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La noche total de mi novia
Author: 
Orgías
27-Sep-2017
9948
3.00/1
La noche total de mi novia
Todo empezó con una fiesta y con la noche terminó cumpliéndose mi fantasía de ver a mi novia en orgía tras orgía...
Tenia el presentimiento de que podría ser una buena oportunidad para intentar liberar alguna fantasía aunque entonces no tenía ni la menor idea de lo que iba a suceder.

Tan solo hacia unas semanas que había entrado a trabajar en aquella empresa y casi no conocía a nadie, sólo hablaba mas o menos a menudo con un compañero que se llama Juan, y me sorprendió cuando me dijo que debería ir a una de las fiestas que suele hacer el joven presidente para que el ambiente fuera mas agradable luego a diario entre todos.

A mi me pareció una buena idea y no dudé en aceptar porque siempre es bueno poder conocer mejor a la gente de tu entorno de trabajo, esa fiesta seria en 8 días y ya solo tenia que convencer a mi novia, cosa que además no seria muy difícil porque le hablaría de lo importante que es entre los empleados el no faltar a esas citas.

Ella se llama Sandra, tiene 28 años y resulta atractiva. No es una belleza despampanante pero siempre suele atraer miradas. Físicamente es castaña clara de pelo, no tiene unas tetas grandes aunque si deseables y eso si, tiene un culo fabuloso. En el sexo no nos va nada mal, solemos hacerlo con frecuencia y en general la cosa va bien. Lo único malo es que algunas fantasías que tengo con ella son casi irrealizables, o eso pensaba, como por ejemplo que me gustaría verla con otro. Son cosas que ella no acepta y si se las dijera crearía problemas porque pensaría que ya no la quiero como antes y cosas así...

Por la calle me encanta que se vista con algo provocativo y empiece a despertar miradas, ella no suele acceder a vestirse así pero a veces se deja llevar. Pensando esos días en la famosa fiesta reconozco que en muchas ocasiones me llegué a masturbar pensando situaciones que podrían ocurrir aunque viendo el resultado final está claro que me quedé muy corto.

Así fueron pasando esos días hasta que llego el señalado. La fiesta era en una finca que tiene uno de los dueños de la empresa en las afueras de la ciudad, era de tarde-noche y constaba de pincheo, bebidas y poco más. El único con el que tenia algo de confianza, Juan, tampoco era demasiada y me contaba que solían ser bastante aburridas aunque la gente solía beber bastante, también que muchos iban con parejas pero que otros tantos iban solos y claro, "buscando caza" siempre que podían. A toda esa gente solo la conocía un poco de vista y bueno, a pesar de esa fantasía que me creaba la realidad me decía que quizás me iba a aburrir bastante.

La cosa no era algo formal así que no había motivo para trajes y vestidos glamourosos, le insistí a mi novia que se pusiese una minifalda vaquera que me gusta mucho y tardó un poco en convencerse. Es una faldita ceñida por arriba que le llega por la mitad de los muslos y que tiene algo de vuelo por la parte de abajo, las veces que se la pone siempre anda pendiente en tirar de ella para abajo por temor a que se le suba y yo siempre la provoco con eso agarrándola por ejemplo al bailar en los bares de copas. En más de una ocasión se la subí un poco, y eso unido al tanga, hace que el que esté detrás de ella le pueda ver todo su precioso culo.

Como digo a pesar de sus reticencias se la acabó poniendo, parece que mis besos y caricias surtieron el efecto deseado. De arriba se puso una camiseta fina con algo de escote aunque no demasiado que también me gusta mucho de color rojo con algún dibujo. Un tanga azul claro y un sujetador haciendo juego completaban su conjunto y al verla ya me estaba empezando a excitar imaginándola que pudiera ser el centro de las miradas.

Aun no sabia que hacer exactamente, también dependería de cómo viera la cosa por allí, pero si que tenia ganas de "marcha" y que entonces daría todo lo que fuese por ver cumplida mi fantasía, por de pronto al contarme mi compañero que había bastante bebida el objetivo no podía ser otro que emborracharla al menos un poquito. Al final como veréis, todo se desmadró y llegué a limites que nunca pensaba que podría alcanzar, pero mi excitación fue máxima.

Llegamos al lugar a las 8 de la tarde bien puntuales. El lugar era muy bonito, el típico chalet de las afueras que solo puede pertenecer a alguien que vive muy bien, con su piscina afuera y su casa de dos pisos, el de abajo con un gran salón, despachos y demás y el de arriba con las habitaciones. Nos abrió la puerta un chico que la verdad es que no conocía de nada, pasamos y ya todo comenzó...

Era un salón muy grande con mesas largas a todo alrededor y en medio un montón de gente charlando mientras sonaba una música a un volumen que permitía la conversación. La verdad es que por un momento al no conocer más que de vista a alguien me sentí como fuera de lugar al igual que mi chica pero bueno, pensé que tampoco se perdía nada por asistir a estas cosas.

Cuando me empecé a animar de verdad fue cuando estábamos hablando con una pareja y noté que detrás había un chico que miraba bastante a mi novia, me gustaba mucho la situación y fue cuando me empecé a animar de verdad. El tiempo iba pasando y mi afán era llenarle la copa a Sandra de una especie de ponche que daban que estaba bastante bueno y además bastante cargado de alcohol, la empezaba a notar muy alegre y sonriendo sin parar.

Así pasamos las primeras dos horas allí, picando algo de comer, bebiendo bastante (sobre todo ella), y charlando con algunas personas que me sonaban de verlas a diario pero que en muchos casos nunca había cruzado más que un "hola" con ellos. El alcohol empezaba a hacer algo de efecto y me sentía muy bien viendo como ella por ejemplo ya no se preocupaba tanto de si su falda estaba 2 o 3 centímetros fuera de su sitio. Aparte de aquel tipo que le vi fijarse descaradamente me fijé en un par más que iban sin pareja y que parecían muy contentos dedicándose a mirar a las chicas, alguna de ellas bastante atractiva que había por allí, aunque es verdad que no abundaban las minifaldas.

Ella no aguanta muy bien el alcohol y enseguida ya vi q la tenia poco menos que a mi merced, las charlas con la gente eran ya mucho mas animadas y en general el ambiente se veía mucho mas distendido. Con la gente empezando a salir a bailar no dude en sacarla a aquella pista improvisada y fue cuando vi que había que aprovechar la situación. Se pegaba a mi y no se preocupaba lo mas mínimo si pudiera estar enseñando algo, yo le ponía la mano en la falda y sabia que la gente que estaba sentada podía estar viéndole parte de su culo. Me ponía muy cachondo la situación y la acercaba a los bordes donde había chicos para que pudieran verla, seguro que alguno pudo ver parte de su tanga azul claro.

Entonces no sabia como podía acabar aquello, quería explotar la situación pero no sabia como hacerlo. Ella seguía bebiendo y cada vez estaba mas borracha, se le estaba empezando a notar bastante y no era cuestión de dar un espectáculo delante de tanta gente.

Sin embargo me fastidiaba irme de la fiesta tan pronto, veía difícil aprovechar la situación de mi novia pero aun así me encontraba bien hablando con la gente. Fue entonces cuando le pregunté a Juan si no podía acostar un rato a Sandra en algún sitio para ver si se "recuperaba" un poco y poder seguir allí mas tiempo. Me dijo que iba a hablar con no se quien y que enseguida me decía. Ella mientras ya solo decía incoherencias y realmente por una parte me arrepentí de haberla animado tanto con el dichoso ponche.

