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El ejecutivo 4
El ejecutivo 4
Crónica del ascenso, triunfo y desaparición de un Ejecutivo.
Unos pasos a mi espalda me hacen girarme. Y tengo que echar mano de toda mi sangre fría para no soltar un taco. La persona que está ante nosotros es Sara, mi Sara, 'Ojos azules', la persona que me estoy follando, la persona de la que estoy enamorado.

" - Encantado" le digo como si no la conociera.

" - Encantado" me dice como si no me conociera.

Y durante las próximas dos horas hago la exposición mas profesional, fría e impersonal de que soy capaz. Explico todos los detalles de la operación, hago hincapié en los pormenores mas interesantes con un resumen final de datos e importes. Después de contestar algunas preguntas queda todo aclarado y Pedro y yo nos despedimos.

Cuando salgo, la mala hostia me sale por las orejas, ¿qué se habrá pensado la niñata de los cojones?. Ahora entiendo aquello de que 'ella' no me lo iba a volver a pedir. ¡No te jodes! Ya tenía a su socio, a Pedro, para cuadrarme y ponerme en mi sitio.

Y, ¿no tenía otra forma de decirme quien era?. De que era la socia de Pedro, De que era mi jefa. ¿Tenia que humillarme de esa forma? Tenía que hacerme sentir la diferencia social y económica que nos separaba.

Mientras iba en el coche con Pedro no dije palabra. Estaba muy cabreado y me daba lo mismo lo que pensara. Al llegar a la oficina me cogí el resto del día libre. Me iba a coger una mierda como un piano. Soy un pupas. Cada vez que me pillo con una tía, acaba engañándome. O me engaña poniéndome los cuernos o me engaña haciéndome sentir como un mierda. Y no sé que me sienta peor.

Si una cosa tengo clara es que todo se ha acabado entre nosotros. Tengo la cabeza en ebullición. Se me cruzan mil ideas. Me ha estado mintiendo durante los meses que llevamos juntos. He estado liado con una compañera de trabajo que ahora resulta ser la copropietaria de la empresa. Y lo jodido es que me he enamorado tontamente de ella. Pero ese es mi problema. Ahora ¿a ver como me lo comía?.

De momento el problema me lo estaba bebiendo. Los mejores 'pedos' son los de whisky, son los que menos resaca te dejan al día siguiente. Y en eso estaba. Cada lingotazo que me pegaba me cambiaba el chip, tan pronto estaba eufórico, agresivo y rabioso como deprimido acusando el engaño y sin saber por donde tirar.

Pero cuanto mas bebía, mas bajón me daba, mas la echaba de menos y mas enamorado me sentía.

A las tantas de la madrugada y casi a gatas llegué a mi apartamento. Solo quería dormir la mona. Mañana será otro día. Cuando salí del ascensor me lleve un susto de muerte, Sara estaba sentada en el rellano durmiendo.

Estaba tan cabreado con ella que mi primera intención fue entrar en el piso sin hacer ruido, no despertarla y pasar de ella. ¡Que se jodiera!.

Pero cuando uno va tan 'perjudicado' como yo iba, se puede ser de todo menos sigiloso: tropecé, se me cayeron las llaves, no acertaba con la cerradura, etc. Cuando logré entrar en el piso, ella entraba detrás mío.

" - ¿Se puede saber que cojones haces aquí? " . Yo muy chulito, intentando mantener el tipo.



" - Esperarte para dormir, porque en el estado que vienes, hablar va a ser difícil y ya no digamos follar".

" Pero, ¿Como puedes tener tanta cara? , ¿Como puedes actuar como si nada hubiera pasado?, ¿Que te hace pensar que después de que me hayas engañado todo va a seguir como si nada?".

" - ¿Y que querías que hiciera?. Inicialmente no se lo podía contar a nadie, y ese nadie también te incluía a ti. Y cuando nuestra relación comenzó a crecer, a hacerse mas intensa, mas personal, cuando comenzó a ser algo muy importante, no veía la forma de contártelo sin cagarla. Cada día que pasaba me agobiaba más y más. A ver como te lo explicaba sin que te enfadaras, sin que te sintieras engañado. Entonces pensé que lo mejor era hacerlo en terreno neutral y con testigos. Cuando Pedro me ofreció la reunión para informarme del plan de evasión de capital me pareció una ocasión ideal. Tendrías que aguantarte la explosión inicial y luego ya tendrías tiempo para reflexionar."

Entre las nubes de mi consciencia y aunque no estaba yo para muchas elucubraciones mentales llegue a reconocer que tenia razón. Pero además yo no estaba para discusiones teológicas en aquellos momentos, así que sin decir ni pío me fui hacia la cama desnudándome por el camino y tirando la ropa donde iba cayendo. Cuando llegue a la cama me tire sobre ella y me quedé dormido en el siguiente minuto. Me importaba muy poco lo que ella hiciera.

