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Propósitos de año nuevo
Author: 
Gays
10-Sep-2019
53
Propósitos de año nuevo
Terminar el año y empezarlo de la misma forma es algo difícil de realizar. Juan termino siendo follado por una polla enorme y descubrió entre las otras tres que se lo follaron durante la nochevieja, una digna rival para la primera
No era extraño ver que el uno de enero, hubiera tanto ajetreo a esas horas de la mañana en el interior de la churrería.

¡Era este el lugar donde muchos de los jóvenes del pueblo finalizaban una noche interminable de fiesta!

En las mesas varios grupos de adolescentes reían a carcajadas rememorando, los más diversos instantes alcohólicos de la larga noche de fin de año.

Entre esos grupos se encontraba también el de nuestro amigo Juanito, el conocido en esta página como Tragapollas manchego, y que en esos momentos se terminaba el desayuno copuesto por una taza de un chocolate algo aguado y media docena de churros llenos de azucar .

En la mesa no cesaban lo cuchicheos entre esos tres chicos unos años mayor que él y que lo acompañaban.

¿Te duele?

¿El qué? Contesto Juan alzando la voz como respuesta a una pregunta que había sido tan solo un susurro.

¡Pues el que va a ser! …¡El culo! Le contesto Dani mientras miraba de reojo a la mesa de al lado para asegurarse de que nadie lo oía más allá del lugar en el que se encontraban.

¡Un poco! Acabo diciendo Juan mientras mojaba el churro en el chocolate para llevarlo hasta su boca. ¡Pero no os preocupéis! …¡Seguro que se me pasa!

¡Yo lo que no entiendo es cómo te pueden quedar ganas de comer churros después de lo que has hecho esta noche! Le dijo uno de los tres con un cierto gesto de asco en la cara.

¡Me gusta la mezcla de sabor! …¡Leche con chocolate! …¡Hace ya un tiempo que no probaba la mezcla y la verdad es que lo echaba de menos!


Estaban a punto de dar las ocho y Juanito todavía no había vuelto de comprar.

¿Dónde diablos estará este crio? Preguntaba su madre en voz alta mientras colocaba los dulces en la bandeja.

¡Esa noche había decidido invitar al hombre que había estado viendo a escondidas durante casi un año y no quería que durante la cena ninguna cosa saliera mal!

¡Necesitaba en cierto modo el visto bueno y la aprobación de su familia, ante esa relación que estaba a punto de hacer pública!


En esos instantes Juanito estaba ultimando las compras de nochevieja en el interior de la carnicería.

Paco había cerrado alrededor de las seis y media y en esos instantes lo que estaba abriendo era el culete del adolescente en canal.

¡Le encantaba follarse a ese crio! Y cada vez que lo veía entrar en la tienda no se atrevía a decirle que no.

Mientras sus lenguas se fundían en un ávido beso la mano del joven se metía en el pantalón del macho mientras apartaba hacía un lado el delantal a rayas que llevaba para protegerse de las manchas

Las yemas de los dedos rozaban el grueso capullo. El resto de la polla poco a poco se endurecía haciendo que se retorciera buscando algo de espacio donde apenas lo había. La potencia de ese rabo hacia que la tela del blanco pantalón de hilo, que le obligaba a llevar el de sanidad, se deformara hasta límites insospechados. La joven mano seguía profundizando hasta alcanzar los huevos llenos de vello. La leve caricia hacía que todo el pollón se irguiera al máximo

Agarrándola de la base. Volvía a mirar al macho.

El carnicero le daba su permiso para sacarla del pantalón.

¡Desde ese momento tenía vía libre para disfrutar de ese trozo de carne hasta terminar siendo regado por la leche que esas peludas bolas habían fabricado


¡No lo defiendas mama! …¿sabes cuantas le han quedado este trimestre? …¡Ocho! … ¡de nueve!

¡No entiendo que voy a hacer con este crio la verdad! Le decía la madre a la abuela mientras ambas se preguntaban dónde podía estar metido un chaval de dieseis años a las ocho y pico de la tarde la víspera de año nuevo.


