X
This website uses its own and third-party cookies to provide our services and display advertising related to your preferences. If you close this window by pressing the 'X' button, we consider that you do not want to see this message again
Password
Username
Yo a cargo de todo
Author: 
Gays
21-Sep-2019
102
Yo a cargo de todo
Mi dedo medio, comenzó a hacer presión en el culito de Francy; mientras Mario estaba haciendo presión con el tercer dedo y Managüíta ya se apoyaba el borde de la pila con sus nalgas paraditas hacia atrás, ofreciendo tan delicioso manjar a su pequeño compañero de trabajo.
Todo pasó tan rápido anoche que me parecía imposible que fuera real, habíamos pasado de tontos juegos, tocarnos y toda esa pangada a tener sexo real entre nosotros.

Papá tenía que ir a trabajar temprano, pero se enfermó de una terrible gripe que lo ha hecho acostarse por las fiebres que le daban; si hoy no mejora tendrá que visitar al médico.

Como Yo era el que más entendía de mecánica me hice cargo del taller.

Ese día llegué inusualmente más temprano que todos los del taller ya que tenía las llaves para abrirlo y cerrarlo, por órdenes de mi padre: luego de impartir algunas tareas que me dio mi padre para ellos me concentré en un carro que teníamos que entregar por la tarde.

Daniel, el dueño del carro me llamó para decir que llegaría hasta mañana en la mañana por su carro ya que estaba fuera de la ciudad y como el día siguiente era Domingo le dije que si podía llegar tipo 10:00 am para poder entregarlo y aceptó.

En la tarde de ese día Mario, uno de los mecánicos del taller me dijo que si quería tomarme un par de birrias con los chicos, que irían a traerlas a la pulpería y pondrían unas salchichas a azar en carbón.

Claro que acepte, estaba matado con la reparación que había terminado.

Llamé a casa para preguntar a mi padre como seguía y dijo que las calenturas habían bajado, pero se sentía como apaleado.

Le dije que tomaría unas cervezas con los chicos (son 3 chavos en el taller) ni tan chavos, el menor tiene 18 que es Mario, el que sigue tiene 24 que es al que llaman Managüíta por haber nacido en Managua, Nicaragua pero se llama Carlos y el último es Francy con 26; así que fueron por cuatro caguamas y las salchichas se comenzaron a azar.

Todo normal en el lugar, bromas de siempre, recordar anécdotas de todos los que han pasado por allí.

Mario estaba ya bien picado por las cervezas y Managüíta le seguía en pedo.

Como todo comenzó a solo terminar el trabajo del día, todos estábamos con grasa hasta en las orejas.

Era muy gracioso verlos así de borrachos, Yo no acostumbraba a tomar con ellos y las bromas comenzaron a subir de tono.

Francy que era el mayor de todos allí dijo que él se iba a bañar para quitarse lo mugriento, que así no podía continuar y acto seguido se fue al par de una pila donde se bañan todos después del trabajo.

Lo divertido de eso fue que a medida salía la música de la radio, Francy comenzó a realizar un baile tipo estríper, la neta que le salía muy bien.

Fue quitándose la camisa muy despacio y mostrándonos sus pectorales bien desarrollados, unos brazos fuertes, recios biceps y un abdomen muy bien trabajado, se nota que las horas que pasaba con unas pesas improvisadas en el taller daban su fruto.

A medio show se detiene para recoger el resto de su cerveza y comienza a tontear con Managüíta, se acerca a él por detrás y sacándose el pene se lo pone en el hombro a Managüíta y este salta al tiempo que le da un empujón.

¿Qué demonios te pasa?

Jajajjajajajj jajajajjaja

Una sonora carcajada de todos nosotros fue lo que obtuvo de respuesta.

Francy se volvió a la par de la pila y continuó con su show desnudándose.

Tiro uno a uno los zapatos tipo burritos de trabajo de punta metálica, luego sus calcetas, luego desclavo su hebilla metálica y sus pantalones que eran muy holgados, cayeron por si solos.