Cuando me desperté ella estaba en la cama a mi lado, apoyada sobre el codo me miraba a dos palmos de distancia. Sus grandes ojos azules estaban fijos en mi. Esos grandes ojos azules que me tenían loco. Esos grandes ojos azules que cuando me miraban me descolocaban, anulando mi voluntad.

De momento no sabía ni quien era yo ni quien era ella. Poco a poco fui volviendo a la realidad y según me despertaba fui entrando en situación. ¡Coño, cada vez aguanto peor el alcohol!.

No sabía que hacer, ni que decir, ni que postura tomar, así que escapé, me fui directo a la ducha a ver si me despejaba un poco y aclaraba mis ideas.

Cuando salí, envuelto en mi albornoz, no tenía nada claro, pero la rabia inicial había desaparecido. Sus explicaciones, a pesar de mi borrachera, habían hecho mella en mí. Tenia muchas preguntas y quedaban muchas cosas por aclarar. Pero los problemas, de uno en uno. Ella seguía en la cama. Me miraba sin decir nada. Esperaba mi reacción. Pero ella ya notaba que yo ya estaba mucho más calmado.

" - Bueno, ¿Y ahora que?". Le pregunte mirándola fijamente.

" - Que te vas a quitar el albornoz, te vas a venir a la cama conmigo y te voy a sacar toda esa mala leche. Y la buena también. Después hablaremos, lo aclararemos todo y tendremos tiempo de hacer planes, planes juntos". Y todo eso lo dijo mirándome con esos ojos a los que no podía, ni quería negar nada.

Me acerqué a ella quitándome el albornoz, se sentó al borde de la cama, cogió mi pene, flácido como estaba y se lo metió en la boca, estaba sumisa, tenía ganas de agradarme, de satisfacerme y yo necesitaba sentirme dominador, tenía que sacarme de alguna forma la frustración y la humillación que había sentido el día anterior.

Y una buena forma era follarle la boca. Mi polla enseguida tomo el tamaño reglamentario. No es que la tenga tan espectacular como para rodar películas porno, pero me hace buen servicio. Y Sara con las dos manos y la boca llena de polla se iba esmerando para hacerme disfrutar. Y lo iba consiguiendo. Ponía voluntad, pero yo no quería correrme en su boca.

Cuando ya me tiene a punto de caramelo, me salgo de su boca, le doy media vuelta y la dejo de rodillas al borde de la cama. Apoya su cabeza sobre la cama y me deja su coño en posición a la altura de mi polla. Esta chica es genial, me lee el pensamiento.

Con lo mojada que la llevo y la lubricación de su vagina, se la meto sin ninguna dificultad. Unas cuantas embestidas que a Sara le empiezan a hacer efecto, noto como va entrando en situación, pero esta vez va a ser distinto. Quiero joderla pero en otro sentido.

Cuando mas animada está, saco la polla y la sitúo a la entrada de su culo. Nunca se la he metido por el culo, hemos sido muy clásicos hasta ahora. Ademas no la he preparado, tendría que haberla dilatado un poco, pero quiero castigarla, no quiero hacerle daño, pero necesito usarla, follarla, joderla. Es mi venganza. Cuando se da cuenta de mi intención intenta evitarlo pero mis manos sujetando sus caderas no le dan muchas opciones.

Lo entiende, se relaja y colabora. Esta tía vale un imperio. Y entra. Primero el glande, que ya no dejo que salga. Luego con cuatro empujones se la cuelo hasta el fondo. Y que agustito me siento teniéndola ensartada. Empiezo a follarle el culo. Con ganas. Y otra vez ella empieza a gemir. Y yo con ella. Estoy en la gloria, me gustaría que el momento no acabara nunca y lo hago durar todo lo que puedo, que ya no es mucho y me corro dentro de su culo.

Como ella no ha llegado pero no le falta mucho, usando dos dedos, comienzo a jugar con su clítoris y su vagina y en unos instantes le hago correrse. Hemos acabado los dos sudando y agotados, yo ademas estoy sudando todo el whisky que me mame anoche. Y los dos vamos derechos para la ducha.

Y aunque no me considero muy experto tengo la impresión de que a mi Sara, a mi 'Ojos Azules', no es la primera vez que le taladran el culo. Está claro que viene aprendida, pero esa es una de las cosas que me gustan de ella: su pasión, su entrega y su sexualidad.

Y la vida siguió su curso. Estábamos bien juntos y los próximos tres o cuatro meses fueron afianzando nuestra relación. Una relación que ya era del dominio público en la empresa. En ese periodo Sara se hizo cargo del Departamento de Marketing y dejo de ser un secreto que era la hija del anterior socio de Pedro y por lo tanto uno de los propietarios de la empresa.

Su fulminante ascenso generó algo de mosqueo, alguien se sintió desplazado y se comentó que no estaba cualificada. Pero eran rumores malintencionados. Sara era muy eficiente en su trabajo. Ser quien era le había allanado el camino pero su puesto lo cubría con dignidad.