¡No sé que voy a hacer contigo! Le decía Paco entre suspiros mientras Juanito le comía la polla con ganas.

¡Follarme! …¡Quiero acabar el año con el culo y la boca llenos de lefa! ...¡No pienso irme hasta que lo hayas hecho!

Le respuesta de Juanito le llegabaal carnicero, mientras lo veía darse la vuelta para bajarse los pantalones hasta las rodillas dejando su culo totalmente expuesto ante el enorme trozo de carne cruda lleno de sus propias babas y que se iba a meter por detrás.

Juan se había apoyado sobre el tocón de madera y abría los cachetes de su culo con la mano que le quedaba libre mientras esperaba la embestida.

El macho coloco el capullo presionando ligeramente en ese mar de pliegues, notando como el capullo se adentraba con rapidez en busca del cálido interior

El chico levanto ligeramente la cintura mientras notaba como la carne se adentraba, sin ayuda de lubricante que facilitara la perforación

¡Traías hambre de polla! Atinó a decir el macho al notar como su barriga chocaba contra los riñones de Juan.

¡Te la has tragado de una vez!

¿Tú qué crees? …¡Pensaba que hoy tampoco iba a poder salir de casa!

¡¡Llevo toda la semana encerrado en casa porque me hanquedado todas este trimestre!!


Durante la cena de Nochevieja apenas hablaban. Los nervios que había sobre el mantel los delataban a todos.

De vez en cuando el novio de la madre hacía alguna gracieta intentando romper el hielo, pero las miradas de la abuela y del nieto se lo decían todo.

¡En esta casa sobras!

¡Bueno qué Juanito,…el año que viene tendrás que venir ya a cenar con tu novia!...¡Para que la conozcamos!

¡No creo que tenga novia! Dijo su madre. ¡Este con lo cortado que es, seguro que aun no le ha dicho nada a ninguna!

¡Pues tienes que salir y divertirte!... ¡Seguro que hay alguna pájara por ahí dispuesta a echarte el guante!

¡Está castigado! Le han quedado na menos que ocho, ¡así que de salir esta noche nada de nada! Tercio la madre.

¡Déjale que salga y que disfrute mujer, a ver si liga!

¡Cuando tenía su edad ya me follaba a medio pueblo! Le soltó su padrastro mientras notaba como la madre del chico le daba un puntapié por debajo de la mesa.


Había bebido demasiado vino durante la cena y los efectos se le hacían notar. Acababa de perder a sus amigos en alguna de esas calles y empezaba a pensar que tal vez no hubiera sido buena idea salir en ese estado a la calle.

Pero la verdad es que necesitaba más que nunca salir un rato para despejarse. ¡Su madre le acababa de presentar al que si salía todo bien se iba a convertir en su padrastro y estaba asqueado!

¡Mientras caminaba dando tumbos por la acera notó como un coche se paraba a su altura!

¿Juanito estas bien? Le pregunto el copiloto mientras bajaba la ventanilla sacando parte de la cabeza por ella.

¡Hola Dani! Atinó a decir cuando reconoció ese rostro familiar en la cara del copiloto. ¡Estoy buscando a mis colegas, que habían venido a un garito que hay por esta calle pero he parado a mear y me han dejado atrás!

¡Nosotros vamos al nuestro que está aquí al lado! …¡Venimos de comprar hielo! …¡Vamos sube que te vas a resfriar!

¡Me subí al coche para comprobar que en el interior del mismo iban otros dos acompañantes a los que hasta ahora no les había puesto cara! El conductor era el primo del Dani, tendría unos veintidós años más o menos. Se acaba de divorciar y con dos críos pequeños. ¡Todo un escándalo en el pueblo!

A mi lado Carlos se liaba tranquilamente un porro sin prestarme atención. Los tres eran amigos de mi hermano mayor, por eso no me extraño que pararan a preguntarme dónde iba y que empezaran a callejear por esa zona del pueblo en busca de mis amigos.