Al rato llegó mi compañero y me dijo que la llevase arriba a una de las habitaciones, que no había problema y que siguiese disfrutando de todo aquello. Subí con ella intentando disimular un poco para que no notasen que estaba tan bebida y una vez arriba nos metimos en una habitación que estaba justo antes del servicio del piso de arriba. Allí la acosté en la cama y no tardó ni medio minuto en dormirse, me quedé mirándola, con las piernas colgando un poco en el borde de la cama, la minifalda a la altura de los muslos y allí casi sin sentido y a merced de que me la pudiese follar en ese momento sin ninguna dificultad. Ese pensamiento me puso muy caliente y realmente me faltó poco para "aprovecharme" de ella en ese momento. Al dejarla allí y retroceder hacia la puerta vi que quedaba justo de frente a esa posición y fue cuando me di cuenta que si alguien pasaba por allí y echaba una ojeada dentro la podía ver perfectamente.

Mi cabeza empezó a funcionar y me acerqué de nuevo a ella para subirle un poco la faldita, así con las piernas algo entreabiertas desde la puerta se le podía ver hasta un poco del tanga. Lo siguiente que pensé fue dejar la puerta entreabierta, cualquiera que pasase por allí y mirase lo primero que vería sería a mi chica en esa posición en la cama, encima la habitación estaba justo al lado del servicio, que era igual de frecuentado que el del piso de abajo, y era obligado lugar de paso...

En fin, en esos momentos estaba tan caliente que estaba dispuesto a cumplir de verdad mi fantasía de ver a mi chica con alguien que no fuera yo. Con esos pensamientos allí la dejé y bajé de nuevo a la fiesta. Aunque hablé con un par de tipos no podía quitarme de la mente la idea de mi chica allí a la vista de quien pasase, entre el alcohol y eso estaba hiperactivo.

Lo mejor estaba por llegar, eso está claro, y todo se empezó a fraguar cuando al cabo de una media hora fui al servicio que había en el piso de abajo y escuché una conversación entre dos tíos que me dejó helado (o más bien todo lo contrario debería decir). Mientras esperaba para entrar oí algo así:

¿Al final qué tal?, cuenta.

Bueno, no pude estar mucho tiempo porque pensé que entraba alguien pero vaya pasada.

¿La tocaste entonces?

Claro, lo que pude. Tenía el coño todo mojado la cabrona, me la hubiera follado allí mismo. Sólo la pude sobar bien.

Yo también quiero ir pero me da palo porque no se con quien vino y si aparece el novio vaya tela...

Sí, pero yo si veo que pasa el tiempo y sigue allí vuelvo seguro.

En ese momento se fueron de ese lugar a hablar a otro sitio y yo me quedé totalmente alucinado, sabía que hablaban de mi chica y por un lado sentía una especie de celos pero por otro tenía una erección de miedo. Lo que hice fue subir rápidamente para ver en que condiciones estaba Sandra.

Me asomé a la habitación y a primera vista seguía en la misma posición que cuando la dejé, casi en la misma postura durmiendo apaciblemente. Conforme me fui acercando ya vi alguna diferencia. La camiseta la tenía algo subida y ahora era una especie de top viéndosele el ombligo, además vi que tenía el sujetador descolocado, el muy cabrón le había sobado las tetas también. Estaba muy excitado imaginando la situación y más aún cuando le subí la mini y vi que tenía el tanga apartado a un lado con toda su raja a la vista, acerqué los dedos y de verdad que estaba húmeda. Había disfrutado sin darse cuenta casi como si fuera un sueño para ella. Yo de verdad que estaba a punto de reventar, quería seguir con aquello y quería verlo, era el momento, quería ver a mi chica allí a merced de quien quisiera aprovecharse de ella.

En este punto ya es donde comenzó de verdad la fantasía que llevaba tanto tiempo pensando, le coloqué el tanga en su sitio dejé la puerta entreabierta de nuevo y luego tras buscar una posición que fuera buena para observar acabé metiéndome en un armario (lleno de ropa de mujer, por cierto). La situación era perfecta porque desde allí por las rendijas tenia casi la misma perspectiva de la cama que la gente que pudiera pasar al lado de la puerta, además también podía ver por otra rendija a la gente que pasaba y si se paraba o, por supuesto, si entraba.

La situación era ideal y estaba muy excitado pensando en lo que podría pasar. Estaba seguro que alguien entraría a aprovecharse de la situación y además ya había oído a aquel tío decir que después de un rato volvería.

Así estuve un rato sin que ocurriese nada, allí entre ropa observando como pasaba gente de vez en cuando y solo uno que pasaba echó un vistazo para mirar dentro de la habitación. Mi novia mientras tanto seguía en la misma posición durmiendo y ofreciendo unas vistas dignas de ver.

Fue entonces cuando vi como un hombre se paraba en la puerta y se quedaba mirando, miró hacia los lados y entró en la habitación arrimando la puerta al entrar. En esos momentos sentí una enorme excitación, algo fantástico estaba a punto de suceder.

El hombre tendría unos cuarenta y pico años y me sonaba de haberlo visto en alguna ocasión, poco a poco se fue acercando a la cama mirando a todos lados como asegurándose de la situación, comprobó que la chica dormía y se puso a sus pies mirándola.

En mi excitación tenia miedo de hacer algún ruido pero pude controlarlo y seguir mirando por las rendijas sin perderme detalle. El hombre empezó a acariciarle las piernas con mucho cuidado y al ver que ella no se movía se le veía muy excitado y tocando ya todo lo que podía. Desde mi posición podía ver como le abría las piernas y le empezó a subir la mini hasta dejar a la vista su tanga.

Se agachó y la empezó a besar por las piernas hasta ir subiendo poco a poco, al asegurarse que ella estaba a su merced fue hasta su cara para observarla bien. Sandra estaba en un estado semiconsciente y seguro que disfrutando de todas esas sensaciones aunque sin darse verdadera cuenta. El tipo se agachó sobre ella y le dio un beso en la boca que ella correspondió, pensaría que era uno más de los que le daba yo; al ver que podía hacer lo que quisiera ya no se pudo aguantar y se empezó a quitar la ropa. Yo estaba cada vez más excitado, y aun quedaba tanto tiempo para disfrutar...

Le levantó las piernas para quitarle el tanga y una vez sin él le abrió las piernas al máximo para poder verle bien el coño. En esa posición se fue a su camiseta y se la empezó a quitar también, luego el sujetador, y allí estaba ella totalmente desnuda a merced de un auténtico desconocido. De repente me di cuenta de lo que iba a hacer, se colocó sobre la cama y arrimó su polla a su boca, ella la abrió y empezó a chupársela suavemente. Eso me puso a cien y casi me corro en ese momento, ella seguia en ese estado semiconsciente y disfrutando. Siguió bombeando en su boca y hasta le levantaba un poco la cabeza para conseguir un mayor placer, a buen seguro que nunca se imagino encontrarse en la fiesta a un bombón así completamente a su disposición..., entraba y salía de su boca una y otra vez, mi novia se la estaba chupando a un desconocido. El hombre cambió de posición y ya fue directo a follársela, la agarró de las piernas y se la metió muy lentamente, como con miedo a que se despertase. Ella gemía muy bajo y sabía que estaba disfrutando mucho la cabrona, y más el tío claro; a mi me daba mucho morbo y aquello sí que fue el principio de una noche totalmente loca.

Allí estaba mi novia a 3 metros de mi siendo follada por un hombre que nunca había visto en su vida. Sabía que estaba muy mojada porque en cada envestida sentía el ruido característico y así estuvieron hasta que veo como el hombre empieza con una serie de espasmos preludio sin duda de que se iba a correr. Ya ni siquiera me importaba que se corriera dentro sin condón ni nada, estaba disfrutando muchísimo de la situación y cuando salió de ella pude ver el hilillo de semen salir de su chocho, era una visión fantástica.