Siguieron las fiestas, pero yo estaba pillado y para mi se convirtieron en un mecanismo para conocer y relacionarme con mis compañeros de trabajo. Ni me planteé nuevos contactos con Raúl y Sonia. También puse toda la distancia que pude con Pedro en lo referente a " sus aficiones", no me hubiera sentido cómodo participando. Pero vi, o me pareció ver, que seguía en su objetivo de acosar a parejas jóvenes para hacerles participes de sus juegos de dominio y posesión.

Con quien si fui estrechando el contacto fue con su mujer Adela, nos acabamos haciendo amigos, muy amigos, en el mejor sentido de la palabra. Su vida se limitaba a su matrimonio y sus hijos y no tenía mucha gente con quien hablar por lo que terminé convirtiéndome en su confidente en su paño de lágrimas, en la única persona con quien podía desahogarse del puteo a que la sometía su marido. Nada sexual, yo era su amigo, para ella era un poco como el hermano pequeño que no había tenido.

Yo tenía una conversación pendiente con Antonio el Jefe de Contabilidad. Me había insinuado algo sobre las aficiones de Pedro y ahora que yo ya sabía de lo que iba, quería saber cual era su opinión porque sospechaba que él debía tener mucha mas información que yo.

Y esa conversación la tuvimos. Me contó que Pedro practicaba esos juegos desde hacia unos diez años, prácticamente cuando comenzaron las fiestas. Que Pedro se pasaba mucho y que usaba toda una estrategia de malas artes que incluían desde el abuso de poder hasta el chantaje usando la debilidad de la gente en su propio provecho.

No conocía todos los detalles ni a todas las parejas que habían participado, y le constaba que algunas habían participado por voluntad propia, lo que le parecía muy bien. Pero le tenían muy cabreado algunos casos que habían generado muchos problemas y mucho dolor entre la pareja de participantes, solo para que Pedro pudiera disfrutar de su sexualidad y de su afán de dominación.

Y sobre todo había un caso que le había afectado bastante directamente. Antonio tenía un amigo, un buen amigo, un tío bastante legal y Pedro había conquistado y seducido a su mujer, probablemente sin usar malas artes. Durante un tiempo se la fue follando pero Pedro no tenía bastante, necesitaba incluirlo a él y cuando su amigo se enteró de la infidelidad de su mujer se lo tomó muy mal. Lo primero que hizo fue divorciarse de ella y luego se metió en el Comité de Empresa, no solo para blindar su puesto de trabajo sino para poder enfrentarse a Pedro desde el sitio donde podría hacerle mas daño.

Antonio conocía lo mal que su amigo lo había pasado. Y había vivido su evolución hasta convertirse en una mosca cojonera para la empresa, pero con la suficiente ética para anteponer el bien de sus compañeros a su propia venganza personal.

A esas alturas Sara y yo ya vivíamos más en su casa que en la mía. Yo mantenía mi apartamento por mantener una cierta independencia y para no precipitarme. Nuestra relación iba viento en popa, pero era mejor ir despacio. Teníamos muchas cosas en común y una de las más importantes era el sexo, pero en contra de nuestra relación estaba la diferencia económica y el hecho de que trabajábamos juntos. Los dos estábamos luchando y apostando por nuestra futuro.

Disfrutábamos de todo lo que nos apetecía, buenos restaurantes, encantadores fines de semana viajando mas o menos lejos, vida social con amigos comunes que ya íbamos teniendo. En resumen una muy buena vida.

Como Sara había estado viviendo en el extranjero no tenía muchos amigos. Yo, en cambio, tenía toda una serie de colegas, de compañeros de estudios y de trabajos, con distintas profesiones y de distintos ambientes que arrastraba desde mi juventud y que últimamente tenía bastante abandonados, principalmente porque ya vivían en pareja. Los fui recuperando y presentando a Sara que se fue encontrando entre todos ellos tan cómoda como yo.

Sara tenía una amiga de la infancia con la que nunca había perdido el contacto, que llevaba unos cuatro años casada, y tanto ella como el marido le caían muy bien. Quería presentármelos y ese sábado había organizado una cena en su casa para los cuatro.

Por la tarde, unas horas antes de la cena, Sara se creyó en la obligación de advertirme. " - Mi amiga y su marido son una pareja muy liberal, no se cortan nada a la hora de hacer tríos o intercambios de pareja, si le gustas a ella no te extrañe que te tire los tejos"

" - 'Si le gusto a ella' , ¿ que pasa si eres tú la que le gustas a él?."

" - A él, yo ya se que le gusto, mas de una vez me ha dicho, delante de mi amiga, 'lo que le encantaría tenerme desnuda debajo de él."

" ¡Mira que bien! , Puede ser una cena muy interesante: yo comiéndome la cena mientras un tío te esta intentando comer a ti."