Quedó en un calzoncillo blanco tipo convencional que era muy ajustado y marcaba su gran bulto y sus riquísimas nalgas bien paraditas que todo mundo gustaba de palmotear de vez en vez.

Su cara hasta llegar a su cuello y sus brazos sobresalían de mugrientos de tanta grasa en ellos y el resto de su cuerpo parecía una hoja de papel blancuzco en comparación.

Era una situación muy divertida, pues; aún ya estando desnudo no dejaba de bailar y reír.

Francy, se volteo y nos enseño el culito durito y redondito que posee, se inclino aún más y separando sus nalgas nos mostro su hoyito bien fruncido y resguardado por un millar de pelos.

Que espectáculo estaba dando, nunca había tenido una experiencia así con otros chavos.

Francy continuaba haciendo poses, mostraba su verga apretándola desde la base, sus pelotas se enrojecían al estirarlas, las pasaba para atrás con todo y pene y por frente pareciera que tuviera el pubis de una mujer.

Todo era divertido y cargado de un gran toque de testosterona por todos sus poros, un juego que escuchaba que mi padre contaba que los chicos hacían a cada rato; era brutal escucharlo, muchísimo más fuerte el verlo.

Con mis hermanos habíamos tonteado haciendo cosas como darnos palmadas en las nalgas, frotarnos al estar bañándonos, pero un desnudarnos sensualmente frente a los otros no, simular una vagina femenina tampoco.

A la pila se sumó Mario, también comenzó a desnudarse siguiendo el ritmo de la música y soltando prendas poco a poco.

Mario a pesar de estar joven, era el más joven del grupo del taller; ya se notaba que el tiempo que llevaba trabajando y apretando tornillos le estaba brindando un buen resultado en su cuerpo.

Además era jugador de futbol para el equipo local del barrio.

Sus piernas estaban muy bien desarrolladas junto a su culo duro y muy apetecible.

No me habían dado ganas de estar con otro macho que no fuera alguno de mi familia, pero ahora estaba viendo esto de otra manera.

Se estaban encuerando frente a mí, como nunca lo habían hecho en todo el tiempo que había llegado Yo al taller.

Nunca se habían comportado de esta manera, si, en verdad los había visto desnudos en la pila lavándose el cuerpo muchísimas veces pero nunca con este descaro, ¿Qué le pusieron a las cervezas?

Yo no decía nada por el asombro, la excitación del momento, la química que estábamos teniendo todos y con la naturalidad con que se estaban desarrollando todos los hechos.

Yo, no pude contener a mi cuerpo; mi cuerpo saltó solo ya que no quería abrirme allí por temor a ser rechazado, pero…

Fue un solo impulso y cuando menos lo esperaba ya estaba al par de Francy y de Mario bailando y quitándome las ropas llenas de grasa a lo que Managüíta no hiso asco y se acercó a participar también.

Ya todos desnudos pude apreciar a Managüíta que su pene era muy rellenito, no se notaban venas pero si algo apetecible y lo tenía a medio levantar, su cuerpo era lampiño excepto por una mata muy delgada que cubría su pubis, a lo que la vi muy detenidamente, más de lo que hubiera querido y él lo noto.

¿Qué, nunca habías visto que la naturaleza te la da ya recortada?

Es qué….. dije Yo,

No, Fabri; a mí no me cresen los pelos como a todos, Yo solo tengo pelos en la base de de verga y las axilas y eso que parecen de púber, si para que me salieran fue como a los 20.

Fue muy natural al decírmelo, Yo me quede observándolo un poco más y luego reaccioné a que no debía hacerlo así.

Pero es que se miraba súper bonito ese conjunto de verga y par de pelotas casi infantiles en un hombre con una cara tan linda y varonil, una de las más bellas facciones masculinas que Yo haya visto en mi vida.

Tenía la ternura de la cara del tal actor de bestia, de la serie La Bella y La Bestia, un tipo un tanto exótico; pero, con un tono de pelo amarillo pálido, ojos grises azulados y en sus genitales un vello púbico algo entre rojo y dorado.