Apenas acabó empezó a vestirse rápidamente para salir de allí lo antes posible como temiendo que apareciese el novio de la chica... Antes de irse se puso a vestirla torpemente y así le colocó como pudo el sujetador y la camiseta y después el tanga y la mini. El resultado final era que lo tenía casi todo mal puesto y de lado; desde mi posición le llegaba a ver el coño porque tenía el tanga apartado así que desde fuera cualquier otro que pasase podría verlo igual que yo. Pensé en salir y follármela allí mismo, estaba supercaliente, pero decidí esperar más, era una oportunidad única y deseaba aprovecharla al máximo, mi único objetivo era que más y más hombres pudieran aprovecharse allí mismo de mi chica, y acabaría lográndolo...

Pasaron cinco minutos sin ninguna novedad y yo ya me impacientaba, decidí salir e "intentar propiciar" más la situación... Le aparté un poco más el tanga y le abrí más las piernas, allí cerca pude ver como su coño seguía con el semen dentro. No pude evitar meterle un dedo y comprobarlo, efectivamente estaba lleno, el tío había descargado bien; ella gemía al sentir mi dedo dentro, me daban de nuevo ganas de follarla pero tenía que seguir con mis planes. Para completar su posición le subí más su camiseta roja y le dejé una teta a la vista, el panorama ahora no podía ser mejor, y para acabar entreabrí más la puerta para que la pudieran ver ya sin ningún tipo de problema. Luego me volví al armario y a esperar...

No pasaron ni dos minutos cuando sentí hablar bajo a alguien en la puerta, miré y pude reconocer a los tíos que había escuchado hablar hacía ya un rato. En ese momento me dio un vuelco al corazón y ya me prometí no perderme ni un detalle de lo que iba a suceder. Fue una sorpresa porque resulta que eran tres en vez de dos, seguramente habían comentado la situación a alguien más o simplemente fue otro que se apuntó al ver como estaba la cosa cuando iba al servicio. Era una pasada, se pusieron allí alrededor de ella y primero comprobaron que no había nadie en el pasillo para arrimar más la puerta, luego la empezaron a tocar para asegurarse que seguía borracha y ya fue el no va más.

Le quitaron la ropa y la empezaron a comer a besos cada parte de su cuerpo, ella gemía de nuevo y prácticamente no se movía dejándose hacer. Después de repasar bien cada parte de su cuerpo se desnudaron y fueron ya a por todas. Uno acercó la polla a su boca e hizo que se la chupase al igual que el hombre que había estado antes, al mismo tiempo otro la levantó por los muslos para meterle la polla mientras el tercero se detenía en jugar con sus tetitas como esperando su turno. Esa visión era increíble para mí, estaba enfebrecido y sólo quería que se la follaran más y más.

Así siguieron durante un rato, yo me masturbaba dentro de aquel armario viendo la escena, mi novia que nunca hubiera aceptado estar con otro que no fuera yo estaba siendo follada por tres desconocidos allí al lado mío, era muy fuerte... El que estaba en su boca se corrió y ella llegó a toser un poco porque seguro que se tragó gran cantidad de su semen, desde mi posición veía como salía por sus labios ese líquido blanquecino viscoso. En ese momento, le dieron la vuelta y la pusieron bocabajo, el otro seguía metiéndosela y el que esperaba su momento se colocó delante de ella y levantándole la cabeza hizo que se la empezara a chupar en esa posición, la agarraba la cabeza guiándola en cada movimiento, esa escena era casi más excitante aún que la anterior. Siguieron bombeándola así un rato más y terminaron corriéndose los dos dentro de ella. Tras acabar también se fueron rápidamente y ni siquiera hicieron como el otro de al menos intentar colocar un poco su ropa, se fueron y ni miraron atrás.

En ese momento salí de nuevo, cerré la puerta y me dispuse a mirar con detenimiento el resultado. Estaba bocabajo y con la cabeza hacia un lado se le veía salir semen de su boca, me puse junto a ella y le metí la polla en la boca, ella la aceptó como si fuera algo cotidiano para ella en ese día y empezó a chupar lentamente. No quise seguir porque no quería correrme en ese momento. Seguí observándola y pude ver su coño chorreando, mi sorpresa fue cuando vi que su culo también rezumaba un líquido, se la había metido también por allí sin darme yo cuenta y ella ni se había quejado de nada gracias a la lubricación; yo casi nunca se la metía por el culo y eso me daba aún más morbo.

La verdad es que pensé en dejarla allí de nuevo y volverme a esconder pero se me pasaron por la cabeza nuevas ideas y decidí que era mejor marcharnos y seguir aprovechando su estado en otras situaciones. Era tal el estado de mi excitación que ya no pensaba en detenerme ante nada.

Salí sin que me viera nadie y fui a buscar a mi amigo para decirle que nos íbamos, abajo seguía la fiesta y lo único que quería era salir con ella lo más decentemente posible para que no nos viesen los que habían estado aprovechándose de ella, aunque pensándolo bien, ni eso me importaba mucho entonces. Así, la vestí y vi que, aunque algo torpemente,podía caminar a pesar de seguir en ese estado semiconsciente, parecía que iba flotando, como ida. Al final salimos de la casa sin novedad, no sin recibir alguna mirada..., y llegamos al coche. Fue entonces cuando empecé a planear todo lo que podría conseguir esa noche, aunque al final todo resultó casi improvisado; además sólo era poco más de medianoche y quedaban muchas horas. Mi temor era que ella pudiese empezar a recobrar la conciencia de todo pero de momento intentaría que siguiera así y ya procuraría darle alguna copa más; apenas hablaba y sólo eran cosas sin sentido, me daba besos, iba sin ropa interior y ni hacía el menor gesto si se le levantaba un poco la falda, a través de la camiseta se le notaban unos pezones firmes, y a la altura de uno de sus muslos se le notaban restos de un líquido viscoso, eran restos de semen de uno de aquellos tipos que se la habían follado minutos antes; la cosa estaba ideal...

Empecé a pensar y me propuse dirigirme a los lugares de marcha de la ciudad, en una zona donde no solíamos salir para que no nos reconociesen. Aparqué el coche y me la llevé a buscar algún bar de copas que estuviese bien lleno de gente, sé que por esos lugares abundan los "buitres" dispuestos a conseguir alguna presa fácil y estaba seguro de que conseguiría llevar a cabo mis planes de verla con más y más tíos.

Entramos en uno que estaba lleno de gente, casi no se podía ni entrar con gente bailando y una luz tenue, nos dirigimos al fondo del bar y le dije que se sentara en un taburete libre que había allí junto a la pared. La estuve besando un rato y le subía la falda, al haber tanta gente quizás pasase algo desapercibido pero luego me dirigí a la barra para pedir algo entre los apretujones de la gente dejándola allí a merced de quien quisiese aprovecharse. Al volver vi que estaba charlando con un tío y no me acerqué, me quedé observando la escena entre la gente, hablaba sonriendo con él me imagino que diciéndole incoherencias y seguro que acabaría aprovechando la situación al verla así. Al poco rato ya vi como la mano del chico la tomaba de la cintura mientras le decía cosas al oído, pude apreciar que por detrás empezaba a meter la mano por debajo de su falda y seguramente que llegó a notar lo húmeda que estaba, pero sin embargo sólo le metió mano un pequeño rato porque enseguida se fue. Me imagino que tendría a su novia por allí y no pudo aprovechar el caramelo que tenía delante.

