X
This website uses its own and third-party cookies to provide our services and display advertising related to your preferences. If you close this window by pressing the 'X' button, we consider that you do not want to see this message again
Password
Username
De matrimonio roto a matrimonio sumiso y feliz ii
Author: 
Dominación
01-Oct-2019
112
De matrimonio roto a matrimonio sumiso y feliz ii
Mientras íbamos camino a mi casa y como teníamos poco tiempo por ser el día que era, les dije que esta noche cada uno me tenia que enviar un correo, con sus conclusiones, sus deseos, que habían sentido, y sobre todo si querían continuar, que esto solo era el principio y no había sido nada pues si deseaban continuar iban a ser usados y humillados por mi y por quien yo decidiera, Cristina iba hablar, pero yo sabiendo lo que iba a decir, le dije que se esperara, y que prefería su contestación...
Mientras íbamos camino a mi casa y como teníamos poco tiempo por ser el día que era, les dije que esta noche cada uno me tenia que enviar un correo, con sus conclusiones, sus deseos, que habían sentido, y sobre todo si querían continuar, que esto solo era el principio y no había sido nada pues si deseaban continuar iban a ser usados y humillados por mi y por quien yo decidiera, Cristina iba hablar, pero yo sabiendo lo que iba a decir, le dije que se esperara, y que prefería su contestación cuando estuviese más tranquila, que tenían que pensar, que sus vidas iban a cambiar para siempre, pasando a mis manos.

Y ya no hubo más palabras me dejaron en casa y solo les dije adiós, ni más palabras ni más actos.

Al día siguiente entre unas cosas y otras hasta las ocho de la tarde no abrí

mi correo, pero cuando lo hice allí estaban los dos correos.

Primero decidí abrir el del maricón y……….

Correo de Manolo:

Buenas noches Señor, la verdad no se que decirle, pero sobretodo gracias, aun estoy un poco aturdido por todo lo sucedido, y muy excitado, pero seguro que era lo que necesitamos, y particularmente yo estoy deseando seguir adelante, convertirme en su perro y criado, por mi trabajo y como nos conocemos, ya sabe Ud., que yo suelo salir mucho de viaje, pero el resto de mi tiempo se lo entrego para que Ud., decida sobre el.

También le quería decir si me lo permite, que a Cristina la veo rara, no hemos cruzado palabra desde que Ud., se bajo del coche, y cuando hemos llegado a casa se ha ido directamente a su habitación, supongo que a ducharse y cambiarse, yo he entrado directamente a escribirle pues desde que salí por la puerta a buscar el coche ya había tomado la decisión de dejarme guiar por Ud., pero como sabe somos dos y estoy enamorado de mi mujer, y por eso hemos dado este paso, para darle vida a nuestro matrimonio, que estaba hastío y aburrido, y si ella no quisiera seguir yo tampoco lo haría, y me dolería mucho, pues al igual que ella llevaba cinco años sin recibir una polla en su coño, yo llevaba cinco años si tener una erección y menos llegar a correrme sin tocarme.

Espero que entienda todo lo que le he expuesto.

A los pies de MI Señor

Su perro más fiel.



PD. Espero ansioso su respuesta

Correo de Cristina:

Buenas noches Señor, Amo, Dios, o como desee que le llame, una vez, en solo una vez ha sabido Ud., solucionar todo lo que nos tenia amargados, cuando he llegado a casa he tenido que ir al baño a masturbarme, pero no me ha dado tiempo ni a tocarme, al ir a bajarme las medias he tenido otro orgasmo, gracias. Ahora mientras le escribo desde mi portátil y tumbada en la cama, después de darme un baño para relajarme e intentar tranquilizarme, le puedo asegurar que aun estoy terriblemente húmeda, pero feliz y muy tranquila.

Por la miradas que me echaba Manolo en el camino sé que él también ha disfrutado mucho con la situación vivida y yo he de confesarle que han existido momentos que creía que iba a cortar la situación, hasta que vi que el muy maricon se había corrido sin tocarse, jajaja, aunque si llega a intentar pararlo lo hubiese mandado a la mierda.

Esta noche no se si hablaremos del tema, pues vienen mis hijos y se quedan aquí a dormir los tres con sus respectivas parejas, pero en el momento que nos quedemos solos le prometo que hablaremos y espero que sea para bien, porque yo no seria capaz de volver a vivir como antes.

Por lo que me gustaría me aceptase como una perra más de las que ya posee, me utilice y use a su antojo, espero que respetando unos limites me haga Ud., de su propiedad.