Dani abrió la puerta de su garito mientras el coche arrancaba dejándonos a los dos viendo como se largaban en busca de una tía a la que pretendían convencer para que se viniera a pasar la nochevieja con los cuatro.

¡Anda pasa! Vamos a echarnos un cubatilla mientras los esperamos.

¿Tú crees que la Paula se vendrá aquí con vosotros? Le pregunté mientras me sentaba en el sofá y esperaba a que Dani fuera sirviendo las bebidas.

¡No, … pero ya los conoces! …¡Es peor hacerles la contra a esos dos! …¡Mi primo dice que quiere follarse a alguna tía esta noche, sea como sea y el Carlos dice que esa tía se deja hacer de todo por unas caladas a un porro!

Me alargo la bebida mientras se giraba para atizar el fuego que ardía bajo la chimenea.

Le di un pequeño trago esperando encontrar en el vaso el amargo sabor del whiskey, pero un sabor dulzón me sorprendió.

¡Es ponche con coca-cola! Me dijo Dani mientras me miraba beber,… pensaba que te vendría bien después de que hayas estado a punto de echar la bilis en el coche de mi primo.


El garito estaba decorado con unas luces compradas en algún todo a cien y que parpadeaban rápidamente.

Una barra de bar improvisada con unos cuantos pallets de madera pintados con un spray de color negro y unos posters de tías en bolas sacados de la interviú eran el resto del mobiliario.

Los dos permanecíamos sentados en el sofá mirando hacia la pared notando como el calor que desprendía el fuego de la chimenea nos daba en la cara.

¡Los posters son de Carlos! …¡Se ha empeñado en ponerlos! Dice que es para que las tías que vengan vayan viendo lo que se espera de ellas.

Mire a Dani que tenía un cubata en la mano mientras pensaba en si sería verdad lo que mi hermano me había dicho una vez acerca de él.

¿Qué bebes? Le pregunté al no atreverme a decir otra cosa que no fuera esa.

¡Ron con limón!... ¿quieres probarlo?

¡No gracias, … Si no puedo tragar ni esto! Le dije mientras agitaba el vaso de ponche y veía como se iba fundiendo el hielo lentamente haciendo que la bebida se aguara ligeramente.

???

A modo de válvula de escape le conté la cena que había tenido en casa. ¡Que no entendía como mi madre podía salir con alguien así! …¡en fin todo lo que había pensado durante la cena y que no me había atrevido a decir para no liarla se lo estaba soltando al Dani, uno de los amigos de mi hermano! …¡Seguro que ni le interesaba pero como buen colega aguanto estoicamente la brasa mientras esperaba a que viniera una tía para intentar follársela o ver a escondidas como alguno de sus colegas si lo hacía!

???

La casa no tenía baño por lo que las necesidades básicas se debían hacer en el corral que estaba en la parte de atrás.

¡Hace frio! Le dije mientras me bajaba la bragueta para sacar mi polla y empezar a soltar líquido.

¡Eso es porque se te está pasando la borrachera! …¡yo no tengo nada de frio! …

En la oscuridad de la noche que asolaba ese oscuro corral descubierto me atreví a mirarle directamente al rabo pero no podía ver nada. Solo el sonido del chorro de orina cayendo en el suelo me alertaba de que tenía la polla fuera y que en ese momento estaba evacuando junto a mí.

¿Van a tardar mucho en volver? Le pregunte mientras me la guardaba. ¡Habían prometido antes de irse que si veían a mis colegas por la calle se lo dirían para que se pasaran a por mí por el garito y estaba empezando a impacientarme porque ni venían mis colegas ni ellos tampoco para darme noticias de si los habían visto!

¡La verdad es que están tardando más de la cuenta! …Seguro que se han pasado por algún garito y se han olvidado de que estamos aquí esperando…¡Son unos cabronazos y con el rollo de que iban a traerse a la Paula ando cachondo perdido!


Cuando volvimos a la habitación Dani traía la polla dura y algo reluciente. Se la había agarrado durante unos segundos después de notar cómo me agarraba de la muñeca para llevarla hasta su polla y en unos segundos ya me tenía arrodillado ante él y con esa polla dentro de mi boca.