" - No seas bobo. Y el morbo que vamos a tener. Imagínate: los cuatro cenando, sin prisas, con toda la noche por delante, sin saber ¿quien va a dar el primer paso?, ni ¿como se nos van a insinuar?, ni ¿como vamos a responder?, ni ¿si va a pasar algo? o ¿si no va a pasar nada?, ni ¿como va a acabar la noche? . ¡ Bufff!, Solo de pensarlo ya me estoy poniendo caliente, un poco mas y tendré que cambiarme la ropa interior antes de la cena."

" - Pues si estas así ya solo de imaginártelo, no quiero ni pensar como vas a estar, si el se te acerca al oído a decirte eso de 'que te quiere desnuda debajo de él'. "

". Y ahora, en serio, - le pregunto - ¿que va a pasar?. Y lo que mas me preocupa ¿ que quieres que pase?."

" ¡¡¡ Joder Miguel !!!, no seas así, no seas muermo, no adelantes acontecimientos, no quieras tener todo controlado, da tiempo al tiempo."

En resumen que yo llego a la cena con la mosca detrás de la oreja pero dispuesto a disimular y a convertirme en una persona encantadora.

Llegan Luis y Nuria, primero las presentaciones y luego la típica charla informal llena de vaciedades y de lugares comunes para hacer tiempo hasta la cena. Es verano y todos estamos vestidos de forma muy informal: pantalones cortos y polo o camisas de manga corta.

Nuria es pelirroja, alta guapa, buen tipo, buen culo, buenas piernas, delgada de pechos, se la ve inteligente, elegante y con mucha clase. No es mi tipo de mujer, pero reconozco que es muy interesante.

Luis no desmerece como pareja, es alto, delgado, guapo de cara, interesante, muy simpático y dicharachero, pero ya de entrada no me cae bien. No se que es, pero hay algo en él que no me gusta. Enseguida detecto que es lo que tiene que me molesta. Va de sobrado, como dominando la situación, parece que el anfitrión de la cena fuera él y no yo, y tanto las personas como los animales tenemos muy desarrollado el instinto territorial. No llevamos bien eso de que venga otro macho a nuestro territorio y quiera ocupar nuestro sitio.

Le justifico pensando que ha venido por aquí mas veces, pero me molesta que actúe como si se moviera por territorio conquistado. Y no se me olvida la jodida frase dirigida a Sara 'desnuda y debajo de mí'.

Cenamos, yo estoy simpático, tampoco tengo que hacer mucho esfuerzo, hay buen rollo y acabo pensando que soy yo quien, por lo hablado con Sara, me he puesto en guardia ya antes de conocerlos.

Durante la cena caen varias botellas de vino. Las copas se llenan y duran poco llenas. Y me parece detectar que entre todos procuran que mi copa no esté nunca vacía. Si lo hacen para animarme no me preocupa, de siempre he tenido mucho aguante ante el alcohol, siempre era yo el que acababa acostando a todos los amigos después de alguna noche de juerga. En cambio no se produce ningún comentario ni ninguna insinuación de tipo sexual, eso hace que me relaje y acabe bajando la guardia.

Desde el salón-comedor lo que vemos fuera es la piscina rodeada de césped con sus tumbonas y sus mesitas y todo con una suave iluminación. Un paisaje idílico máxime en una preciosa noche de verano.

Después de la cena y los cafés decidimos que es el sitio idóneo para tomar unas copas.

" - Miguel, amor, ¿Preparas una bandeja con vasos, la cubitera con hielo y algunas botellas?. Nosotros vamos saliendo y poniéndonos en situación."

Lo preparo todo en tres o cuatro minutos y ya oigo algún chapoteo en la piscina. Recuerdo que pensé ¡tampoco hace tanto calor!.

Cuando salgo cargado con la bandeja casi se me cae de la impresión. Nuria, totalmente desnuda, se acerca hacia mi, mientras dos figuras juegan a salpicarse agua dentro de la piscina.

" - ¡Déjame que te ayude que vas con retraso, así ya te puedes desnudar e incorporarte con Luis y Sara que ya están haciendo el tonto en la piscina mientras yo preparo las bebidas".

Ante un cambio de escenario tan brutal, pensé ¿Donde han estado las insinuaciones?, ¿No nos tenían que tirar los tejos para ver como respondíamos?. No teníamos que poder reconducir la situación a nuestro gusto. Nadie me ha pedido opinión y ahora ya me encuentro ante los hechos consumados.

Decido dejarme llevar, necesito por el futuro de mi relación con Sara saber hasta donde quiere ella llegar. Si estas situaciones forman parte de su vida, si este morbo es lo que le apetece, si esto es lo que necesita, yo tengo que saberlo para adaptarme, o no adaptarme, a la situación. Porque lo va a hacer conmigo o sin mí.

Tengo que llegar hasta el final y ver lo que la noche y las circunstancias dan de sí. Pongo mi mejor sonrisa y me desnudo. Entro en el juego. Voy a hacer un esfuerzo por entrar en la situación y disfrutarla. Pero no dejo de pensar que este cambio de escenario tan drástico en solo tres o cuatro minutos no es natural, no es improvisación, esto ya ha pasado antes. No es la primera vez que estos tres acaban jugando desnudos en la piscina. La única novedad es mi presencia. Y ahora ya entiendo mejor la actitud, que tanto me ha molestado de Luis, la de moverse por territorio conquistado.