Un espécimen muy lindo.

Un cuerpo bien definido diría Yo.

Algo que me llamó la atención de los tres, fueron sus pies; he comenzado a desarrollar una pequeña fijación en la forma de los pies masculinos.- Sí, en los pies masculinos y lo sé muy bien, porque no me ocurre lo mismo con los pies de las mujeres.

Cuando voy por la calle y miro a un tipo con sandalias abiertas, automáticamente capta mi atención.

Sobre todo, si son de ese tipo de “dedo”, o sea que se sostienen principalmente entre el dedo gordo del pie y el segundo dedo del pie.

Me parece una visión muy excitante desde hace un par de meses atrás, mis hermanos y padre usan de ese tipo de sandalias de goma para el baño y de cuero para usar con calzonetas largas, se miran súper masculinos y sexuales todos ellos, cuando andamos los cuatro vestidos así en el mall o en algún lugar relajado; he visto como hombres y mujeres nos voltean a ver.

Sé que no solo Yo tiene ese punto de admiración y más cuando es un pie bien formado, uñas bien recortadas (nada de pedicura y esos cuidados extremos) un pie de macho pues.

Un pie bien plantado, talón ancho, buen empeine, dedos limpios y sanos, un arco prominente y bien balanceado; en definitiva un pie de hombre hecho y derecho y eso es lo que cada uno de estos tipos a mi alrededor tenían.

En lo que nos tirábamos agua unos a otros, en vez de hacerlo con pailas como nos bañábamos regularmente, pusimos la manguera con que lavamos los autos, es una manguera que tira un chorro de agua potente; pero puede ser ajustado a varias presiones, varios tipos de chorro: chorro fuerte y directo, uno como cortina de agua grande y chica, uno redondo como falda que es muy fino y que puede ir disminuyendo y jugábamos con todos los chorros y cada uno tomaba la manguera a diferentes tiempos para molestar a los demás.

El regadero de agua pronto inundó todo el patio trasero y también salpicábamos alguna agua con los pies.

Yo tomé jabón en polvo y lo lance a Mario que pronto estaba cubierto de espuma de jabón y Managüíta le froto la cabeza para hacerlo más abundante.

Francy me lanzó un poco a mí y también comencé a tener espuma por todos lados, a lo que procedí a frotarme el cuerpo y la cabeza y Francy no se iba a librar de esto por nada.

También recibió de parte de Managüíta una ración de jabón.

Todos estábamos riendo porque ya todos estábamos enjabonados y comenzó Francy a frotarme la espalda con un paste de baño para ir quitando el resto de grasa de vehículos y bajaba por mi espalda hasta llegar a mis piernas.

Al pasar sobre mis nalgas solo las frotaba un poco, como con miedo; cuando se incorporó, Yo tomé en mis manos el paste de baño y comencé a frotar su cuellos, espalda, bajé y llegué a sus nalgas y me entretuve un rato más largo allí, es un par de nalgas muy bonitas, mejor que el de muchas mujeres con que Yo he estado, son duritas y abultadas, como un par de globos de hule que se inflan para cumpleaños pero bien compactaditas y tersas al tacto.

Sin preguntar y sin decir nada a nadie, ni al mismo Francy; con el paste de baño tomado entre mi mano me adentré dentro de la raja del culo de Francy, creí que iba a respingar y no fue así.

Mi mano subió y bajo un par de veces por esa estupenda raja, pude sentir como apretaba las nalgas pero no dijo nada, ni siquiera hizo algún movimiento que indicara que eso le molestara ó que no le molestara, seguía sus bromas con el resto como si nada estuviera ocurriendo allí detrás.

Yo sentí un ligero cosquilleo en mi verga y no quería un empalme en frente de todos y sobre todo al estar sobando a uno de ellos, bueno; bañando a uno de ellos y continué hacia las piernas fuertes y gruesas, esas pantorrillas que eran un tanto de gruesas como sus bíceps y bien duras.