Se la mamaba mientras me sujetaba de la cabeza. Dani suspiraba de placer notando como cada vez se le ponía más y más dura.

¡Tío vamos dentro que quiero ver cómo me la chupas! …Me dijo justo despues de soltar un bufido


Dani me miraba a los ojos sentado junto al fuego y con los pantalones bajados hasta los tobillos. Su polla dura como un mástil se alzaba curvándose ligeramente hasta casi rozar el ombligo con el enrojecido capullo.

En la mano mantenía el cubata de ponche con coca cola que derramaba ligeramente por el duro pollón. Al contacto con el pegajoso y frio líquido su polla se retorcía haciendo que unas gotas de color parduzco empezaran a resbalar a lo largo de la polla. En ese momento me soltaba del pelo dejando que mi lengua y mi boca tragaran por completo el festín de carne dejándome sorber los jugos de ponche con sabor a polla.

Cuando notaba que estaba a punto de correrse me agarraba del pelo y empezaba a estirar hasta que lograba sacármela de mi boca.

Yo arrodillado ante él y con las manos apoyadas en el suelo intentaba protestar, pero solo recibía por su parte un nuevo trago de cubata que descargaba en mi boca. ¡Bebe mamón que con la boca toda llena de líquido mola más!

Mientras veía como me tragaba el líquido dejaba caer un nuevo chorretón sobre su polla. Las pelotas y el vello púbico del amigo de mi hermano se encontraban totalmente empapadas y mi lengua se esmeraba en recoger en ellas el dulzor procedente de la bebida.

¡Había tenido la precaución de prohibirme que le sacara la leche acumulada, ya que quería reservarla para poder tirarse a esa guarrilla que sus amigos habían ido a buscar! …¡Eso no había logrado más que provocar en mí unos tremendos celos! …

¡Esa leche la quería para mí! …¡la quería en mi boca y estaba dispuesto extraérsela como fuera!


El sonido de la puerta y las voces de sus colegas nos alertaron a los dos de que nuestra mini-fiesta particular debía finalizar.

Los dos entraban bastante cabreados y no era para menos. Al parecer la Paula había preferido quedarse a última hora en un garito en el que acababan de parar para fardar de ligue.

Pero el que peor lo llevaba era el primo de Dani, por lo visto se había hecho bastantes ilusiones en que esa noche iba a follar y ahora se enfrentaba a la cruda realidad de tener que machacársela como un mono al llegar a casa. Un puñetazo en la pared nos advirtió a los tres de que el cabreo, lejos de ser fingido, iba totalmente en serio.

¡Tío no te pongas así! Le recrimino Dani al ver como parte de la pintura de la pared caía al suelo después del golpe.

Carlos emporrado perdido no paraba de reírse de todo, hasta del hecho de que el primo de Dani hubiera provocado el primer desperfecto en la casa que gustosamente le había prestado su abuela para pasar la noche de fin de año.

¿Y cómo quieres que me ponga?... ¡Voy más caliente que el rabo de una sartén!


Al principio no lo quisieron creer, pensaban que lo que les acaba de contar el Dani era coña. ¡Que se estaba quedando con ellos aprovechándose del calentón que llevaban y que quería ver como reaccionaban para dejarlos aun mas en ridículo!

Pero al ver cómo me arrodillaba sumisamente delante de las piernas de su colega y le abría el pantalón para sacarle esa polla algo rígida y con todo el vello púbico mojado.

Viéndome lamerla después de haberlos mirado a los dos mientras se la descapullada a su amigo.

¡Mirando como su amigo suspiraba mientras me sujetaba la cabeza con las manos para evitar que me la sacara! ... ¡acabo por lograr que el gesto se acabara tornando del descredito a la sorpresa más absoluta!

La polla le seguía sabiendo a ponche con coca-cola. Cada lametón me lo recordaba por eso aumentaba la rapidez con que lo hacía olvidándome por completo de los dos mirones que tenía justo detrás de mi nuca.