Atentamente

Cristina.

Estos dos son los correos que ellos me enviaron, (copia literal y exacta de ellos).

Yo los leí y releí, para darle sentido a todo lo que ellos me habían querido expresar, y entenderlos un poco más, pues lo habían tomado con muchas ganas, y a veces lo mucho es tan malo como lo poco.

Y no les conteste hasta el día siguiente cuando me levante, aunque solo escribí uno que remití a los dos.

Hola perros, me ha complacido leer vuestros correos, y ver que ambos disfrutasteis, eso ya lo sabia con solo ver vuestras caras la otra tarde, y que queréis continuar.

Aunque he de decir que el más educado y acorde con vuestra nueva condición ha sido Manolo, pues en todo momento se ha portado como el perro que es, y no Cristina, que no sabe aun como ha de despedirse, pero bueno eso lo iremos corrigiendo, respecto a los limites, te diré que solo acepto los familiares y los del trabajo, y sobre todo la discreción, pero serás o seréis usados cuando como donde y por quien yo quiera, pero tened la seguridad de que si sois entregados a otras, no suelo entregar a mis perros a personas del sexo masculino, estas será aun más discretos que yo, aunque eso no es lo normal, pues lo hago muy de tarde en tarde.

Eso si, conviviréis con Raquel y su cornudo, y os usare a menudo juntos o por separado e incluso intercambiándoos.

Esto se me acaba de ocurrir, pues es la primera vez que poseo dos matrimonios a mi servicio.

Si aceptáis al cabo de un pequeño periodo de prueba por ambas partes, pues aunque la primera vez haya ido bien, no quiere decir que luego todo vaya sobre ruedas, pasare a ser propietario totalmente de vuestras vidas y posesiones, casas, vehículos y vosotros, pues series más un objeto de valor que otra cosa.

Antes de que pongáis pegas a esto ultimo, os diré que no se trata de poner nada a mi nombre ni nada parecido y menos económico, jamás he aceptado dinero por ser Amo, eso si jamás pago con vosotros, los gastos generados en nuestros encuentros correrán por vuestra cuenta al igual que le ocurre a Raquel, pero si me daréis copia de las llaves de la casa o casas para poder entrar y salir yo cuando a mi me plazca, sin previo aviso.

En cuanto pueda iré a vuestra casa y seleccionare la ropa que Cristina podrá usar, el resto la tirare o la regalare.

Si aceptáis mandadme un mensaje al móvil, haciéndomelo saber.

Saludos

Sire Leo



PD.- En caso de aceptación, el maricon dejara de dormir con mi perra, solo lo hará cuando estén vuestros hijos, el resto del tiempo que se busque otro sitio, esa cama solo pasara a ser usada por MI, por lo que el día que el maricon duerma en esa cama, las sabanas deberán de ser cambiadas rápidamente.

Esto también es copia literal y exacta del que yo les envié.

A la media hora más o menos de haberles remitido el correo, recibí, primero la aceptación de Cristina, y a los cinco minutos del de Cristina recibí el de Manolo, que aunque no me había dado su número, al leer el mensaje comprendí que ese era su móvil, también aceptando.

Le envié un mensaje a Cristina, preguntándole que cuando se quedaban solos en la casa, a lo que ella me respondió que al día siguiente, que era domingo, a media mañana ya estarían solos, pues como sus hijos residen fuera de Granada, se iban temprano.

La llame al móvil, y lo cogió rápidamente, y un poco asustada, pues no esperaba que la llamase.

-Hola perra, mañana en cuanto os quedéis solos me envías un mensaje al móvil, para ir a veros, y ya de paso ver mi nueva casa.

-Cristina.-Si Señor, lo estoy deseando y Manolo también, si le parece bien, y si como tienen previsto mis hijos se van a media mañana, se puede Ud., quedar a comer.

-Es mi casa perra, yo decidiré si me quedo o no, y si solo, como yo o también os dejo que comáis vosotros puta.

-Cristina.-Si Señor lo que Ud., diga y perdone mi torpeza.

-Hasta mañana perra.

Y colgué el móvil sin más frases y más palabras.

El domingo me levante tarde, pues el día anterior como es costumbre en esas fechas habíamos tenido reunión familiar, menos mal que ya se acababan las fiestas, serian las diez largas, mire el móvil y vi un mensaje de Cristina;” Señor mis hijos se acaban de ir, cuando Ud., desee puede pasar por su casa, que estos perros le están esperando.”

El mensaje me lo habían mandado a las nueve de la mañana.