Me aposté un poco más abajo y frotando con el paste de baño el empeine del pie de Francy lo insté con un movimiento de mano a que levantara el pie y poder frotar la planta del pie, como Yo estaba atrás de él, apoye el pie en mi pierna que estaba de rodilla al piso y luego frote toda la planta del pie y el arco del mismo.

Fue rico poder sentir ese pie grande en mi mano.

Luego allí mismo, pase al otro pie y reproduje todo el ritual; solo que esta vez fue desde abajo hacia arriba.

En eso escucho a Managüíta decir: “A papo, al mister mister, sí que le están dando trato especial, no como este que tengo aquí que solo la cabeza de arriba me lava” y jajajaj ajajajajajja jajajajajaaajajajajajaja

Si serás bruto voz Managüíta, lo que pasa que aquí el jefecito Fabricio me baña como si fuera él mismo a quien estuviera bañándose.- O sea que él si sabe bañarse, no como ustedes par de afeminados que ni el culo se tocan, dis por que no son gays… jajajajajjaa y son una reputa gay de callejón. Jajajajajjajajaaja

Todos reíamos de tan afanado discurso y el Mario suelta: AHAAAAAaaaa lo que quieres decir que hasta el culito te lo tiene bien limpiecito allí atrás como está y por eso es que la pilincha se le está comenzando a empinar noooooo jajajajjajajaja

Yaja jajajajajajajajjajajaja

Yo en todo esto me había parado atrás de Francy y estaba masajeando su espalda y me asomé de lado, para ver a ese par y con un empujón de pelvis, pegué mi pija a las nalgas de Francy en son de juego y este brincó con un salto hacia adelante que casi cae sobre sus compañeros.

Jajajaja j aja ja ajajaja aja jajajajajjajajajja

Sonoras carcajadas de todos los demás y Francy dice: Este jefecito no es de mucho fiar, ya me quiere clavar con esa pija que se carga.

Jajajajja

Jajajja j aja jajaj aj ajajajjaja

Ninguno dejaba de reír, hasta que Francy comenzó a reír también.

Fue susto el que me dio jefecito, (que así es como me dice Francy a mí).

No Francy, dije Yo: no te preocupes, que si esta dijera a querer entrar; te aseguro que sabrías muy bien que tan adentro está.

Y le guiñe un ojo.

A no jefecito, cuidado con esas que este culito está virgo, no como el de estos dos maricas de aquí que el tren bala ha de pasar sin rozar si quiera. Jajajajajja

Sonaron más risotadas de todos.

Con manguera en mano le aclaré a Francy el jabón, cuando estaba de espaldas a mí, puse la manguera en tipo cortina fina y pequeña para bajar por su espalda y al llegar a sus nalgas cerré la boquilla de forma que saliera un chorro solido y algo fuerte, ese chorro lo dirigí al medio de sus nalgas y lo sostuve allí un ratito, sus cachetes traseros se abrieron un tanto y pude ver cuando el chorro alcanzaba su ano, lo sostuve; Francy no dijo nada nuevamente, lo sostuve un poco más y se que algo de agua por allí tuvo que entrar pues él se movió y me volteo a ver, pero no dijo nada, su mirada era como si preguntara ¿Está seguro que quieres por allí?

Mario y Managüíta, estaban también en lo suyo y era Mario el que enjabonaba a su amigo por atrás y en eso estaban cuando Mario que nos daba la espalda a nosotros estando en cuclillas y Managüíta de espaldas también, pero parado al frente de su amigo sintió como la mano desnuda de Mario entró entre sus nalgas y subía y bajaba entre ambos glúteos sin pudor alguno y sin percatarse que nosotros estábamos viéndolos; Mario detuvo su mano a la altura del ano de Managüíta y realizó un movimiento lento pero seguro.

Su mano presionó entre las nalgas de Managüíta y certeramente se sabía que al interior de ese culo un dedo había entrado.