Mientras mamaba el Dani les iba contando que la chupaba de escándalo. Que llevaba media hora mamándole el rabo sin rechistar y que varias veces había tenido que pararme para no lefarme la boca.

¿Y por qué no lo haces? …¿es que no has visto como traga el cabrón? Oí que le preguntaba Carlos.

¡A la Paula siempre le dan arcadas cuando nos la chupa y mira a este maricón… tragándose el rabo hasta las pelotas y sin rechistar!


Decidí demostrar lo mucho que había entrenado para lograr sorprenderlos de esa forma y empecé por mostrarles el jueguecito al que jugaba con Paco en la carnicería cuando iba a visitarlo por las tardes y este todavía no había cerrado.

¡Me engullía el pollón hasta notar como mi campanilla era presionada con el gordo capullo y permanecía quieto de esa forma aguantando las arcadas todo lo posible! A veces la mano de Paco me sujetaba de la nuca para evitar que me arrepintiera mientras esperábamos a que la clienta que había al otro lado del mostrador se impacientara y reclamara el retorno del carnicero.

Había entrado en el obrador con el pretexto de sacarle una pieza de carne algo mejor de la que tenía en exposición. El delantal era bastante holgado y capaz de ocultar el bulto que se ocultaba de una forma bastante prominente bajo el blanco pantalón.

El elástico que lo rodeaba estaba empezando a ceder de tanto estirar de él para extraer el duro y sabroso rabo. La goma había cedido ligeramente al permanecer tanto tiempo totalmente tensada mientras el durísimo rabo permanecía en mi boca.

Todo ello había empezado a hacer que los pantalones se le cayeran mostrando ligeramente la raja del culo del carnicero cuando se daba la vuelta y se agachada para coger algo.

¡Son daños colaterales! Me decía Paco mientras me metía el rabo hasta el galillo después de oír mi absurda preocupación al respecto.


Cuando la clienta empezaba a impacientarse y la oíamos hablar, entonces su mano se retiraba de mi nuca logrando que mi boca recuperara la forma y mi respiración volviera a ser de nuevo fluida. El resultado era una polla chorreante de saliba que debía limpiar bien antes de que el carnicero volviera fuera para atender a las clientas como se merecían.

Cuando ya no tenía clientas a las que atender Paco entraba de nuevo dentro del obrador donde me dejaba jugar libremente con su pollón. ¡Tenía totalmente prohibido hablar y hacer el más mínimo ruido que delatara mi presencia en el interior de la tienda! …¡a cambio de ello obtenía como premio el poder disfrutar para mi solito de esa polla y de ese macho lleno de vicio que me volvía loco!


¡Lo que más me costaba superar era el no poder follar hasta que hubiéramos acabado de recoger y de limpiar!

¡Las primeras embestidas de su polla me sabían a gloria si es que eso es posible al ser follado por algo de ese calibre!

¡Pero las siguientes me hacían estar en el cielo!

Era entonces cuando Paco me dejaba por fin tocarme mi polla después de haberme tenido toda la tarde mamando rabo sin poder aliviarme. ¡No tardaba en correrme salpicando todo con la leche que mis huevos habían fabricado durante todo ese tiempo pensando que la producían para acabar fecundando alguna hembra! …¡ese era el fruto de la confusión a la que los sometía mi mente calenturienta y que a veces hacía que me acabaran doliendo a rabiar!

Por culpa de esta obsesión enfermiza me pasaba las tardes en la carnicería y puesto que tenía prohibido pisar la casa del banquero, desde el incidente del olvido de mis calzoncillos de adolescente en su despacho, acabe dando al traste con mis aspiraciones de ir a la universidad y hacerme un hombre de provecho.


En el garito disfrutaba de tres pollas duras solo para mí. ¡Alguien tuvo la idea de que me pusiera con la cabeza boca abajo apoyada sobre el respaldo del sofá! …¡De esta forma mi boca quedaba totalmente a la altura de sus duros rabos y con mucha más facilidad para que pudieran follarme la boca con ellos!

