna sorpresa, yo no había esperado nada más... Nunca había pasado por mi cabeza otra cosa, él era un hombre casado con hijos, por lo que sabía una de sus hijas era de mi edad...

Yo había aprendido de Rosa y de Vicky a aprovechar las oportunidades, a saber agarrar la suerte en la vida cuando pasa por tu lado... No suele hacerlo dos veces, dice mi mami...

Al cabo de algún tiempo, Humberto –tal vez ya se había cansado de mí, sí, supongo que era eso, supongo que sus ojos ya estaban puestos en otra jovencita- me presentó a Omar Ali, un hombre de mediana edad, árabe de origen saudita, dueño de una empresa de publicidad de Beirut y El Cairo, con una sucursal en Barcelona y otras en París y Nueva York.

Sí, ahora soy la amante de Omar –o su novia, si lo preferís-, tengo todo el trabajo que quiero de modelo en su agencia, hago desfiles, gano castings de anuncios, y mi nombre profesional empieza a ser conocido. Omar me ha propuesto que me vaya a vivir a su actual ciudad, Beirut. Dice que me comprará una casa bonita en las afueras, donde me podrá visitar siempre que quiera, y que no me encontraré extraña, en cierta manera Beirut es una ciudad parecida a Barcelona.

No sé, me da un poco de miedo trasladarme a un país árabe, he oído muchas historias extrañas, pero tal vez lo haga. Creo que Omar está auténticamente enamorado de mí, no se trata sólo de follarme como Humberto.

Ya veremos. De momento he conseguido que Omar haga realidad un extraño y viejo deseo imposible de mi madre. Vamos a ir las dos a visitar un lugar sagrado, el Santuario de los Incas del Machu Pichu, en el Perú. No sé los motivos, pero parece que siempre había sido el sueño nunca realizado de mi madre. Y ha llorado el día que le he enseñado los dos paquetes de viajes y hoteles que me ha comprado Omar para ir a los Andes ahora por las Navidades las dos.

Te quiero, Omar, thanks!

Ariana
Reviews
Your review
Excellent
Good
Regular
Bad
Regrettable
NOTE: In order to add favorites, rate and post reviews you must login or create a new account if you are not registered.
0 published reviews