A las doce de la mañana me fui para su casa, bastante excitado, pues desde la víspera de reyes no había tenido relación alguna, ni me había masturbado.

Una vez en su casa toque al portero y me contesto Cristina, preguntando quien es, y al decirle quien era, me dijo que un momento que iba Manolo a abrirme la cancela, viven en Granada en un Carmen, con buenas vistas, no es muy grande, pero si es muy bonito y da gusto vivir allí.

Apareció Manolo en chándal, y me abrió, y sin mirarlo si quiera a la cara, le dije; maricon, mete tu el coche, que yo voy a ver a la perra de tu mujer. Ella estaba asomada al porche, no se le veía nada mas que de cintura para arriba, y solo se le apreciaba un abrigo, pues la verdad es que hacia frío, así que me acerque hacia donde estaba ella, y subiendo la escaleras entre en el porche, acercándome a ella, que se había vuelto hacia mí, llevaba el abrigo, mejor dicho era tipo chaqueta ya que se le quedaba en la cintura, falda por las rodillas y medias negras, acompañadas de un tacón de unos diez centímetros. Me pegue a ella y cogiendola del pelo, le di un morreo, mordiéndole los labios, y desabrochándole la chaqueta metí mi mano y me sorprendió pues debajo no llevaba ni blusa ni sujetador, por lo que la cogi del pezón y lo retorcí y aplaste hasta que vi una lagrima en sus ojos, pero ella no protesto y aguanto estoicamente el dolor, cosa que me agrado bastante.

-Llevame dentro perra y enséñame la que es MI casa.

-Cristina.- Si Señor ahora mismo.

Entramos en su casa, y aunque yo ya había estado allí, la verdad es que del salón no había pasado. Ella conforme entro se quito el abrigo y la falda, quedándose solo con las medias y los zapatos, y pidiéndome que la siguiera me guió a través de la casa. En la planta baja tenían el salón, era amplio y dividido en dos ambientes, una habitación que era el despacho de Manolo, y otra que estaba lleno de cachivaches y que usaba como cuarto de plancha, también había un baño, y la cocina, con unas escaleras que bajaban a un sótano, este me gusto, pues pillaba toda la planta de abajo y estaba vacío, solo unos muebles viejos, tenia un par de ventanas que daban al suelo del patio, pero no tenia mas puerta que la de la cocina, cosa que me extraño, pues normalmente se usan como cocheras o como almacén, pero con entrada por la calle, pero según me dijo, ya estaba así cuando compraron el carmen, y que como los coches los tenían en un pequeño garaje, pues que nunca les había dado por usarlo para nada, y luego subimos a la planta de arriba, donde estaban los dormitorios, estos los acababa de reformar, y había hecho cuatro dormitorios con sus respectivos baños, de los cuales tres eran de sus hijos y el cuarto por ahora era de los nietos, y por ultimo subimos otra planta más que era una pasada, pues es un mirador, donde han hecho su dormitorio, con una terraza cerrada, que lo usan como salita, con todas las comodidades, música, tele, una pequeña nevera y un microondas, un baño, bastante grande, con ducha, no tenían bañera, y un vestidor con toda la ropa de ambos, a la derecha la de Cristina y a la izquierda la de Manolo.

-Bonita casa perra, y esta habitación es una pasada, me gusta, para empezar el cornudo no podrá pisarla nunca, salvo que estén tus hijos, así que su ropa la ha de pasar a una de las habitaciones de abajo, que se lleve la que use normalmente, y deje aquí el resto, y solo podrá pisar esto para coger ropa, solo y exclusivamente.

-Manolo.- Lo que Ud., diga Señor.

Me sorprendió esa respuesta, pues no sabia que estaba allí, había llegado sin casi hacer ruido.

-Quitate el chándal maricón, a partir de ahora cuando yo este aquí solo llevaras unas bragas de tu mujer que ahora te daré, siempre las mismas, y solo las lavaras cuando yo te lo diga, y jamás volverás a usar slip, eso es solo cosa de hombres no de maricones.

Se desnudo rápidamente, y no llevaba ropa interior, por lo que me acerque a él, y le solté un bofetón que hasta me dolió la mano.

-Perro quien te ha dado permiso para no ponerte ropa interior.

-Manolo.- Lo siento Señor, no volverá a suceder.

Esto lo dijo con lagrimas en los ojos, pero con un empalme de cojones, pues el muy cabron gasta una buena polla.

Mientras tanto Cristina solo miraba, tenia la cara entre excitada y sorprendida de ver a su marido así.