Nosotros no dijimos nada, ambos nos volteamos a ver y Francy regresando la vista a sus dos compañeros una vez y volviendo a verme a mí, no supo qué hacer ni qué decir; Yo con un dedo en la boca le indique silencio, él obedeció y volvió a ver a sus amigos.

Mario se distrajo de nosotros y como no hacíamos más ruido, creo que no se percató de que lo que realizaba está siendo observado por el hijo del dueño y de su compañero.

Su mano hacía el movimiento de entrar y salir y su otra mano acariciaba el glúteo de Managüíta con cariño.

Fue riquísimo ver eso, mi verga saltó de un solo y como estaba muy cerca de Francy al pararse, rozó su pierna y este la sintió, al instante sentí como la gran mano de mi acompañante silencioso rozó mi vergajo y como poco a poco lo rodeó del todo y con un suave movimiento de dedos me lo estaba acariciando.

El movimiento de la mano de Francy era lento y cadencioso, era como si estuviera tocando los agujeros de una flauta que iba soltando notas al ir tapando y destapando esos agujeritos que tienen.

Mi verga lo que lanzaba, eran notas de placer a mi cerebro; me estaba encantando sentir como esa gruesa mano me acariciaba y comenzaba a hacerme una paja estupenda al ritmo que Mario entraba y sacaba su dedo del ano de Managüíta y que ahora se convertían en dos dedos dentro de aquel ano.

Yo comencé a sobar las nalgas de Francy nuevamente, ya las había acariciado con la espuma de jabón y el paste de baño; pero ahora era a mano limpia y sin ningún paste de baños que me impidiera sentir lo que a pequeños trazos ya había tenido el gusto de saborear mentalmente.

Mi mano rápido buscó su grieta sagrada, estaba con pelos que sentía sedosos por la humedad, su orificio fruncido, suave y fuerte a la vez.

Mi dedo medio, comenzó a hacer presión en el culito de Francy; mientras Mario estaba haciendo presión con el tercer dedo y Managüíta ya se apoyaba el borde de la pila con sus nalgas paraditas hacia atrás, ofreciendo tan delicioso manjar a su pequeño compañero de trabajo.

Managüíta, comenzaba a mover su cabeza en consecuencia de lo que le ocurría en la entrada de su trasero.

Sus quejidos eran algo ahogados, su respiración un poco agitada y sus piernas se abrieron un poco más.

Yo estaba ayudando con mi mano a mi verga a buscar la raja del culo de Francy, nunca pensé en llegar a hacer algo igual, todo era sub real.

Todo era fantástico y hormonal, era sexo puro, sexo entre machos, era como si los mayores estuvieran entrenando a los menores para que cuando llegara su momento de sexo “Heterosexual” supieran con certeza lo que tenían que hacer.

Los dos menores, estábamos comenzando a puntear a nuestros mayores.

Los dedos de Mario ya eran cuatro en el culo de Managüíta y la cabeza de mi pija estaba bien posesionada en la entrada de ese agujerito que se sentía muy apretadito y Yo solo empujaba un poquito para sentir su fuerza y estreches.

Podía sentir que en segundos se aflojaba algo y el siguiente contraía con más presión.

Eso era sabroso, mi pija no quería quedarse allí; al hacer el primer empujón en la entrada de ese culo de hombre grande y fuerte, lo que recibió fue un cierre más hermético; pero no aflojó la presión, sostuvo su posición en la entrada de esa gruta sabrosa, masculina y virga que se me presentaba.

Sosteniendo la presión por algunos segundos, pude sentir como por un leve segundo cedió a su estreches y relajó algo sus músculos de esfínter y la punta del glande de mi pija logró entrar hasta la mitad.

Sentía ahora como si quisieran ahorcar a mi glande y volví a presionar un tanto más.

Ese esfínter era fuerte y sostenía la presión en el infringida, la cabeza de mi pene estaba presionando por entrar, mis caderas la empujaban y nuevamente soltó por otro segundo que fue bien aprovechado por mí y con toda la humedad acumulada allí logré que todo el glande lograra entrar.