Fue entonces cuando me acerqué a ella a darle su bebida, estaba muy caliente y quería acción lo más rápido posible. Así, me la llevé a los servicios que estaban después de bajar unas escaleras, entramos en el de tíos y me metí con ella en uno de los wateres cerrando un poco la puerta. Allí afuera en los urinarios habían un par de chicos que vieron la escena aunque me imagino que lo verían como algo habitual en esos lugares. Una vez se fueron salimos y me dispuse a sobarla allí fuera en los urinarios para que lo viesen bien quienes entrasen y diese toda la impresión de que era un ligue que me había echado allí en el bar. Le puse la falda por la cintura y empecé a meterle un dedo, ella gemía y me besaba, seguía en ese estado en el que aceptaba todo y se limitaba a disfrutar.

Entraron dos chicos en ese momento a mear y por supuesto vieron la escena, cuando acabaron se quedaron allí para no perderse detalle y eso me daba mucho morbo. Le subía la camiseta para enseñar sus tetas, la abría bien las piernas, la agaché para que me la chupase..., y me corrí allí mismo en su boca. Los tíos estaban muy excitados y fue cuando les pregunté que si les gustaba la tía que acababa de encontrarme aquí dentro, les hice ver que la pillé allí en los servicios buscando caña y que ya veían como estaba.

La dejé allí sentada en el suelo con la falda por la cintura y sin camiseta y me dispuse a entrar en el water no sin antes decirles que aprovechasen la situación que yo ya había disfrutado bastante. Sin que hubiese entrado ya se lanzaron a por ella y en un momento ya la estaban sobando por todas partes, ella seguía dejándose hacer y yo excitadísimo como siempre viendo la escena. Ni me metí siquiera allí dentro, me quedé junto a un lavabo para no perderme detalle. Un chico se abrió la bragueta y le metió la polla en la boca agarrándole bien la cabeza y dándole embestidas que ella aceptaba, tras un rato así, cuando se corrió entre sus labios seguían entrando tíos que se quedaban atónitos viendo la escena y en un momento aquellos servicios se llenaron. Nadie quería dejar pasar la ocasión de sexo gratis y fácil y allí estaba ella rodeada de tíos que prácticamente iban cogiendo su turno.

Pude ver como se la follaban allí de pie mientras tenía una polla en la boca, pude ver como uno se la intentó meter por el culo y lo consiguió a pesar de lo difícil de la posición, pude ver como le llenaron de semen la cara..., en fin, pude ver a mi novia convertida en una puta gratis a merced de todo el que se la quería follar. Yo no me perdí nada e incluso a veces la tocaba para parecer uno más y le llegué a meter un dedo en el culo mientras tenía una polla en su coño, notaba cada impulso de la follada y me ponía a cien. Fue una pasada una ocasión en que vi de muy cerca como se corrieron en su boca, además una gran cantidad de semen, y yo allí tocándole las tetas y viendo como no sin esfuerzo intentaba tragarlo y le resbalaba por la comisura de los labios. Sin dejarla casi respirar otro ocupó su lugar y tuvo una nueva polla en su boca, yo chupándole los pezones y el tipo con sus embates frenéticos en su boca. También se corrió, aunque echó menos cantidad que el otro, y de nuevo pude verlo allí en primera fila, era fantástico, tenía hasta el pelo con algo de semen. Yo allí era uno más, nadie se podía imaginar que era mi novia, sólo era uno más que quería aprovecharse de aquella chica viciosa. Ella estaba disfrutando como nunca y lo más seguro es que al día siguiente no se iba a acordar de nada, sólo los dolores en su cuerpo de toda aquella acción.

Después de aquello hubo otro que probó suerte con su boca pero yo ya me dirigí a explorar su coño, que tenía semen de alguna corrida que ya había tenido. Jugaba con él y bromeaba con los tíos cogiéndole los labios vaginales y estirándolos, uno de ellos se acercó a jugar también y me dijo que le abriese bien las piernas que iba para allá. Así fue cuando yo mismo abrí las piernas de mi novia al máximo para que un tipo apuntase con su polla a su chocho. Estaba en un sueño, tocándole los muslos, metiéndole un dedo en el culo, sobándole las tetas, mientras uno se la estaba follando allí mismo y otro hacía que se la chupase. Los dos acabaron descargando dentro de ella y yo me corrí sobre sus tetas, estaba llena de lefa por todos lados. Fue entonces cuando me fui a tomar una copa dentro del bar, no me importó dejarla allí tirada con un par de tíos más que acababan de llegar y que esperaban su momento, de hecho quería que siguiese allí y ya volvería para ver los resultados.

A los 20 minutos volví ya de nuevo superexcitado pensando en todo aquello y al entrar la vi en el suelo totalmente desnuda besando a un tipo mientras otro se la estaba follando. Al verme entrar, éste me dijo que aprovechase si quería, que ya se la había follado dos veces y que era una auténtica puta; yo le dije que ya lo sabía, que ya me la había follado y que venía a por más. Era muy excitante hablar así de mi novia con alguien que no tenía ni idea de la situación y que la consideraba como una vulgar salida que va a esos lugares buscando solo pollas. El otro chico seguía besándola y me pregunto si le gustaría el semen porque debía tener la boca llena de tantas corridas recibidas, pero parece que le gustaba mucho la situación. El que la follaba antes de correrse la sacó para hacerlo sobre su cuerpo y fue cuando me fui hacia ella y la puse a cuatro patas abriéndole bien las piernas y con el culo en pompa; le abrí bien el culo y vi restos también de líquido blancuzco, le dije al que la besaba si se la quería meter y rápidamente se puso a la acción. Allí al lado pude ver esta vez como un desconocido se la estaba metiendo por el culo, primero le acarició el chocho por debajo y poco a poco fue abriéndole el agujero para ir entrando con su polla hasta bien al fondo. Fue otra de las imágenes que me excitaron sobremanera y mientras la enculaban le metí dos dedos en el coño, un lugar que tenía completamente encharcado mezcla de gran cantidad de jugos. Cuando a veces se resbalaba hacia abajo yo me ocupaba de levantarle de nuevo el culo en pompa para que el otro pudiera seguir son su enculada. Así duró un ratito más hasta que se corrió allí dentro de ella y pude ver como el líquido empezaba a salir de su agujero.

A ella se la veía agotada pero, con el efecto del alcohol cuando la miraba me sonreía y se me acercaba a darme un beso, estaba disfrutando como una loca y haciendo algo que nunca se había imaginado. De hecho, al día siguiente seguiría sin poder imaginarlo.

A pesar de todo aquello aún me sentía muy excitado y quería más, aún no sabía que otra cosa poder hacer pero una vez dentro de aquella noche loca ya buscaba seguir con los mismo en todas las situaciones que pudiera. Así, aprovechando que en ese momento nos quedamos solos en el servicio busqué su ropa, que estaba allí tirada y hecha un desastre y la vestí. Entre besos salimos de allí y entre empujones alcanzamos la calle. La miré bien y estaba hecha un cromo, tenía la cara con pegotes de semen seco y otro tanto de lo mismo cuando me ponía a mirar sus piernas o los brazos, verla así me ponía a cien y le levantaba la mini allí en medio de la calle para que los que pasaban le pudieran ver el culo.

Un grupo de amigos pasaban por allí algo bebidos, uno de ellos se acercó al ver el panorama y me dijo que si podía tocar un poquito, yo le dije que adelante y el pasó su mano por debajo de su culo tocándole todo el coño por debajo entre las risas de sus amigos. La cosa no fue a mayores y nos fuimos escuchando sus piropos en la distancia.

Yo seguía queriendo más y fue cuando me acordé entonces de un sex-shop que había por la zona que contaba además con una pequeña sala en la que ponían películas porno, y que había visitado en alguna ocasión hacía muchos años. Sandra seguía de mi mano caminando algo torpemente y con su cara de felicidad permanente de la noche, la gran cantidad de ponche de aquella fiesta y lo que se tomó en el bar fue suficiente "gasolina" para ella.