¡Dos de ellos me entraban sin dificultad!

El de Dani por normalito tirando a largo y el del Carlos por cortito pero regordete.

El que más me costaba manejar era el del divorciado. El muy cabrón sabía lo que se hacía y se había quitado los pantalones antes de empezar a follarme la boca. Con las piernas ligeramente arqueadas me embestía haciendo que el largo y gordo pollón, se abriera paso hacia adentro. El capullo me rozaba la campanilla y seguía profundizando más y más. En la embestida interminable era obligado a tragarme todo el pollazo sin pan ni nada.

¡Con los ojos abiertos como platos, fruto del principio de ahogamiento al que ese macho me sometía, veía como las pelotas llenas de pelos se aproximaban! Mi nariz era el tope final con el que se encontraban y que lo obligaban a empezar a sacármela

¡Definitivamente tenía más que claro que el motivo de su reciente separación no había sido por ser un picha corta!


¡Pese a que se iban turnando con cierta frecuencia, no pude evitar acabar siendo regado por su caliente leche!

La primera fue la de Dani, que poco pudo resistir mas después de los juegos preliminares que había tenido con él antes de que llegaran.

El siguiente fue el Carlos que tuvo la delicadeza de descargar un lefazo en mi ojo derecho haciendo que tuviera que seguir mamando el rabo que me quedaba medio tuerto ¡Con lo que jode eso!

La leche del divorciado también me cayó fuera. ¡Intente tragármela, nada mas notar como empezaba a soltar lefa sobre mi lengua, pero el cabronazo también la saco para seguir corriéndose sobre mi cara! …¡Al parecer el también quería darme un pequeño riego con su larga manguera!


Desconozco el tiempo que permanecí dormido en esa casa. Lo que tenía claro es que ese repentino desfallecimiento era fruto del alcohol que había ingerido.

Durante mi ausencia me perdí la discusión que tenían los tres por verme en ese estado.

Al principio porque pensaban que me habían terminado ahogando.

¡Tío yo creo que lo has dejado sin aire! ¿No has visto como se ponía rojo como un tomate cuando se la metías hasta el galillo?

¡Y yo que cono se? Si cuando le preguntaba si estaba bien me decía que siguiera. ¡No os imagináis lo cachondo que me ha puesto el hijo de puta!

Cuando me vieron abrir los ojos los tres respiraron, como si acabaran de descubrir que ya no tenían motivos para ir planeando la forma de deshacerse de mi cadáver.

Tumbado en el sofá y todavía tapado con la manta los miraba a los tres con una sonrisa. Les expliqué para tranquilizarlos que solo estaba algo mareado por el alcohol, que no iba a pasarme nada por mamar una polla.

¡Tampoco por mamar tres!... ¡Que por eso podían estar bien tranquilos!

Dani se dio la vuelta para echarse un cubata y Carlos empezó a hurgar en su abrigo para liarse un nuevo porro.

El divorciado con todavía un gesto de preocupación en el rostro se sentó a mi lado y mientras me acaricia lentamente las piernas con sus manos me preguntó.

¿En serio estas bien?

¡Sí, si… no te preocupes!

¿Quieres algo? ...¿te llevamos a casa?

No gracias, solo tengo un poco de hambre. ¿Hay algo dulce para comer?

Hasta que no se haga de día y abran la churrería, nada de nada, me dijo.

...¿No te queda algo de leche aquí? Le pregunté yo mientras sacaba la mano de debajo de la manta para echársela al grueso paquete que había bajo el vaquero.


¿En serio?

¡Que si primo te lo juro, el cabronazo se la clava hasta los huevos! …¿Es que no lo notas tu mismo?

¡Cómo no lo voy a notar yo si soy el que lo está enculando, pero me gusta que me lo digáis vosotros, además me gusta notar cómo me echas el aliento en mis pelotas!

No pude evitar reírme mientras me giraba para ver como Carlos y Dani se incorporaban después de haberse arrodillado delante de las piernas abiertas de su colega. Estaba sentado en el sofá mientras mi cuerpo se sentaba rítmicamente sobre su polla tragándosela hasta los huevos, pero él les había pedido que lo comprobaran.