Francy, sintiendo que su culo había sido perforado por una cabeza de verga real e irrefutablemente gruesa no tuvo más que soltar un gruñido que llamó la atención de esos dos que se habían olvidado que nosotros estábamos allí.

Tanto Mario como Managüíta se voltearon hacia nosotros, sin que Mario sacara sus dedos del culo de su amigo singular.

Francy no tuvo más que cerrar sus ojos y volver a gruñir, al sentir como su culito estaba siendo perforado.

Mi pija ya iba por la mitad y el culo de Francy no quería ceder.

Con una de mis manos, le di a Francy una nalgada suave pero firme; una nalgada con la única intención de indicarle que allí el que mandaba era Yo y el que tenía dominada la situación.

Y así fue, el esfínter de ese virgo culito cedió a su totalidad, dejando a mi rica y gorga pija entrar por completo en el.

El culo de Francy se sentía delicioso, terso, apretadito y caliente.

Sí, en verdad era un culo virgo, el culo virgo de Francy; el más grande y hermoso hombre al que haya poseído nunca.

Mario por su parte, se incorporó de su posición y montando a Managüíta al borde de la pila de agua subió las piernas de este a sus hombros y sin tapujos ni cuidados lo penetró de un solo con su ariete y Managüíta pegó un grito que asumo se ha de haber escuchado en toda la cuadra.

Su pija al entrar en Managüíta, no tuvo clemencia y comenzó a bombear duro y parejo, se miraba que le llevaba ganas a su amigo.

Yo miraba esa enculada salvaje y brutal, mientras realizaba una de las embestidas más ricas y relajantes que nunca había realizado; ni siquiera a mis novias las trataba tan suave.

Comencé a besar el cuello de Francy, acariciando sus caderas y piernas; pasando mis brazos por debajo de él al acariciar sus pechos, sus pezones y apretarlos para después bajar y sentir esa pija bien parada y un par de huevos que se sentían plenos y llenos de leche de macho recién domado.

Los bombeos fuertes y chapalozos de Mario en las nalgas del Managüíta, contrastaban con los suave y rítmicos aplausos que mis huevos imprimían en el perineo de Francy.

Aquello era estupendo, todos estábamos gozando como nunca hubiéramos siquiera imaginado.

Yo tenía bajo a mí, brindándome su espalda como apoyo a Francy un guapo macho del taller de mi padre y Mario tenía todo despatarrado frente a sí a el Managüíta, que estaba como chupete a más no querer.

Aquellos sonidos de las bolas chocando contra nalgas y perineo, eran como desfile de independencia, una liberación de un grupo de hombres a un terreno de gozo y diversión.

Yo estaba gozando a Francy tal como lo tenía, pero quería probar su verga, tenerla en mi boca y no lo quería soltar.

Al oído de Francy le dije: Te la voy a sacar, quiero mamarte la verga.

Francy dijo: NO, no la saques y volteando su tronco sobre sí mismo; se tomó una de sus piernas y la extendió de tal manera que parecía más bien un compas abierto completamente, su pierna pasó casi rozando mi cara y de puntillas en el otro pie, terminó de girar su cuerpazo y apoyando sus nalgas al borde de la pila de agua levantó su otra pierna colocando ambas sobre mis hombros tal como estaba Managüíta; esa fue toda una proeza de equilibro y precisión que no había visto y que recién estaba aprendiendo.

Mi pija en ningún momento se salió de su agujerito, al contrario; hubo unos instantes en que sentí como si entraba aún más en Francy y que me podía notar unos centímetros más adentro de él.

De esta forma, su pija bien parada quedó a mi frente y sin dejar de bombearlo, comencé a bajar mi cabeza, en curvar mi espalda hasta alcanzar su leño.

No fue difícil, ese era un leño de buen tamaño también y rápido su glande estaba rozando mis labios, mi lengua podía saborear su precúm y su frenillo sentir el roce de mi lengua para su mayor satisfacción.