Entramos en aquel sex-shop y vi que no había mucha gente, un par de tipos ojeando revistas, otros tres en la zona del videoclub, uno de ellos bastante mayor, por cierto, y alguno más que estaría dentro de las cabinas. Naturalmente todos se giraron al darse cuanta de que había entrado una chica y nosotros nos dirigimos hacia el dependiente, mi idea era comprar una de esas pollas dobles de látex que también tienen para el culo, en fin, algo así. Me empezó a sacar el material que tenía allí con ella mirando divertida todo aquello y yo ya me estaba poniendo muy caliente. Cogiendo uno me atreví a decirle al chico que si podría probarlo allí con ella para ver si nos gustaba; estas palabras debieron de sonar como una alarma porque de pronto sentí ya todas las miradas hacia nosotros, por si antes no estaban demasiado claras... El dependiente, un tío bastante cachas, debió empezar a excitarse con la situación y divertido me dijo que probase todo lo que quisiera y que si quería pasar a una cabina o a un sitio al lado del mostrador que parecía una especie de probador (aunque me imagino que la gente se probaría allí lencería, no este tipo de cosas...).

Le dije que muy bien y pasamos tras la cortinilla, una cortinilla que por supuesto no llegué a cerrar, la dejé a medio echar. Le dije a Sandra que se sentase en el pequeño banco que había allí y le levanté la minifalda, cuando miré hacia atrás pude ver a los tíos del videoclub allí junto a la cortina sonriéndome. Yo no hice ningún gesto, como no importándome que lo vieran todo, cosa bastante evidente, y me dispuse a sacar del plástico aquel artilugio que luego vi que tenía un tacto magnífico asemejando la piel humana. Ella estaba allí sentada sonriendo con la falda por la cintura, se le veía claramente el coño y con solo acercarse un poco se podría observar que esa noche había estado muy usado.

Me hice un poco el torpe y le pedí al dependiente que me ayudase a sacar aquel invento, lo sacó allí al lado de ella y me enseñó que tenía también función de vibrador. Miré hacia atrás y vi que hasta habían descorrido del todo la cortinilla y que allí habían unos cuantos tíos no perdiéndose detalle de todo aquello. Me seguí haciendo el torpe y le dije al chico que igual no sabría utilizarlo bien y que si no le produciría ningún dolor por ponérselo mal... -¿Se lo puedes colocar al principio tú para ver como es? Pude escuchar unos murmullos de aquellos improvisados mirones ante la pregunta y el dependiente como es de imaginar, no se lo pensó dos veces y cogiéndola suavemente la hizo recostarse más en aquel banco mientras yo empezaba a abrirle las piernas. Estaba supercaliente y a buen seguro que todos los que había allí estaban como yo.

Fue así como cogió el juguetito y muy lentamente lo fue acercando hacia su coño para encajarlo bien además con la parte que iba destinada a su agujerito anal. Antes de metérselo vi como disimuladamente le metió un dedo, me decía que quería ver si había suficiente lubricación y de esa manera aprovechó para tocar cada una de sus partes de su delicioso conejito. Lo mismo hizo después con su culo, se hacía "el profesional" del asunto y yo mientras tanto haciéndome el loco, claro. Al final le colocó el aparato y puso en marcha el vibrador, le debía de dar un placer tremendo porque empezó a gemir aún mas fuerte que durante toda la noche, entre risas comentaban "parece que le gusta..." Allí estuvo un ratito con aquello puesto y todos mirándola, fue cuando le dije que al final tendría que comprarlo y le pregunté si iban a poner alguna película en la sala de cine. Me dijo que en 15 minutos empezaba una amateur muy buena y sin dudarlo le dije que nos quedaríamos a verla.

Aquella exhibición ya no duró más y yo mismo le saqué el aparatito y le bajé la falda ante la segura desilusión de nuestros improvisados espectadores, salimos afuera y me entretuve mirando algunas revistas mientras esperaba a que empezase la película. Ella estaba junto a mí, le daba besos cada poco, se la veía como en toda la noche. Los tíos por supuesto que no le quitaban ojo de cada movimiento que hacía recordando todo lo que acababan de ver, ya todos aquellos conocían perfectamente como era su chocho y eso me excitaba un montón. Me aposté lo que fuera a que la gran mayoría de ellos entraría a la sala a ver la película al saber que iríamos.

Llegó la hora y entramos en aquella sala, el lugar no era grande pero tampoco demasiado pequeño, tenía una gran cantidad de filas de butacas para ser un lugar así y me gustó que éstas eran bastante amplias y cómodas; además los respaldos para los brazos eran bastante amplios y se podía ver perfectamente desde una fila todo lo que pasaba en la de debajo y al contrario. Todo aquello tenía muy buena pinta y con lo caliente que estaba ya estaba dispuesto a todo, no descartaba algo como lo de aquel servicio de hacía algo menos de una hora.

Nos sentamos hacia la mitad del cine y en las butacas centrales, acerté al comprobar que la gran mayoría de los tíos de la tienda estaban allí; el que más cerca se sentó de nosotros fue uno a 3 butacas de nuestra posición. Justo al comenzar la película vi con sorpresa como en la esquina de arriba del todo se había sentado otra pareja, quien sabe si tendrían la misma intención que yo... La verdad es que no recordaba haber visto tanta gente en un sitio de esos cuando yo había ido en el pasado alguna vez pero las circunstancias previas creo que marcaban bastante la situación.

Así empezó la película y tras las primeras escenas la verdad es que no tardé nada en empezar a meter mano a Sandra. En pantalla una chica muy joven le estaba haciendo una mamada a un viejo y yo le empezaba a levantar la minifalda a la altura de la cintura como poco antes en el sex-shop; miré a los lados y vi que los tíos estaban más pendientes de nosotros que de la película y con lo cachondo que ya estaba eso no hizo otra cosa que calentarme aún más.

A pesar de la penumbra la luz de la película hacía que se pudiera ver muy bien cada movimiento que hacíamos, le levanté un poco la camiseta y pude ver como tenía los pezones totalmente tiesos, no me pude resistir y empecé a chupárselos. Tras un rato allí me di cuenta que había tíos situados más cerca de nosotros para no perderse detalle, especialmente uno situado en la butaca justo de encima a las nuestras. Fue cuando le abrí las piernas y le coloqué los pies en los apoyabrazos de la butaca de delante para tener una vista sublime de su chocho, me agaché para chuparlo un poco y noté el gusto al semen que aún tenía allí alojado, estaba deliciosa y se dejaba hacer cualquier cosa, era una muñeca a mi servicio.

Estaba excitadísmo y ya quería más y más, pensé rápidamente en posibles situaciones y en un impulso totalmente improvisado me dio por irme a la butaca de delante de ella para agarrarle los pies y meterle mano desde allí delante. Desde allí se tenía una vista increíble de su coño y me entretenía en lamerle los pies y mantenerle abiertas bien las piernas; ella, allí desnuda, estaba disfrutando de nuevo. Como me imaginaba, los tíos de allí se estaban empezando a poner a mil aunque es lógico que no se atreviesen a entrar en acción por miedo a que yo no aceptara (a pesar de mi numerito anterior con el dependiente), sin embargo el que estaba sentado detrás de ella vi que empezó suave y disimuladamente a tocarle el cuello por detrás, despacio, como pidiendo permiso para participar también.