Cuando me dirijo a la piscina, con cara de simpático, mi último pensamiento fue ¡ El capullo este, ya tiene a Sara desnuda, ya solo le falta tenerla debajo de él!.

Ya en la piscina, Sara se dirige hacia mí, me enjareta un impresionante beso de tornillo mientras por debajo del agua su mano agarra mi pene. Todos estos juegos ya la tienen cachonda.

Y el calamandurrio de Luis " - Tranquilos vosotros dos, que uno no es de piedra, esperar al menos a que se incorpore Nuria".

Pero cuando se incorpora Nuria a la piscina, él no le hace ni caso, prefiere tontear y jugar con Sara mientras Nuria se dirige hacia mí. Parece que los papeles ya estuvieran adjudicados. Y todos comenzamos a jugar como niños, riéndonos como niños, alborotando como niños, como si lo que hacemos fuera tan gracioso. Unos juegos que consisten en echarse agua, en darse aguadillas, en empujar al otro, toda una excusa para tocarse, rozarse y aceptar que el otro se frote contra ti y que de vez en cuando y como por accidente una mano toque alguna zona prohibida.

Yo voy muy cauto, pero Nuria no me deja parar, no me da respiro, me va acorralando y en cada embate avanza un paso mas frotándose contra mí, rozándome con sus tetas y en un par de ocasiones y muy de pasada su mano ya ha tomado contacto con mi polla, que sin estar en completa erección ya hace un tiempo que ha dejado de estar en reposo.

Y yo, también de pasada, ya he tocado teta, culo y coño. Y eso que yo voy cauto. Luis y Sara, cautela poca, los dos atacan, ninguno pone freno, los dos se rozan, y a Sara ya le están dando un sobo total que ella disfruta agradecida.

Entonces Nuria propone un juego: ella se pondrá sobre mis hombros y Sara sobre los de Luis y como en un combate medieval, ellas haciendo de jinetes y nosotros de cabalgadura, nos embestiremos hasta que una de las parejas pierda cayendo al agua, entonces aceptarán el castigo que les impongan los vencedores.

Y comenzamos. Sentir el sexo desnudo y abierto de Nuria apoyado sobre la parte de atrás de mi cuello y mi nuca mientras sus dos piernas abiertas caen sobre mis hombros y sus tetas de vez en cuando golpeando sobre mi cabeza, me ha provocado una erección total. Veo que Luis debe estar como yo o peor.

Como no se en que pueden consistir los castigos y no tengo nada claro, pongo todo mi interés en derribar a Luis y Sara que no tardan en caer al agua.

Nuria decide: Luis tendrá que hacer de caballo de verdad, tendrá que dar una vuelta completa a la piscina, por el césped, a cuatro patas, pero llevando a Sara cabalgando sobre su espalda.

Entre risas y quejas por el castigo salen de la piscina, se puede preciar la notable erección de Luis fruto de los juegos preliminares. Luis se pone a cuatro patas y Sara se monta sobre él abriendo las piernas y sentándose sobre sus riñones. El sexo de Sara se apoya directamente sobre la pie de Luis que debe estar notándolo y sintiéndolo.

Luis comienza a moverse y Sara se adapta a sus movimientos para no caerse. No es fácil pero lo van logrando, van acoplándose y cuando ya falta poco para terminar la vuelta entera, Luis acelera el ritmo logrando que ella se caiga, Sara queda sobre el césped, boca arriba y con las piernas abiertas, el se cae, o se deja caer, con la cabeza entre las piernas de ella, su boca a mitad de camino entre el ombligo y el sexo de Sara.

Esta situación parece divertir mucho a todo el mundo. Luis se recrea en el momento, sin ninguna prisa por cambiar de postura. Yo no se como tomármelo. No se si tomármelo de cachondeo o cabrearme. Todo puede ser un juego, un juego erótico, un juego entre personas mayores que se divierten introduciendo un poco de morbo en sus juegos pero sin ninguna segunda intención.

Es Sara la que deshace el momento entre risas: " - ¡ Alto ahí Luis! Estas invadiendo terreno prohibido, ese terreno ya tiene dueño, para poder acercarte a ese terreno, a comer o a cualquier otra cosa, necesitarás el permiso de Miguel. Solamente con su permiso podrás invadirlo."

Sus palabras me encantan, por primera vez en toda la noche siento que pinto algo, parece que tengo la opción de decidir sobre algo y que tengo poder para reconducir de alguna forma la situación.

" - No ha sido culpa mía, ha sido un accidente, no ha sido intencionado, esta prueba era más difícil de lo que parecía". Contesta Luis entre las risas de todos.

Nuria desde la piscina al lado mío le contesta: " - No disimules, que estabas loco por darle un par de lengüetazos a Sara en el coño".