Yo por mi parte había llegado a esa situación después de haberme cansado de pedirle que me dejara chupársela de nuevo, pero al parecer tenía miedo de que me diera un nuevo desfallecimiento.

Por eso le acabe diciendo: Pues entonces fóllame antes de que nos vayamos.

Llevaba media hora haciéndole un pajote. De vez en cuando me dejaba darle unas láminas para humedecerle la polla y hacer que la paja fuera mucho más ruidosa y placentera para el divorciado.

Con un cubata en la otra mano mantenía una conversación trivial con sus dos amigos que miraban de vez en cuando hacía su polla sin poder recriminar el gesto de envidia en sus rostros.

El primo de Dani estaba acostumbrado a que muchas miradas se dirigieran hasta ese punto de su anatomía de esa forma. En el polideportivo después del partido de fútbol sala, no podía reprimir soltar una sonrisa al ver la cara que ponía alguno de los jugadores del equipo contrario cuando lo veían quitarse el pantalón de deporte para meterse en la ducha.

Nunca había tenido experiencias de este tipo y era esta la primera vez que se dejaba hacer algo así.

Cuando me oyó pedirle que me la clavara su polla dio un respingo pese a que se la tenía fuertemente sujeta con la mano. Unas gotas de preseminal salieron para ser recogidas por mi lengua.

¡El macho, como yo iba a por todas!


El divorciado termino dejando en mis manos que fuera yo quien llevara la voz cantante durante la follada.

Comprobó como su polla dura empezaba a entrar en mi culo y al notar que aquello no era muy diferente a follarse a una tía, no pudo reprimir la cara de gusto que le obligaba a abrir la boca y morderse el labio.

Cuando me empezó a oír gemir. Decidió parar durante unos segundos en las embestidas para preguntarme si estaba bien y eso que mis manos le tiraban con fuerza del culo hacia mí y mis piernas le rodearon las pantorrillas para rogarle que no parara.

Entonces le pedí que se sentara en el sofá para colocarme sobre él y empezar a follarme yo mismo el culo con esa pollaza.

¡Sí quería pararme ahora me la tendría que sacar por la boca porque yo no pensaba hacerlo!

El culo le presionaba cada centímetro de carne haciendo que las piernas le empezaran a temblar. Sus manazas se clavaban en esos dos cachetes que comían polla sin flaquear lo mas mínimo. Las manos arañaban ese culo mientras Juanito se pajeaba su polla. Cuando empezó a verlo soltar chorros de leche sobre la camisa azul que llevaba y noto como el esfínter del maricón le exprimía su propia polla. Estalló con fuerza dejando ese culete totalmente preñado con su espesa lefa.


Quería hablar a solas con Juanito, cuando estaba casado follaba casi todos los días. Llevaba tres meses viviendo de nuevo con sus padres y no había parado de hacerse mas pajas que un mono en su habitación.

¡Quería dejar de seguir rememorando los tiempos pasados y pasar directamente a la accion!...¡Quería follarse a todas horas el culo viciosos de ese crio! ¡Correrse en su boca!...

Pero no se atrevía a dirigirse a ese joven, ¡al menos no delante de sus colegas!

Una cosa era hacer eso de forma puntual, ... ¡posiblemente nunca volvería a repetirse con los otros dos delante!

¡Pero otra bien distinta era reconocer delante de sus colegas que aquello le había encantado!

Mientras se fumaba un pitillo vio como Juanito se la mamaba a su primo, lo vio tragarse todo el semen mientras sus miradas se cruzaban.

¡Me encanta hacer esto! ...Pásate por mi casa cuando necesites descargar, le decían sus ojos.

¡No sé dónde vive!, ... Pensó mientras lo veía acercarse hasta la polla de Carlos.

¡Me duele tanto el culo que creo que me tendréis que llevarme a casa con el coche después de almorzar! Lo escuchó decir justo antes de engullirse la polla de Carlos hasta el galillo.
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