Al no hacer yo el mínimo gesto y seguir acariciándole las piernas siguió tocando y no tardé nada en ver sus manos bajando lentamente para alcanzar sus pechos, primero por encima de la camiseta y luego levantándosela suavemente. Esa imagen de ver su mano bajando allí en medio del cine me puso muy caliente, más aún cuando volvía a ver sus tetas al aire y esta vez entre las manos de aquel tipo; de nuevo estaba viendo a mi novia con un desconocido y cada vez me gustaba más. El ver lo que hacía este tío con mi consentimiento fue ya la "prueba" que necesitaban los demás, que empezaron a acercarse y a sentarse alrededor de mi novia, dos de ellos incluso a mi lado para verla desde mi posición.

Se mantenían allí, deseando empezar a tocarla pero expectantes observando la escena del chico de detrás con sus manos en sus tetas y las mías acariciando las piernas. Uno de su lado se animó y alargó la mano para coger la suya y empezar a dirigirla lentamente hacia su paquete. El que estaba sentado a su otro lado empezó a posar sus dedos sobre su cintura, acariciando su barriguita, jugando con su ombligo... En cuestión de segundos todo se puso en ebullición y debía de ser como el paraíso para ella porque empezaron a besarla por los brazos, las manos, los hombros, el cuello..., uno de ellos empezó a lamerle los pezones y yo allí acariciando sus pies y manteniéndole las piernas bien abiertas para ver bien abierto ese coño que sabía que muy pronto iba a ser penetrado muchas veces. Uno que estaba sentado a mi lado me pidió permiso para empezar a lamerle un pie, el otro miraba como yo para verle el coño. Los asientos no eran altos y ayudaban mucho a la escena.

Alargué la mano y le empecé a tocar la rajita, la tenía muy mojada, uno de ellos se atrevió a lo mismo (parece que esperaban siempre a que yo tomase la iniciativa) y también se la empezó a tocar. Me gustaba porque aquellos tipos iban en plan suave, disfrutando del momento y parece que sabían bien lo que hacían, era como si no se imaginaran que esa era mi intención desde un principio y que se la tenían que ganar con sus acciones.

El que estaba a su lado jugando con sus pezones se sacó la polla y trató de recostarla para que se la chupase, los demás me miraban sorprendidos y excitados a la vez buscando mi reacción, mientras que yo seguía jugando con sus piernas haciendo ver que lo aprobaba todo. Ella se dejaba hacer y al colocarse tumbada en las butacas chupándole la polla al tipo aquel yo me fui de nuevo a su asiento y me puse en el suelo a sus pies para poder seguir tocándola mientras tanto y ver la escena lo más cerca posible. Una vez que me levanté, miré y en la pantalla a una chica le estaban haciendo una doble penetración, aquella era una situación de sexo en su estado más puro y la estaba disfrutando de verdad.

Ella seguía chupando aquella polla, uno que estaba detrás de ella le tocaba las tetas, el que estaba a sus pies tenía sus piernas encima y se preocupó de colocarse en medio para mantenerle las piernas bien abiertas y verle bien el coño, yo seguía viendo la escena y estaba que reventaba de placer. Tanto es así que en esa posición me fui hacia su boca a besarla mientras chupaba aquella polla y por un momento parecía que éramos los dos los que estábamos chupando la polla a aquel chico desconocido. Estaba muy excitado y era un sabor desconocido para mí aunque es cierto que antes ya había probado el semen que le habían dejado en su boca. Luego empecé a recorrer su cuerpo hacia abajo y vi como el otro tipo se estaba colocando para follarla, la situación ya era muy fuerte, la sentó sobre sus muslos y en esa posición empezó a metérsela suavemente mientras me miraba primero buscando mi aprobación, y luego como dándome las gracias.

En ese momento también seguí hacia algo desconocido cuando ante esa escena me fui hacia su coño con la boca para sentir de la forma más fantástica posible como le iba entrando a mi novia aquella polla, notaba sus flujos, le metía la lengua todo lo dentro que podía y en algún empuje llegué a tener la polla dentro de mi boca. Era una sensación increíble poder disfrutar de esa manera como se están follando a tu chica, sentía su coño vibrar con cada impulso, con mi lengua buscaba el clítoris y por momentos chocaba con esa polla que le entraba y salía lentamente pero sin cesar, ella gemía entre susurros. Casi sin tiempo para apartarme sentí como el tipo se iba a correr y allí dejó regado todo su coño con su esperma, miré alrededor y el resto se agolpaba para poder ver la situación e intentar ver si podían participar. También llegó la corrida del otro, su chorro llegó a alcanzar sus pechos, de nuevo estaba bañada en semen.

Rápidamente otro ocupó su posición e hizo diana en su boca con su polla, aquello parecía que no tendría fin y yo no quería que se acabara nunca. Me imagino que queriendo imitar la película me dijeron que por qué no intentábamos una doble, que al final sería triple. La dejaron bocaarriba y uno de ellos se puso debajo, entre yo y otro dos tratamos de preparar el agujerito de su culo para que se la pudiera meter allí en esa posición, ella dio un ligero grito cuando él consiguió su objetivo pero seguía como durante toda la noche dejándose hacer todo.

En esa posición siendo enculada por un chico y con la polla en su boca del de antes procedimos a abrirle bien las piernas para que un tercero tuviera vía libre. Era una situación soberbia y no pude evitar correrme una vez más ante esa visión. Se le veía aquella polla salir y entrar muy despacio en su culo y su coño todo abierto con las piernas totalmente abiertas encima de las butacas, era una pasada. Así, con todas esas facilidades, el tercero no tuvo problemas y se la consiguió meter, yo no me podía aguantar y quise tocarla, las tetas, el ombligo, fui a su boca y saboreé de nuevo como chupaba sin parar aquella polla, me fui a los otros dos y metía la mano para notar como aquellas dos pollas entraban y salían del cuerpo de mi chica. Llegué a meter la cabeza para intentar lamer el trocito de piel que tiene entre sus dos agujeros, veía los huevos de los tíos allí colocados, se la habían metido entera los dos, hasta el fondo, oía los chasquidos de los líquidos moviéndose cuando una y otra vez hacían los movimientos rítmicos, olía a semen, a fluidos vaginales, a sexo puro...

Sentí como se iban a correr y tuve otra visión increíble, se corrieron dentro de ella y al salirse pude ver como salían los chorros de semen de sus dos agujeros, al otro también le debió excitar sobremanera ésto y acto seguido se corrió en su boca. En menos de 10 segundos tres tíos se habían corrido dentro de mi novia, al final era mi fantasía hecha realidad y además mucho más de lo que me podía haber imaginado.

Claro que nada había terminado aún, los otros tíos ya estaban cachondísimos y querían su parte. Vinieron otros dos al lado y la pusieron a cuatro patas con el culo bien en pompa, me levanté y veía que aún había muchos arremolinados allí que no habían participado. En ese momento deseé que todos se la follasen, que tuviese semen de todos ellos, que mi chica se convirtiese en su juguete. Miré hacia atrás y me acordé de aquella pareja, fue cuando vi que me hizo el chico una seña y me fui para allá dejando a mi novia bien acompañada. Resulta que aquel chico era el dependiente de antes que al acercarme me dijo que le gustaría follar a mi novia mas tarde a solas y que si quería podía jugar allí mismo con su amiga.

Yo entre el alcohol y la excitación casi no tuve que responder porque era evidente y el chico se marchó dejándome vía libre con aquella chica. Cuando la vi bien noté que también estaba bastante borracha pero no estaba nada mal, era bonita de cara y rubita de pelo algo rizado, tenía las tetas más grandes que mi novia y un cuerpo más que apetecible. Miré hacia abajo y vi como un montón de chicos se arremolinaban ante mi novia, a la que no veía, pero sabía que estaba allí disfrutando y a buen seguro con al menos un par de pollas dentro de su cuerpo. Casi sin preámbulos me lancé a por la chica y vi que se dejaba hacer. La empecé a besar y le quité la blusa; al no llevar sujetador en un momento quedaron sus tetas ante mi y me puse a chuparlas una y otra vez. Ella me besaba y me quitaba la camisa. Tras un rato jugando con sus labios y sus preciosos pezones me dirigí a quitarle los vaqueros y el tanga rosa que llevaba, era muy guapa y estaba en mi noche más loca de sexo. Me quité los pantalones y la agaché para que me la chupase, no pude aguantar mucho porque no quería correrme otra vez tan pronto, así me puse a jugar con su coño y a saborear sus jugos con mi boca, estaba muy mojada y eso me excitaba mucho.