" - Eso también, no pienso negarlo, comerse el coño de Sara debe ser un placer de dioses. Pero, insisto, ha sido un accidente. Y si no os lo creéis probar vosotros. Mirar, os propongo una carrera, Miguel y Nuria contra Sara y yo. A ver quien llega primero a aquella tumbona." Nos propone Luis y la propuesta es aceptada por todos con gran alborozo.

Nos ponemos en posición. Luis y yo a cuatro patas. Él con Sara encima y yo con Nuria. Empieza la carrera y nos movemos cada uno lo mejor que podemos. Sentir a Nuria frotándome su sexo sobre toda mi cintura y con las tetas apoyadas en mi espalda no me ayuda nada a conseguir la concentración que necesito, pero le pongo ganas y voluntad y sigo avanzando.

Luis, que debe estar 'sufriendo' las mismas sensaciones que yo, no tiene ningún interés en ganar la carrera y Sara a horcajadas sobre él, lleva la misma marcha, le va dando azotes sobre el culo sin dejar de animarlo para que avanzara. Están de cachondeo entre grandes carcajadas. No pueden, ni quieren, disimular lo que se están divirtiendo y disfrutando.

Yo no sé que hacer ni que postura tomar. Estoy cachondo, el morbo me anima a seguir, a aprovecharme y vivir las circunstancias, a disfrutar a tope, a disfrutar de Nuria y a disfrutar de la situación. Pero por otro lado estoy celoso, me jode muchísimo que este tuercebotas de Luis, con lo mal que me cae el tío, se este divirtiendo usando a mi novia y me jode más que ella lo apruebe y se divierta tanto como él. Y me jode no saber como va a acabar esto, porque ya tengo claro que esto no está acabando, esta empezando.

Luis y Sara que van un metro detrás nuestro, vuelven a tener otro 'accidente' y descabalgan mientras se ríen sin parar, esta vez el accidente es mas provocado que el anterior. Él queda tumbado en la yerba mirando hacia arriba, y ella queda abierta de piernas sobre su pecho, su sexo totalmente abierto queda a un palmo de la boca de Luis que haciendo bromas no deja de sacar la lengua como intentando alcanzar la vagina de ella.

Nuria y yo nos hemos parado, ella me ha descabalgado quedando sentada en el césped y ambos observamos a ver que hacen los otros dos y en que acaba aquello.

Es Sara quien sin dejar de reírse toma la palabra " - Quieto, 'parao' chiquillo. No te lances. No te aceleres que para comerte esto necesitas el permiso de Luis, tendrás que hablarlo con él, tendrás que pactar con el a ver si lo convences y te da permiso". Mientras se ha ido arrastrando por encima de Luis acercándose a mi, tumbándose a mi lado y comiéndome la boca.

Tengo a Nuria sentada a mi otro lado mientras Luis ha quedado tumbado boca abajo donde estaba, tiene los brazos extendidos y con las manos toca los pies de Sara.

Todo es broma, todo es cachondeo, todo es morbo, todos estamos acelerados, cuando Luis dirigiéndose a mí me dice " - Por favor, Miguel, se bueno, solo necesito un minuto. ¿Me das permiso?, solo un minutito, y a cambio Nuria durante ese minutito tendrá tu pene dentro de su boca. ¿Vale el trato? Anda, por favor, lo necesito".

Yo estoy sin saber ni que decir ni que cara poner cuando a mi derecha Nuria me dice " - Estoy loca por comerte la polla" y un segundo después a mi izquierda Sara " - Pobrecito, no te da pena, anda déjale, solo será un minutito mientras tu y yo nos besamos".

Y, no se como, pero por no ser un aguafiestas, me oigo decir " - Bueno, vale, pero solo un minuto".

En el siguiente segundo todo se mueve menos yo. Nuria se agacha sobre mi pene y se lo mete en la boca. Sara me empieza a besar con intensidad mientras abre las piernas para permitir el acceso a Luis. Y Luis se ha arrastrado hasta Sara y ya ha enterrado su cara entre los muslos de ella.

Un minuto muy intenso, intenso y largo. Ninguno tiene prisa por que se acabe. Nuria parece disfrutar con la mamada que me está haciendo. Yo estoy lleno de las sensaciones que me llegan por parte de las dos. Sara se calienta y comienza a gemir, mas por el tratamiento que le está dando Luis en su coño que por mis besos. Y Luis ha conseguido comerse el coño de Sara que es lo que quería.

Y el minuto ya no es largo, es eterno, no sé acaba nunca. Hasta que Sara dice " - Este minuto ha sido estupendo, pero se me ha hecho corto, creo que todos necesitamos otro minutito más. ¿Que os parece? , ¿De acuerdo todos? ".