-Vamos a ver que bragas le damos al maricón de tú marido perra

Cristina me acerco a una cajonera y me indico que en los dos primeros estaba toda su ropa interior, al abrir el primero vi varias bragas mas usadas, y de diversos colores, pero me agrado no ver ninguna de color beige, así que cogi varias y se las lleve al maricón, tirándoselas a la cara le dije que se pusiera una ahora mismo y las otras para cambiarse de vez en cuando.

Yo ya estaba empalmado y si seguía así casi me iba a correr sin necesidad de tocarme.

-Maricón vete a los pies de la cama y ponte de rodillas, vas a ver como me follo a mi perra.

Me acerque a Cristina y cogiendola del pelo la lleve a la cama, y sin más le solté un bofetón, que le deje la cara marcada.

Me miro con cara rara como no comprendiendo porque le había pegado.

-Eres mi perra, y yo no te he dado permiso para recibirme sin ropa interior perra, que sea la última vez que tú decides algo por ti misma.

En eso Manolo llamo mi atención, pero como intentando no molestarme, así que lo mire y lo que vi casi me hace llorar de risa, pues las bragas de su mejer no la pasaban de las rodillas.

-Déjatelas así perro, ya lo solucionaremos.

Me volví a Cristina y tumbándome en la cama le dije que me desnudara, y que me follara quería que me follase ella, pues además me iba a correr en seguida, pues estaba excitadísimo.

Tardo un minuto en desnudarme pues ella estaba aun más caliente que yo, y se subió encima mía metiéndose mi polla de golpe en su coño.

-Cristina.- Mira maricón como me folla mi Señor, mira, porque es lo unico que vas hacer a partir de ahora, maricón

-Manolo.- Señor me corro, aggggggggggggg, lo siento no he podido aguantar Señor, lo siento, lo siento.

Esto lo dio con lágrimas en los ojos.

Cuando vi que yo me iba a correr, tire a mi perra de la cama y poniendo de rodillas junto al maricón me corrí, repartiendo mi corrida entre ambos, pues después de tantos días sin hacerlo fu abundante

-Limpiadme perros, limpiadme la polla, que no quede rastro de mi corrida, y cuando acabéis, tu perra al baño conmigo y tú maricón a preparar la comida y no aparezcas hasta que este todo puesto, y ponte unos slip, para cocinar, mientras solucionamos lo de tus bragas.

-Cristina.- Señor en la habitación de mi Esther tiene que haber bragas de ella y estas, seguro que si le entran al maricón este.

-Buena idea perra, ya has oído a la puta de tu mujer maricón, baja y ponte unas, luego bajare yo y veré cuales elegimos.

El maricón se fue hacia abajo y ya no lo volvimos a ver hasta que nos llamo para comer, pero mientras yo cogi a la perra de su mujer y la lleve a la ducha, y metiéndome en ella, le pedí, que me enjabonara y limpiara, fue a quitarse las medias y le solté otro bofetón.

-Solo los zapatos perra.

Y así se metió y me enjabono y limpio, dedicándole besos y caricias a mi polla, que se puso otra vez tiesa, así que sin miramientos la cogi del pelo y se la metí en la boca, con jabón y todo. Le vinieron unas arcadas pero la muy puta aguanto, y me la estuvo chupando bajo el agua durante diez minutos, y cuando me iba a correr la cogi de la cabeza aguantándole la boca con mi polla dentro, y me corrí gritándole y llamándole de todo, ella hizo por soltarse, pero aun la sujete con más fuerza y me orine dentro.

Cuando termine, me salí de la ducha y la deja allí tumbada en el suelo con las medias chorreando y por los tobillos, y con una mano en el coño.

-Cristina.- Me puedo correr Señor, no puedo más Señor lo necesito.

Pero no me dio tiempo ni a permitírselo ni a negárselo, pues la muy zorra encadeno tres orgasmos seguidos.

-Cristina.- Lo siento Señor, no podía más, aceptare cualquier castigo que Ud., me imponga.

Yo pensé que para ser su segunda vez, estaba más que perdonada, y cerrando el agua la cogi y le di una toalla para que se secase, y se quitase las medias, y que cuando acabase viniese a la cama, que allí la esperaba.

Al cabo de cinco minutos apareció y……..

CONTINUARA
Reviews
Your review
Excellent
Good
Regular
Bad
Regrettable
NOTE: In order to add favorites, rate and post reviews you must login or create a new account if you are not registered.
0 published reviews