Fueron minutos de total placer y acabé follándomela allí en las butacas, ella gritaba bastante fuerte y de hecho un par de chicos subieron a contemplar la escena. Acabé corriéndome en ella y terminamos abrazados durante un buen rato. La verdad es que no me podía imaginar que en aquella noche además de cumplir mi fantasía con mi novia iba a poder disfrutar de otra chica..., pero así fue.

Aquellos dos chicos bajaron de nuevo a la acción al ver que allí no tenían nada que hacer, y yo seguí con ella un rato más hasta que quise bajar de nuevo a ver como andaba mi nena. Pasé entre los tíos y me encontré con la escena tantas veces repetida, ella allí con cara de felicidad chupando una polla mientras un hombre bastante mayor se la estaba follando. De nuevo me empecé a calentar y me puse de nuevo al lado de ella para seguir disfrutando de todo.

La empecé a acariciar y vi que tenia semen por todo su cuerpo, uno me dijo que le habían hecho la doble cuando yo no estaba dos veces más; había un tipo que me dijo que ya se había corrido dos veces en ella, una vez en su coño y otra en su boca. A pesar del cansancio la verdad es que no tenía ganas de que todo aquello parara y quería que mi novia siguiese probando pollas sin parar. Al acabar en ella los dos que estaban de nuevo la colocaron para follársela 3 a la vez, antes le observé su culo y ya lo tenía un poco enrojecido, a bueno seguro que le costaría sentarse en los próximos días. De nuevo guié a un chico joven para que le entrase bien en su culo abriéndole bien las nalgas, por delante con su coño totalmente abierto no hacía falta ninguna ayuda porque parecía un agujero absorbe-pollas. Aproveché para besarla y sabía a semen, mientras se la follaban dos tipos a la vez nosotros nos besábamos allí con pasión como podrían perfectamente hacer dos enamorados. Nada más dejar de besarla vi como una polla ocupaba el lugar de mi boca, de nuevo estaba con tres hombres dentro y yo disfrutando jugando con sus tetitas y lamiéndole el cuerpo. Me fui de nuevo a la zona de sus agujeros y vi de nuevo desde detrás como se la habían metido hasta el fondo los dos, solo veía sus huevos hinchados dispuestos a descargar toda la lefa que llevaban dentro. Me gustaba tocarlos, me gustaba ayudarles en sus embates para que entrasen más y más en su coño, me gustaba acercarme con la lengua y buscar su chocho mientras sentía como se la estaban follando. Estaba con todas esas cosas cuando se encendieron las luces porque la película había terminado, realmente poco importaba, ese día la película era otra y totalmente "interactiva"...

Así se la estuvieron follando un rato más hasta que vino a mi el chico que era dependiente y me recordó lo que me había dicho antes. Yo esperé a que terminaran los que estaban con ella en ese momento y les dije a los otros que ya me iba a ir; la verdad es que no sé cuantos fueron en total pero sí sé que hubo alguno que repitió más de una vez y por ejemplo hubo uno que me dio las gracias efusivamente porque tenía según él "el capricho" del sexo anal que casi nunca podía llevar a cabo, y que a mi chica lo había podido hacer hasta tres veces en esas dos horas. Me daban las gracias y me decían que estaba muy buena y que volviese pronto por allí... (en fin, algo lógico por otra parte, se ve que no se lo pasaron mal...). Un señor algo mayor me dijo que hacía mucho tiempo que no lo había hecho y que cuando fue a la sala a masturbarse un poco nunca podía imaginarse que iba a poder follarse a una chica joven, que era como un sueño para él...

Todas esas cosas me encantaba escucharlas, mi chica había sido de todos ellos y habían hecho con ella todo lo que les vino en gana, era su juguete, como una muñeca de las que vendían en el sex-shop pero en vez de las hinchables de carne y hueso. Ella siempre aceptaba todo con su sonrisa, si querían les chupaba la polla, si querían se la metían por el culo, si querían se la metían en su chocho..., suave o fuertemente, siempre como quisieran. Era una gozada verles abrocharse la bragueta después del trabajo realizado con mi novia, verles darle un beso al marcharse a la vez que le tocaban el coño por enésima vez, esta vez a modo de despedida...

Y allí se quedó ella acostada sobre las butacas, me puse sobre ella y le di un beso. Cuando se iba a levantar vi que le costaba porque debía de sentir dolor en sus partes con tanta penetración pero tampoco se quejaba y, de hecho, yo tampoco pensaba que la noche se había terminado. Me la llevé desnuda y con sus ropas en la mano, ahora que había más luz veía que estaba llena de semen, en algunas partes era seco, en otras era húmedo recién echado; por las piernas le corrían hilillos de ese semen que le salía de sus agujeros más íntimos. Era muy excitante verla así.

Llegamos a la tienda y el chico nos dijo que pasásemos a una habitación que tenía allí al lado de una especie de despacho, me decía que sería excitante probar algún juguetito de la tienda con ella y que tenía muchas ganas de follársela. Al entrar en la habitación me llevé una sorpresa porque era bastante grande de lo que pensaba y, sobre todo, porque habían 3 chicos jóvenes sentados en una especie de sofá. Le dije que pensaba que quería estar solo y él me dijo que sí que quería disfrutarla solo pero que había avisado a unos amigos de siempre para esa ocasión que, según él, no se suele presentar muy a menudo...

En el centro de la habitación había una cama bastante grande y me dijo que la acostara allí; los chicos ya pudieron ver desde el principio todo su cuerpo al estar desnuda. Cuando le vi llegar con unas esposas le dije que no me gustaban los juegos de ese tipo pero él me comentó que no me preocupase, que era sólo para que no se moviese y poder disfrutar más de sus posiciones. Y así fue, le cogió los brazos y abriéndolos los sujetó a la parte superior de la cama, a continuación lo mismo hizo con sus piernas..., ella seguía dejándose hacer sin hacer el menor gesto. La situación volvía a ponerme muy cachondo, allí estaba ella totalmente abierta a la vista de 4 desconocidos. Ante esa visión no tardaron en acercarse a ella y empezar a acariciarla, sentí un ruido y vi a la chica con la que había estado mirando la escena, al parecer no iba a participar y, era una pena.

Ella gemía pero al estar esposada no se podía casi mover, los chicos se desnudaron enseguida y empezaban a tocarla, uno de ellos se sentó encima de su cara y la obligó a que le chupase la polla, después los huevos y hasta el agujero del culo. Eso me excitaba un montón, ahora mi nena era poco menos que una esclava para ellos, aunque la situación de antes tampoco difería mucho a esta salvo en las esposas...

Otro chico me enseñó dos vibradores de un tamaño bastante grande y por un momento me pareció hasta demasiado fuerte que se los pusieran, aunque no tardaron en convencerme y al momento vi como se los colocaban uno en el coño y otro en el culo. A pesar de haber sido tantas veces follada esa noche les costó meterlos hasta el fondo por su enorme grosor y tamaño, ella al principio se quejó un poco pero un chico rápidamente empezó a besarla y enseguida se dejó hacer. Con los vibradores colocados empezó a retorcerse de placer allí mismo, era una pasada ver así a mi novia y, de hecho, nos separamos un poco todos de ella y nos pusimos a los pies de la cama para observar un rato la escena, estábamos todos muy excitados.