Nadie contesta pero todo avanza otro paso de rosca. Sara ha dejado de besarme, porque ahora ha girado su cara y está besando a Luis que ha avanzado sobre ella y ya está subido encima. Y puedo apreciar como maniobra para metérsela, para comenzar a follársela mientras ella se mueve para ayudarle a acoplarse sobre ella. Ahora ya sí, ahora ya tiene a Sara desnuda y debajo.

Nuria se ha subido sobre mi pene, se la ha metido de golpe y está sobre mí, besándome, ocupando mi boca que acaba de dejar libre Sara.

Y yo ya no se ni donde estoy ni que es lo que hago. No veo nada claro. Me siento manipulado. Me siento arrastrado a una situación que no he buscado. ¿Pero que voy a hacer?. ¿Voy a ser un metepatas?. ¿Voy a joder el ambiente por mis manías?. ¿Seré capaz de deshacer esta situación?, ¿de quedar ante mi novia como un niñato?, ¿Quedar como un retrogrado estrecho y antiguo?. O ¿será mejor dejarse llevar, no hacer dramas, disfrutar del momento y seguir con nuestra vida?.

Y pasa otro minuto, todos están disfrutando, cada vez mas, pero yo no, yo no disfruto ni me encuentro cómodo, tengo la cabeza a punto de estallar. Las ideas se agolpan en mi mente en uno y otro sentido. Pero al final se impone una: " Estoy cambiando oro por nada". Nuria esta muy bien, pero no es mi tipo, no me pone, no significa nada para mí, si me corro con ella va a ser por educación, solo sexo. Y estoy permitiendo que este 'soplapoyas' se esté follando a la mujer de mi vida, a la mujer que es todo para mí, a mi 'Ojos Azules'. ¿Que estoy haciendo cambiando todo por nada?. Y me pega el bajón. Me derrumbo física y síquicamente.

La primera que lo nota es Nuria porque mi erección ha desaparecido. Me salgo de ella y la aparto de mí mientras le digo " - Lo siento Nuria, no es por ti, no es por culpa tuya, pero no me encuentro bien, algo me ha sentado mal".

Me acerco hasta donde hemos dejado la ropa y mientras me visto no puedo dejar de mirar a Sara que debajo de Luis aguanta y secunda sus embestidas mientras se besan apasionadamente. Ambos están muy cerca de correrse, sus gemidos de placer no dejan lugar a dudas. La imagen me hace daño, no puedo seguir mirando. Me giro y en dos zancada dejo el jardín. Lo último que oigo es a Nuria diciendo:

" - ¡ Eh, vosotros, que Miguel se va!".

Y la respuesta de Luis " - ¡Mejor, a mas tocaremos!".

Cruzo la casa casi corriendo y en el siguiente segundo estoy sobre mi coche alejándome a toda la velocidad que puedo.

Me siento ridículo por la espantada que acabo de dar. Es mas propia de un niño. No he sabido reaccionar. No he estado a la altura de las circunstancia. Pero la situación me ha desbordado. Ver a mi Sara follando con otro me ha superado.

No han pasado ni cinco minutos cuando suena mi movil, es Sara, no estoy preparado para hablar con ella. Es que no sabría ni que decirle. Me siento celoso y engañado pero también me siento estúpido por mi huida y no me siento orgulloso de lo que he hecho. No ha sido una cosa meditada, han sido mis nervios. Y ahora necesito pensar, necesito aclarar mis ideas.

Un segundo después me entra un mensaje de texto. Lo leo "Lo siento. Siento no haberte tenido en cuenta. Me he equivocado. Lo había orquestado todo sin hacerte participe. Ha sido un error. Luis y Nuria ya no están aquí. Por favor, perdóname. Vuelve y lo hablamos".

No me veo con fuerzas para hablar con ella, pero le contesto al mensaje. " Yo también siento haberte estropeado la noche. Pero no he podido soportar verte en brazos de otro. Ha sido superior a mí. Ahora necesito pensar. Tengo que aclarar mis ideas". Después desconecto el teléfono, porque si no lo apago, sé que acabará convenciéndome. Y yo necesito una cierta calma y distancia para analizar mis sentimientos.

No voy a mi apartamento porque es el primer sitio donde me buscará y necesito estar solo. Ya mas calmado,voy conduciendo lentamente hacia ninguna parte. Conducir me relaja, es noche cerrada, no veo el paisaje, solamente la carretera que avanza hacia mí, una carretera comarcal sin transito. Solo la carretera que avanza hacia mí de forma hipnótica. Pero yo no pienso ni siento, estoy en blanco. Solo la carretera y yo.

No se ni el tiempo que ha pasado, ya casi está amaneciendo, compruebo donde estoy y recuerdo que a pocos kilometros hay un precioso pueblo de montaña con un pequeño lago. Es ideal para mi estado de animo y me dirijo hacia allí.

Los primeros rayos del sol del domingo me sorprenden dando un paseo alrededor del lago. No tengo sueño, no tengo hambre. Mi cuerpo no reclama nada, es mi cabeza la que absorbe toda mi energía, mis pensamientos van y vienen, dándole vueltas a una idea y diez minutos después a la contraria.