Mario a Managüíta, lo tenía de lado, una pierna rodeando su cintura y la otra completamente arriba, sus ingles estaban completamente unidas, no se podía ver ni un milímetro de la verga de Mario.

La verga de Mario, estaba completamente adentro de su amante y compañero de trabajo; ahora sus movimientos era pélvicos cortos, disfrutando de algo muy adentro de su compañero sexual.

Yo por mi parte estaba experimentando mi primera verga y mi primer culo fuera de la familia.

Era una sensación celestial.

Lo fruncido del ducto y lo apretado que estaba, sumado al morbo de la situación me estaban llevando al éxtasis y con cada puyón que daba a ese culo sabroso mis testículos comenzaron a mover en su interior todo lo que tenían reservado para tal momento.

Podía sentir como mi propio ano se fruncía y soltaba, como con esos movimientos sentía que mi culo se dilataba y volvía a fruncir para resistir y disfrutar de la corrida eminente que iba a tener; era celestial, era subir a las nubes y bajar en un santiamén y poder estar sintiendo como mi verga era acariciada por ese guante de terciopelo que era el ano de Francy alrededor de mi potente verga y sin tiempo mayor mi pija se estiró, Francy pujó al sentir que le entraba aún un poco más y que mi pija comenzó a ensanchar como si fuera la verga de un perro que estuviera a punto de enganchar y comenzó a pujar más y Yo a envestir como un animal; mi pija entraba más y desde mis entrañas un fuerte chorro de caliente semen salió, uno y tres más, uno tras otro se descargaron en su interior, Francy me jalaba con sus brazos y me apretaba con sus piernas en mi cintura, era una acabada brutal.

Ambos estábamos en un momento dado, lanzando nuestro armamento, nuestras cargas de semen; Yo en su interior y él en mi pecho y el primero llegó a mi boca, que por estar abierta del gusto de disfrutar de él me supo a fruta y licor.

Nos abrazamos, él tomándome del cuello me atrajo más hacia sí y me plantó un sabroso beso, Yo no quería salir de esa gruta sabrosa y calientita que era su culo, pero mi pija se ablandó y salió.

Lo jalé y lo abracé, el me abrazó también; nos quedamos así mismo, mientras veíamos a Mario como llegaba a su muerte chiquita junto al Managüíta que no dejaba de lanzar gritos a pulmón abierto al sentir como ese chicuelo lo tenía bien sembrado y contenido en tal posición que el primer en derramarse fue Managüíta que en verdad lo estaba gozando.

Managüíta, estiró aún más; la pierna que tenía elevada al aire y la pierna del rededor de la cintura de Mario era un garfio para no dejar ir a su empalador.

Los chorros de Managüíta cayeron lejos, el primero a más de un metro de distancia de esa verga y los otros por igual.

Una descarga que era acompañada con convulsiones rítmicas de su cuerpo y que debido a sus movimientos hicieron que Mario sacara su pija de tan sabroso túnel y bañara literalmente el cuerpo de Managüíta, su pija lanzaba chorros en forma de espray y todo el dorso y cara de Managüíta quedaron bañados de semen fresco y joven.

Todos estábamos sonrientes, nos paramos correctamente y por instinto nos dimos besos en las mejillas y labios, eran besos de complicidad, de amantes y futuros mejores amigos.

Nos bañamos bien, nos vestimos y nos fuimos.

Al llegar a casa iba algo aturdido todavía por las cervezas y el sabroso esfuerzo sexual que había tenido y al ver a mi padre le pregunté: ¿Cómo sigues? A lo que respondió: Excelente, pero ¿dime a ti como te fue? y le respondí: Yo a cargo de todo, nada pudo estar mejor.

Espero les haya gustado y que llenara sus expectativas.

Saben que los nombres por asunto de algunos interesados que sí estuvieron allí se cambian y bla bla bla bla.
Reviews
Your review
Excellent
Good
Regular
Bad
Regrettable
NOTE: In order to add favorites, rate and post reviews you must login or create a new account if you are not registered.
0 published reviews