Luego le pusieron los aparatos para que vibrasen con menos potencia y ella se calmó un poco, tenía todos sus agujeros ya muy abiertos y ya tenía ganas de que le quitasen los juguetitos para ver ese enorme agujero del culo que se le iba a quedar. Sin embargo parecía que la cosa se prestaba a jugar y a experimentar más cosas y un chico me enseñó un par más de vibradores más pequeños y me dijo que si quería que probáramos a metérselos en el coño con el otro grande. Yo ya aceptaba cualquier cosa y vi como un chico movía primero el vibrador grande como para hacer más hueco y luego intentó meter otro, el más grande de los otros dos. Otro mientras, le puso su polla en la boca para evitar que se quejase y al final se lo consiguió meter, estaba claro que el tercero no podría entrar pero la visión de Sandra así era increíble, tenía dos vibradores en el chocho,uno de ellos bastante grande, y otro grande en el culo al que además subieron su potencia para gusto de ella. Uno de ellos me dijo que nunca habían hecho estas cosas y que estaban a mil, que si consiguiesen abrir tanto su coño les gustaría intentar follársela dos a la vez por allí. A mi eso me pilló un poco de sorpresa pero luego pensé en lo excitante que podría ser.

Pues allí estaba ella, con 3 vibradores y lamiéndole el agujero del culo a un chico que estaba sentado sobre su cara. Les gustaba mucho verla así y pasaron casi todos por su cara, uno de ellos se corrió una vez más en su boca; se dedicaban a pellizcar sus pezones, a mover los vibradores y ver como se retorcía de placer, en una ocasión estaban haciendo eso mientras la besaba y pude ver como estaba de excitada. Yo quería más y les pregunté por más juguetitos, me dijeron que podían ponerle una especie de pinzas en los pezones que le darían algo de dolor pero no excesivo, y sí mucho placer. Me pareció buena idea, ya quería cualquier cosa, y un chico se los colocó. Ella gritó pero enseguida se calmó y entre los vibradores y ahora las pinzas estaba rota de placer. Volvieron a sentarse sobre ella, a humillarla sacándole la lengua y pasándosela por su culo, a frotarse con ella una y otra vez en esa posición, a jugar con las pinzas de las tetas... Estaba excitadísimo de nuevo y hasta me llegué a sentar yo encima de su cara para probar que estaba totalmente a merced de aquellos chicos.

Le quitaron los vibradores e hizo su aparición un coño enorme pidiendo pollas y un culo dilatado como nunca había visto, era una pasada. Tardaron poco en llenarlos, uno se colocó debajo de ella y tuvieron que quitarle las esposas para conseguirlo, no tuvo ninguna dificultad para encontrar su culo y metérsela, otro se fue a su chocho y de nuevo estuve ante una doble penetración, ya no sé cuantas llevaba, era un bautismo brutal. Otro se ocupaba de su boca y allí estaban bombeando sacando y metiendo, sentía el "choof" al entrar y salir, gemía y disfrutaba como una loca, y yo aún más viendo la escena. El cuarto chico y yo nos entreteníamos con las pinzas de los pezones, la besaba por todo su cuerpo, iba a mi nueva posición favorita y veía como los dos se la metían sin cesar en unos agujeros ya muy dilatados, me coloqué entre ellos como pude y empecé a chupar esa zona entre los dos agujeros, sentía los fluidos caer, es una sensación indescriptible gozar así tan cerca como dos chicos se están follando a tu novia, como sus dos agujeros más íntimos y sagrados se convierten simplemente en lugares donde cualquier chico puede satisfacer sus deseos sexuales. Después de un rato así intentaron lo que me habían dicho antes, no sabía si podrían llegar a hacerlo pero se colocaron para intentarlo, querían que tuviese dos pollas en su coño.

Yo me puse lo más cerca que pude e intentaba abrírselo para que pudieran hacerlo, al final lo consiguieron aunque no pudieron entrar del todo; de todos modos, la situación era fantástica y en esa situación me fui con mi polla hacia su boca mientras veían como la follaban así. Me corrí una vez más y le llené la boca del poco semen que ya me podría quedar después de la nochecita que llevaba. Al rato los chicos se terminaron corriendo y le regaron el coño de nuevo, mientras tanto otro le tiraba de las pinzas de los pezones para hacerle dar pequeños gritos; y tras acabar yo con su boca se puso el que quedaba y además lo hizo de una forma brutal, era casi lo que le quedaba a la noche. Mientras los dos se corrían en su chocho y el otro le tiraba de las pinzas, el cuarto se la metía y sacaba de forma brutal en la boca, ella aguantaba por el placer pero a buen seguro que sintió también bastante dolor con todo ello, la agarraba del pelo y la guiaba en cada movimiento de cadera que hacía. Después de esa salvaje acometida se acabó corriendo también en la boca y al hacerlo le tapó la nariz para que se lo tragase todo; ella hizo un gesto como de devolver pero no tuvo más remedio que acabar tragándose toda su lefa. Lejos de molestarme hasta me excitó poder contemplar aquel pequeño síntoma de violencia y de total sumisión de mi novia, aquella noche estaba empezando a experimentar sensaciones que nunca había conocido, y no digamos ella.

Le tocó finalmente el turno al que había "organizado" todo aquello, como había dicho al principio nos dijo que ahora quería disfrutarla él solo y al instante se puso manos a la obra. El chico, al que se le notaban sus buenas horas en el gimnasio, se puso a besar cada centímetro de la piel de mi chica, ella ya no estaba esposada pero abría las piernas y se retorcía de placer cuando él se aproximaba a sus zonas más erógenas. Se estuvieron besando abrazados durante un largo rato, era una situación muy excitante para mi, sentado allí al lado contemplando la escena, no sentía celos, sólo placer y excitación. Ella estaba muy excitada y cuando llegó el momento en que él la comenzó a penetrar abrió las piernas al máximo y las arremolinó alrededor de su culo para sentir aún más adentro su polla; la verdad es que no sé cuantas veces se corrió a lo largo de aquella noche loca, supongo que muchas y eso favoreció a su estado, pero en ese momento lo pude ver con mis propios ojos cuando vi sus piernas temblar ante las embestidas de aquel chico, se estaba corriendo y gozando como una auténtica perra en celo allí con aquel desconocido estando yo y otros 3 desconocidos de testigos. Tras ello él se la sacó y acabó corriéndose encima de su cuerpo, dejándole las tetas todas llenas del líquido espeso.

Aquello parecía que iba a ser el epílogo de aquella noche mágica, me acerqué a ella y enseguida me abrazó; seguía en ese estado en el que llevaba toda la noche, necesitaba dormir muchas horas y al despertar quizás sólo pensase que había sido un sueño, si es que llegase a acordarse de algo. Me dispuse a vestirla y tras despedirme de aquellos chicos nos dirigimos al coche para dar por terminada aquella noche.

Todo empezó con una fiesta a la que iba a asistir y sobre la que había puesto esperanzas de que algo excitante pasase y al final acabé convirtiendo a mi novia en un juguete para cuantos hombres se quisieron aprovechar de ella. La dejé en su casa y me fui a la mía, estaba muy feliz y con ganas de repasar cada momento que había vivido. Al día siguiente cuando la fui a buscar para salir de tarde estaba muy dolorida y me hacía preguntas sobre la noche, no recordaba nada, yo sólo me limitaba a decirle que lo había pasado muy bien y que habíamos tenido unas sesiones de sexo en casa fantásticas.

Mi mente ya empezaba a trabajar pensando en nuevas posibilidades ahora que sabía como conseguir todos mis objetivos...
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