Me va a costar un tiempo aclararme y saber lo que quiero. Voy a darme tiempo. Al final la solución llegara sola. Ya ha pasado el mediodía cuando el estómago reclama mi atención. Entro en el pueblo y escojo un hostal con buena pinta para comer. Nada mas terminar de comer es agotamiento lo que siento. Se me apodera un sopor inaguantable. Necesito descansar, que mi cuerpo y sobre todo que mi mente se relajen. Cojo una habitación y me acuesto a dormir. Estoy rendido.

Me despierto a las dos de la mañana totalmente despejado, ya no voy a poder dormir más. Recuerdo que el martes tengo previsto un viaje de varios días. Como necesito mas tiempo para ordenar mi vida antes de ver a Sara, decido adelantarlo y salir hoy mismo.

Me pongo en marcha, paso por mi apartamento, me ducho, me cambio y preparo la maleta. Necesito el maletín de la empresa con unos documentos y paso por mi despacho cuando aun falta un rato para que comience la actividad. Luego llamaré a Pedro informándole del adelanto del viaje con cualquier excusa.

Los siguientes cuatro días los paso viajando y trabajando, es una buena terapia durante el día, pero al llegar la noche, al encontrarme solo en el hotel, me vuelven todos los pensamientos, todo el agobio, todas las decisiones por tomar..... Alguna noche he salido a pasear, solo para hacer tiempo hasta que me venciera el sueño. Durante todo este tiempo he ignorado las múltiples llamadas de Sara y sus innumerables mensajes.

El viernes a primera hora me incorporo en mi trabajo. No he tomado ninguna decisión. Estoy enamorado de Sara y estoy convencido de que es la mujer de mi vida. Y uno de los aspectos que me ha gustado de ella ha sido su 'marcha', su predisposición sexual. Y por lo que he podido apreciar, ella ya venía muy enseñada y con mucha experiencia sexual a sus espaldas. Pero todo eso ha sido antes de conocernos y no me importa.

Pero yo, que me he considerado siempre muy liberal y muy abierto a experiencias de todo tipo, no soporto verla en los brazos de otro. Esa es la única conclusión a que he llegado. Es lo único que tengo claro. Si mi relación futura con ella ha de ir por ese camino, prefiero cortar ahora, que continuar una relación en la que no voy a ser feliz.

No han pasado ni cinco minutos cuando Sara entra en mi despacho y se encara conmigo. El momento que llevo varios días evitando, ha llegado.

" - No me gustan las encerronas. Ya deberías saberlo. Si he de tomar parte en algo, quiero ser yo quien lo decida." - Mi todo era frío y distante, aparentando una seguridad que no sentía.

" - Lo sé, lo sé y lo siento. Fue un error. Un inmenso error del que te pido disculpas. Pensé que te dejarías llevar por las circunstancias y que disfrutarías. Pero conociéndote como ya te conozco tendría que haber sabido cual iba a ser tu reacción".

" - ¿Mi reacción?, ni yo mismo sabía cual iba a ser mi reacción. Siempre me he considerado muy abierto de mente, pero verte en brazos de aquel mequetrefe me sacó de mis casillas".

" - O sea, que según tus palabras, si no hubiera sido un mequetrefe y hubiera sido alguien de tu gusto lo hubieras encajado mejor". Intenta esbozar una sonrisa.

" - Mira Sara, le contesto secamente, estos días han sido muy malos para mi, cada uno se duele de lo suyo, y todo esto me afecta demasiado como para tomármelo a broma. Me afecta en lo mas profundo de mi ser. Y no pienso volver a pasar por esto otra vez. Eres la mujer que mas me ha importado en mi vida, por eso mis reacciones son tan extremas. Si esto ha de repetirse de una u otra manera, cortamos nuestra relación ahora mismo. No pienso volver a sentirme como me he sentido, ni volver a a pasar por lo que he pasado".

Me contesta muy seria y mirándome fijamente a los ojos " - Estos han sido los peores días de mi vida. Sin que me contestaras, sin saber lo que pensabas, sin saber lo que ibas a hacer. Sabiendo como habías reaccionado pero sin saber cual iba a ser tu próxima reacción. Pero poniéndome en lo peor. La primera noche me la pasé llorando. Entendí todo lo que me había pasado contigo. Me puse en tu piel y sentí lo mal que lo tenias que haber pasado viendome jugar y disfrutar con Luis. No me lo tomo a broma, tu posible respuesta me tiene aterrada y solo pretendo llegar hasta ti, que me escuches y poder explicarte todo. Mira para mí solo ha sido sexo. El amor solo lo hago contigo, lo otro ha sido un juego erótico, un juego sexual sin mayores consecuencias. Y, desde este mismo momento, tienes mi promesa, tienes mi palabra de que no volverá a ocurrir. No mas juegos que tu no aceptes. Tu también eres el hombre de mi vida y no quiero volver a pasar por algo parecido".

Cuatro meses después nos estábamos casando.
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